uademos del Sur

Sociedad 0 Economia O Política ¿

ALBERTO BONNB’I‘ j EDUARDO GLAVECH: Reestnlcturación capitalista y régimen demow cráüco (2da. parte) f TONI. NEGRI / JEAN M. VINCENT: Por un nuevo modelo de repmsens tación politica f BÉBA 1969. Hegé: momia proletaria y hegemorúa burguesa ADOLFO GILLY: 1968, La mptma en los bor= des f ALEX CALLINICOS: Los Ejes de y de la Coca Cola f LUIS HERNANDEZ NAVARRO: Chiapas, la nueva guerra maya f HUGO MORENO: El fracaso del Socialis= mo Burccráuco f ANNE M. SENDIC: Econue ' mia: ¿dónde está Rusia“? f MARIO BE= NEDE’I’I‘I: Julio Cortázar: ese ser entrañable DOCUMENTOS: Foro de Debate Sociae

lista f

1984 9 diez años 1994

Tierra fueéo

Cuadernos del Sur

Número 17 I Mayo de 1994

CONSEJO EDITORIAL Argonlina: ¿dando Lucila/Roque Fedora/Alberto .l. Plá/Carla; sum; y

México: A Iejanlro Dnbm/A dolfo GiIIy/Aléjandro cansé María ¡gm-¡as ( Editor) Italia: Guillermoálmeyra l

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Publicado por Editorial Tierra del Fuego

Número l7 Argenlinn - Mayo 1994

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Comité Editorial

Alberto Bonnet Eduardo Glavich

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Anne Marie Sendic Mario Benedetti

Documentos

INDICE

El Cordobazo un cuarto de siglo después, los sesenta en los noventa

El huevo y la serpiente. Notas acerca de la crisis del régimen democrático de dominación y la reestructuración capitalista en Argentina, 1983-1993 (Segunda Parte)

Pur un nuevo modelo de representación pOIÍtiul

1969 : Hegemonía proletaria y hegemonía burguesa

1968: La ruptura en los bordes

Los hijos de Marx y de la coca cola La nueva guerra maya

El fracaso del socialismo burocrático Economía: ¿dónde está Rusia?

Julio Cortázar, ese ser entrañable

Foro de Debate Socialista

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El Cordobazo un cuarto de siglo después

los sesenta en los noventa

”... quién en aquellos años conoció la esperanza ya no la olvida: la sigue buscando bajo otros cielos, entre todos los hombres y entre todas las mujeres."

Oscar Terán, "Nuestros años sesenta"

"Pasaron 25 años -dice- y tuve el privilegio de aspirar dos veces ese olor tan particular de la libertad total que existe en esos momentos. El sistema dominante se quiebra, aunque sea por 24 horas, y el pueblo tiene Ia sensación de que puede ganar, y hasta nosotros podemos verificar ante nuestros hijos, que nos miraban con dudas, que teníamos razón. Ese día vale por un millón, nadie lo podrá olvidar.

Página 12, 29/5/94 - Entrevista a Carlos Scrimini, protagonista del Cordobazo y del Santiagueñazo.

Un cuarto de siglo después, y en un escenario político-social, que tanto en el orden local como internacional es sustancialmente diferente, recuperar el espiritu de aquellos años sesenta y colocarlo en esta época de acelerado fín de milenio, en el marco de los debates actuales, pareciera un punto de partida tan necesario como imprescindible para la recomposición del pensamiento y de la práctica del socialismo en Argentina.

Este es el sentido más general, y no sólo commemorativo, de los

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artículos que publicamos en este número. Es que las jornadas de mayo del 69 en Córdoba constituyeron un punto de inflexión en nuestra historia reciente, y cualquier intento de recomposición sacial y politica de la izquierda social ¡sta debe buscar un punto referencial en este momento. Pero no se trata. de una recuperación aislada, encerrada bajo su. forma nacion-al , como un acontecimiento solo cOndicio'nado' por los movimientos de la formación social argentina, que le impregna ron rasgos particulares y contenidos propios, sino que este recupero requiere de una visión más amplia, global, y asíentenderlo en cl contexto de las tensiones y acontecimientos que en el terreno dela lucha de clases rccorrían el mundo de ese entonces.

Si para América Latina la década de los sesenta, idealizada por algunos ydescal it'icada por otros, plagada de enca ntamientos y de esperanzas por quienes la protagonizaron e ignorada hasta lo impreilisible por los jóvenes de hoy, se inició en cl lapso que une la agonía del año 1958 y los albores de 1959, con el ingreso delas columnas revolucionarias a la ciudad de La Habana, en Cuba,-el mítico año 1968, que condensó una serie de fenómenos decisivos en elterreno de la lucha de clases a nivel mundial, tuvo su representación en la Argentina en los múltiples conflictos sociales y manifestaciones de masas que tuvieron lugar en 1969. De estos “El Cordobazo" es el eslabón nacional articulador con la seguidilla de manifestaciones, movilizaciones y violencia de masas, que reivindica ndo las libertades públicas, posiciones antiimperialistas y en muchos casos bajo las banderas de la trast'ormación social y el socialismo, se extendió por el mundo.

Aquellos años sesenta, cuyas cotas delimitantes pueden encontrarse en ¡959, con la irrupción dc la Revolución Cubana, y en 1973, con el fin de la intervención militar norteamericana en Vietnam, sedesarrollaron sobre un fuerte proceso de acumulación del capital, en un período de gran expansión de la economía capitalista mundial, una vez concluida la Segunda Guerra, que se extendió hasta la recesión internacional generalizada de l974-1975. Sin embargo hoy, veinticinco años después, 'es posible ver que los años finales de la década del 60 coinciden con los primeros indicios de caida de la tasa media de ganancia a nivcl mundial, que preanunciaban el fín dela onda larga de crecimiento y el ingreso en un largo proceso de estancamiento, que aún perdura, sin que el capital logre encontrar la salida a su crisis.

Los acuerdos de Yalta permitieron la emergencia, en la inmediata postguerra, del sistema pol ítico internacional de estructura bipolar, sustcn tado en una cuidada relación de “guerra fría“ entre EEUU y. la URSS que presentaban su disputa como una confrontación ideológica total entre campos o bloques antagóniCOs, con formas de propiedad, relaciones de producción y organización social distintas .

En ese contexto la emergencia delos movimientos de liberación nacional y de la nueva izquierda revolucionaria en el mundo se afirmaban

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en un fuerte sentimiento antiimperialista que euestionaba la hegemonía económica y militar de los EEUU, así como en una posición crítica frente al comunismo oficial de la URSS y su política de coexistencia pacífica. La combinación de estos dos elementos, a los que hay que agregar el surgimiento de los movimientos contestatarios en el interior de los países centrales, y la aparición de una verdadera contracultura en las artes, en las letras y en la vida cotidiana (sexualidad, vestimentas, costumbres) que buséaba desestructurar la cultura dominante de la época, conl‘iguraban un cuadro de situación que favoreeía el desarrollo de la lucha de clases y otorgó un formidable dinamismo a las ideas de la transformación social.

y, Las tendencias progresistas que se desarrollaban en todas las geogralïas colocaban como meta de su acciona r la superación del capitalismo. Sin embar'go la lucha concreta contra éste sólo era asumida, no podía serlo distinto, por las distintas corrientes que se af irmaban en la lucha de clases, en unanticapital ismo sin concesiones y en el desarrollo de las contradicciones del sistema. En abierta oposición y ruptura con los Partidos Comunistas pro soviéticos y con la socialdemocraeia,

En este terreno se desarrollaron ampliamente el maoísmo, el castrismo, el ,guevarismo y el trotskismo, cuya inserción social se vió favorecida en América Latina, y particularmente en nuestro país, por la aparición de una franja mdicalizada de obreros, estudiantes e intelectuales que, asumiendo aun con múltiples variantes las ideas del socialismo, colocó la cuestión del poder a la orden del día revitalizando al movimiento revolucionario y al marxismo mismo. Las distintas tendencias Que vertebraban la nueva izquierda en ascenso emergían así, bien como fracturas de lo existente, o bien como estructuras diferenciadas desde sus orígenes de los viejos partidos comunistas y socialistas. ._ i

Por aquellos años los textos de filosofía, los ensayos spóiblági'cOS, las investigaciones económicas, la incorporación de nuevas categorías del anál ¡sis social, supera ron los estrechos ma rcos del quehacer académico, pa ra instalarse en el centro mismo de los debates, de la teoría y de la acción revolucionaria.

En el plano de las vanguardias artísticas, esta situación se mostró en el boom de la narrativa latinoamericana,donde la figïura de Julio Cortázar, "ese ser entrañable" de quien se cumplen diez años de su muerte, es algo más que enblemática de que nose trataba solo de un cambio de estilo, sino que lo que estaba en juegoem el lugardel intelectual en los procesos de transfonnación de la región.

En nuestro país, como en muchos otros, los años sesenta, y también parte de los setenta, l'ueron años de luchas, de solida ridades y esperanzas colectivas, los acontecimientos mundiales que se sucedían: el Mayo francés, el Otoñocaliente ilalíano,la Primavera de Praga,los movimientos estudiantiles

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Crmdernm' del Sur 7

en México y Japón, no eran para esta generación sino partes indisolubles de un continuum qtie culminaría en la revolución mundial. El Cordobazo era expresión de este proceso, pero también parte constitutiva del mismo y en Argentina resultó el epicentro de las luchas y movilizaciones que bajo la formas de puebladas (Casilda y Gral. Roca); manifestaciones estudiantiles (Resistencia, Corrientes y Rosario); y procesos sem iinsurrecionales (Córdoba y nuevamente Rosario) hicieron de 1969 (nuestro 1968) el momento de condensación delas tensiones y contradicciones que atravesaba la sociedad. Y a partir del cual cambió el carácter de los hechos políticos del período.

El Cordobazo, la protesta social de formas insurreccionales más violenta en el país desde la Semana Trágica de 1919 (al menos hasta la insurrección de Santiago del Estero en diciembre pasado) no cerró, como su antecesora, un ciclo de movilizaciones y huelgas, sino que abrió paso a la irrupción de la fuerza de las masas puestas en acción. Transformando así una situación de crisis latente en un comportamiento social de crisis abierta, que se generalizó por todo el país.

Si desde el reflujo de l967, bajo la cohereion de la dictadura mlitar de entonces, el movimiento obrero y las clases subalternas permanecían como telón de fondo de los procesos políticos en la superestructura, estas mismas clases junto con nuevas formas de entender la lucha y el combate político pasan , a partir de mayo del 69, a ocupar el centro de la escena.

Las luchas sociales crecieron y con ellas los movimientos que desde distintas vertientes impugnaban el orden capitalista. La amplitud de esta onda expansiva alcanzó también al movimiento sindical que así como en otros países, logró conquistas que constituían serios avances sobre el reino del capital.

En Argentina este ascenso de las luchas, dió lugar a la llamada rebelión de [us basescon el impulso de un fuerte movimiento antiburocrático y de recuperación sindical estructurado en torno a los sindicatos clasistas y combativos. Se recuperaron entonces viejas tradiciones del movimiento, reivindicando la autonomía y la independencia de clase, instalándose las asambleas de base y la movilización callejera como métodos de luch'a. Estas tendencias se proyectan hasta mediados de la década del 70, alcanzando su clímax en las jornadas de julio de 1975 con las Coordinadoras de Gremios enLuc/za, que expresaban una nueva síntesis de unidad social y prefiguraban embriona rios organismos de poder obrero y popular.

El marxismo como marco teórico, que con varia ntes alimentaba a las distintas corrientes políticas revolucionarias, se benefició ampliamente de esta evolución de la confrontación social, dando lugar a debates y prácticas que combinaban la ruptura con el estalinismo y la instalación de nuevos referentes teóricos. Pero precisamente, quiénes de ellos se reclamaban quedaron prisioneros de la dinámica de la actualidad del poder, de la

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posibilidad de asaltar el cielo. Los debates se centraron en las tácticas y en la estrategia, recuperando, en las formulaciones mas avanzadas, viejas tradiciones del socialismo revolucionario pero sin alcanzar a generar una síntesis que articulara las estrategias de poder con las necesarias mediaciones que permitieran ocupar espacios en una sociedad cuya conformación estructural era ya mucho más compleja que la de los modelos referenciales de entonces.

De igual modo, los desarrollos teóricos no alcanzaron a formular cuestiones que favorecieran el reemplazo del orden de cosas existente por una organización socialista de la sociedad, asentada en la autorganización de explotados y oprimidos, de productores y consumidores, y abarcadora también de nuevos desafíos, como las relaciones de la actividad humana con la naturaleza, la opresión de géneros, la peligrosidad de la confrontación nuclear, los nuevos contenidos de la vida cotidiana, etc.

Estas carencias limitantes, contenidas en las entrañas mismas del movimiento, resultaron tener un peso importante al iniciarse el reflujo social en la segunda mitad de los setenta, cuando numerosas dictaduras militares se enseñorearon por nuestras latitudes, dejando al descubierto debilidades ideológicas y políticas en la mayoría de las corrientes, imponiendo el retroceso primero, y sumiendo en el aislamiento y la impotencia al movimiento social y a las corrientes políticas después.

Quedaron ahí expuestas debilidades políticas e ideológicas que aflorarían recién en toda su intensidad una vez instalado el régimen de democracia parlamentaria y recuperado el ejercicio de las libertades públicas. Conformándose un escenario de intervención política y de acción práctica muy diferente a lo conocido anteriormente.

De esta forma los años ochenta, la década perdida para América Latina, resultaron aún mas gravosos. Las luchas sociales fueron desplazadas o encorcetadas, sin poder trascender en formas políticas de importancia nacional que ma ntuvieran cierta continuidad en el tiempo, a la parque la crisis del Este agudizada por la caída del Muro de Berlín -1989- y el colapso-de la Unión Soviética -1991- contribuyeron a desvalorizar todo proyecto de cambio en nuestras sociedades.

La fuga del pensamientos crítico, el pasaje en masa de los intelectuales hacia posiciones de administración de la crisis y a nadar a favor de la corriente completan el cuadro en el cual la ideología liberal se muestra victoriosa, política e ideológicamente, a la par que el capital como respuesta a su propia crisis ha acentuado un proceso de reestructuración de sus espacios industriales y productivos que contiene una fuerte ofensiva sobre el mundo del trabajo, con su secuela de fragmentación social, desestructuración sindical , impacto social de las nuevas tecnologías y pérdida de conquistas históricas.

Cuadernos del S ur 9

En este contexto general la recomposición del tejido desolidaridades, y la reorganización del pensamiento y la práctica del socialismo encuentran serias dificultades. Sin embargo nada es definitivo ni fatal en’ la historia. El fin del enfrentamiento entre bloques ha dejado al descubierto el verdadero antagonismo social: explotadores y explotados, Oprimidos y opresores, en tanto que en el plano local la reorganización dela economía sobre la base del modelo neoliberal hegemónico, con sus políticas del ajuste estructural no muestran otra perspectiva que la exclusión de la producción y del consumo de importantes masas de trabajadores, a la par que la profundidad de la crisis requiere periódiCamente rebajar el piso material en que viven y reproducen ¡su existencia los trabajadores y las clases subalternas.

Es de la comprensión de esta ausencia de futuro, dela peISpectiva de un horizonte sin posibilidades que está surgiendo, de los hombres y mujeres que día a día sufren la eXplotación, la apresión y la marginación del capital una línea de resistencia, a veces explosiva, a veces larvada, otras latente que tiene su correlato en la explosión social de Los Angeles, EEUU; en la rebelión indígeno-campesina en Chiapas, MéXico; las huelgas en Ecuador y Bolivia.

i ' ' ' En la Argentina esta corriente de resistencia tuvo expresión propia en la insurreción popular de Santiago del Estero, que se mostró carente de dirección y de objetivos políticos [que n‘o fueran inmediatistas, pero que fue capaz de cuestionar el poder pol ítico provincial, y atacar hasta los límites de su incineración los símbolos fácticos donde este poder se corporiza.

Sin embargo, a diferencia de El Cordobazo de 1969, que abrió una etapa, o de la Semana Trágica de 1919, que cerró otra, el Santiagueñazo de 1993 no tiene ninguno de estos atiibutós políticos. Se trata mas bien de un momento de transición donde, como se acostumbra a decir, lo viejo aún persiste y lo nuevo no tiene la sufiCiente fortaleza. Resume las tensiones acumuladas en todo este período democrático de indefensión y resistencias aisladas , de carencia de direcciones sociales y pol íticasl Y se vertebra con momentos culminantes de huelgas (como la de lOs mecánicos de la FORD en 1985), movilizaciones (como el maestrazo de los docentes en 1987 y 1.992) y luchas heroicas (como las de los ferroviarios en 1991 y 1992). Oleadas y picos de lucha que ascienden velozinente y luego descienden de un modo súbito. Senderos todos por los que el movimiento social y los sujetos históricos buscan recuperar el sendero de la esperanza.

AqUellas esperanzas no cumplidas que hoy recorren también los momentos electorales que se aprestan a vivir varios países de nuestra América Latina en este 1994. Brasil, Uruguay, México, y las que acaban de ocurrir en nuestro país que están prefigurando un nuevo escenario político con miras a las elecciones presidenciales de 1995.

El escenario que se le presenta’a las ideas del socialismo es hoy muy

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diferente al de un cuarto de siglo atrás, y en él conviven entre quienes se reclaman de estas ideas, distintas tendencias. Por un lado los que se resisten a reeoriocer los cambios ocurridos y los aún en curso, o los que reconociéndolos no les otorgan entidad suficiente. Se mantienen así en una situación heroica, en defensa del marxismo y de las ideas del socialismo, pero no alcanzan a superar una actitud defensiva y a trascender en la sociedad. Por el otro los que se han sumado a los cambios, los que buscan “nadar a favor de la corriente", y han hecho una revisión del pensamiento crítico hasta anular o postergarsin plazo toda intervención anticapilalista.

Pero estan tambien quienes no se resignan ni se abroquelan. Los que cuestionan y ejercitan su capacidad crítica, quienes buscan la renovación sin abandonar las esencias. Los que no desconocen l'os cambios, sino que tratan de comprenderlos para operar sobre ellos y enfrentar los desafíos de este complejo fín del milenio. '

Tributarios de un cuerpo de ideas orientado a la transformación socialista de nuestras sociedades, buscan instalar la reflexión y el debate democrático por fuera de los círculos aúlicos , en el seno mismo de la intervención social y política de los sujetos históricos y los movimientos socio-políticos. Contiados en la capacidad removedora de las ideas y en la vitalidad del marxismo como crítica radical de todo lo existente.

Y porque en definitiva, "quién en aquellos años conoció la esperanza no la olvida..."

Un cuarto de siglo después, una mirada retrospectiva a aquellos años tal vez apunta, en este presente de cambios y transformaciones, de pérdida de certezas y de incremento de las incertidumbres, y de duras realidades, recuperar la esperanza . La razón de ser de aquellos hombres y mujeres que animaron los años 60, y cuando muchos deellos,aún hoy, estimulan las luchas del presente, sin las cuales no hay utopía posible.

Como explicara Walter Benjamín en sus “Tesis sobre filosofía de la historia z .

La lucha de clases, que no puede escapa'rsele de vista a un historiador educado en Marx, es una lucha por las cosas ásperas y materiales sin las que no existen las finas y espirituales. A pesar de ello, eStas últimas están presentes en la lucha de clases de otra manera a cómo nos representaríamos un botín que le cabe en suerte al vencedor. Están vivas en ella como confianza, como coraje, como humor, como astucia, como denuedo, y actúan retroactivamente en la lejanía de los

tiempos. Acaban por poner en cuestión toda nueva victoria

que logren los que dominan.

EL. / Buenos Aires, mayo 1994.

Cuadernos del Sur I l

é. ; t

Í

.\lu_)'u l'I‘l-J

', 1988.

(de Ia serie relecturas de la Biblia). León F errarz 1511 1968.

dibujos, Picasso

Hans B. Grien,

dán

"El Pecado" Collage: Eva y A

alberto bonnet eduardo glavich

El huevo y la serpiente

Notas acerca dela crisis del régimen democrático de dominación y la reestructuración capitalista en Argentina, 1983-1993 (Segunda Parte).

Anotzíbamos, en la primera partedeesteartículo,quelahipótesis que orienta nuestro análisis consiste en sostener la existencia de una estrecha relación entre el desarrollo y crisis del régimen democrático de dominación y los avances y estancamientos del proceso de reestructuración capitalista.

El menemismo, partiendo del desarme de la democracia logrado por el alfonsinismo, acelerará la reestructuración económica del capitalismoargentinoyprofundizará así la crisis del régimen de dominación pol ítica.

IV. 1989-1993: La dictadura del capital.

La amplia victoria de la fórmula Menem-Duhalde en las

Cuadernos del Sur

elecciones de 1989, con un 46% de los votos contra un 36% para la de An geloz-Casella, resulta claramente explicabledebido a la coyuntura'. La UCR combinó un perfil volcado a la derecha con la vieja matrizdiscursiva que contraponía "democracia" y "caos", asociados ahora con las figuras delmodernizante gobernador de Córdoba y del populista caudillo de La Rioja, respectivamente. Este perfil apenas alcanzaría para sumar los temores propios de los sectores medios detrás de sus candidaturas. El PJ ad0ptó, por el contrario, un perfil nacionalista y populista (combinado con claros "guiños" a la gran burguesía=bastante inconsisten- te,aunqueapropiado para la situación social vigente desde lahiperinflación de principios de 1989. Los programas y grandes actos estuvieron ausentes

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durante la campaña. Tras lanzar variados desatinos, los asesores de Menem le prohibieron incluso discursear en público y participar en debates de televisión. ,Los grandes actos dela campaña de 1983 (800.000 personas en cierres de campaña, según cifras de DyN y oficiales) se redujeron a los pequeños aCtos barriales y los .paseos del "menemóvil". El candidato peronista triunfó -en semejante contexto de desmovilización- sumando las esperanzas de mejores niveles de vida de los sectores más golpeados por la crisis mediante slogans como el F'salariazo", la "revolución productiva", la "moratoria de la deuda". Apenas unos días más tarde, el nuevo gobierno inauguraba la política eco nómica,másreaccionaría de la historia argentina, con transformaciones estructurales que desmantelarían las conquistas Sociales obtenidas por el movimiento obrero en los primeros gobiernosperonistas. Ï'S-i yollegaba a decir en la campaña electoral todo lo que iba a hacer, la gente nome votaba ", decla Menem maÏs tarde (citado en La Maga, 9-‘6_- 93). Indudablemente, este descomu- nal engaño a las masas que deposita- ron en Menem sus expectativas de pregreso social constituyeun verda- dero atentado contra la democracia, aún‘entendida a la manera burguesa. Sinembargo,convienevolversesobre algunos elementosprevios, Hay datos que permiten conjeturar la existencia de negociaciones entre los grandes capitales monopolistasy les asesores de Menem enjlos tiempos de hiperin-

flación previos a la asunción del nuevo gobierno. Cavallo decía entonces: "ustedes no saben qué es la hiperinflación. Creen que la hiperinflación es como dicen Sourrouille o Alsogaray cuando la inflación pasa varios mesesseguidos del 30%. No, la hiperinflación es otra cosa, totalmente distinta y ya la van a conocer" (en Página 12, 21/5/ 89). Y sugería rechazar los acuerdos de gobernabilidad con el alfonsinis- mo en retirada, para que el agrava- miento de la erisis ampliara el consenso alrededor del nuevo gobierno para aplicar medidas recesivas. Los grandes capitales que originaron esas corridas cambiarias - y los "comunicadores sociales" que las siguieron e incluso anticiparon- tendrían una importancia central durante el menemismo.

En 1989 la economía presentaba un enorme déficit fiscal y una gran fuga de capitales: se requería -como diría Triaca para El Cronista Comercial- cortar de un sólo golpe todoslos males dela cn'sis y comenzar la reconstrucción del capitalismo argentino". _

Las designaciones de ministros y asesores, empero, fueron las primeras decisiones públicas que pondrían de manifieste" el rumbo adoptado por el menemismo. Menem escogería a Triaca, sindicalista plástico que había fundado la CGT- Azopardo para negociar con la dictadura, como ministro de trabajo. Sumaría' además figuras extraparti- darías en puestos claVes mediante un

ac'uerdo con'la'UCeDér(A.Alsogaray

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como asesor en temas de la deuda externa, M.J.Alsogaray como interventom de Entel). Y, especiala. mente,noseleccionaría comoministro de etxmomía a un tecnócrata entre tecnócratas, sino a un empresario entre grandes empresa rios. La oferta incluía a 0.Vicente (Pérez Oompanc), C.Tramutolaz.(jl'echint),

gran aumento de tarifas (de 300 a 650% en teléfonos, electricidad y gas) y de combustibles (un 600%), una suma fija no remunerat-iva y ua adelanto en los sueldos públicos y ¡saaïtas en los privados (Clarín, 1‘0/7/ 9 .

Este shock -"c'irúgía mayor

sin anestesia", en términos del

F.Macri (SOCMA) y M.‘Rï_v«iag_‘ ’presidente-redujolainflaciónatasas (BungeyBom),yla elección recayó "(1.29, año Ibase 1988) del 9,4% sobre este último, Bunge y Born es (Septiembre), 5,6% (Octubre)y6,5% uno de los mayores y más antiguos (Noviem’br'efiaumen-tó en 'tïiSs «1300 monopoliosdelaArgentina (Bungey millones las reservas del BCRA y Born, Grafa, Molinos, Compañía llevó las tasas de interesau'n 10% Química, Atanor, Centenera) y un . mensual. El sector empreSario

símbolo delos "vende-patria" parael peronismo tradicional. Nacido en la comercralización de gran-os y consolidado financieram'entedurante la dictadura en tanto uno de los mayores deudores y beneficiarios de laestatizacióndeladeuda,favorecido

además por alrededor de uS‘sfl .QOO '

millones anual-es de promoción- industrial con Grafa-San Luis y Grafalar-La Rioja y como conkatista del Estado en la dictadura Ï'ïel

gobierno radical, se había convertido '

en un gigante multinacional de la agroindustria. . El hombre de Bunge y Born

-reemplazado tras su muerte por'su‘

par Rapanelli- anunció en julio de 1989un durosshockanti-inflacipnario que contempló la devaluación del australun 114%, la caída y liberación de las tasas de interés, la fijación de un tipo de cambio único, un congelamiento de precios acordado con 350 grandes empresas -que ni siquieraeumpliria Bunge y Born-, un

aferrado a una economía proteccio- nista ysemi-cerrada (y lostrabajadoa res del sector público, principales afectados por la reducción del gasto público), sin embargo, 'eXpresarían s-usresisteneias-alajuste. A‘l- ampliarse la brecha cambiaria, Rapanelli devaluó el anst'ral, aumentólas tarifas de los servicios públicos y los aranceles de importación. Con una inflaciónprevista para diciembre 40%, la reacción anted ¡chas medidas

“produjo la caída'de Rapanelli 'y el

ascensowde Erma n » González 'al Ministerió’de Economía‘.

1 Erman González, democris- tiano y ex-ministro de ecohomía de Rioja, liberó los controles de ca mbio y los precios yparó-el rebrote hiperinflacionario. Este ajuste, "en extremo lib'eralgortodoxo, sería reajustado varias veces para evitar nuevas corridas: canje de plazos fijos por Bonex del Ennanll, aumentos de los impuestos a las exportaciones y del IVA (generalizado), recortes del

(Wenas del Sur

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gasto público a partir de los salarios, suspensión de los pagos a los contratistas y de los beneficios del proteccionismo de los Erman III, IV y V,apertura del comercio exterior y blanqueo de capitales del Erman VI y sus correcciones del VII. Estas medidas. reducen la inflación a un 6,2% para el último trimestre de 1990 y también el déficit fiscal, mediante una reducción del gasto del 61,7%, mientras queaumentaban a uSs 8.200 el superavit.

Pero su carácter recesivo quedaría de manifiesto en la caídade un 0,5% del PBI (3,2% del PBI per cápita), de los salarios del sector público un 40% y de los industriales entre un 15 y un 20%, y el aumento del desempleo y subempleo a un 15% de la población económica- mente activa (PEA) sumados“.

Sin embargo, el dólar terminaría disparándose nuevamente en Enero de 1991, el austral perdería otro 50% de su valor y Cavallo -que había estatizado la deuda como funcionario de ladictadura, en 1982, y acompañaba desde el comienzo el ajuste menemista- asume como ministro. En marzo de 1991 anunció el Plan de Convertibilidad, que establecía legalmente lavigencia del patrón-dólar (comprometiéndosepor ley a no emitir, pa ra cubrir el déficit fiscal, sin respaldo en oro ocn divisas extranjeras) y ponía en juego las reservas de uSs 6.000 millones acumuladas por ErmanS.

Los sucesivos shocks anti- inflaeionarios de los planes BB y Erman I-VII enfrentaron, desde el

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comienzo, la resistencia de los sectores sociales más afectados por el ajuste. Los trabajadores públicos, golpeados por la caída del salario y los despidos, fueron el eje de la misma: las movilizaciones del 20/2/ 90 y del 21/3/90, con los empleados de Ferrocarriles y de SOMISA al frente, las huelgas de docentes y judiciales y la "Plaza del No" son algunos ejemplos. Esta resistencia cb los trabajadores, sin embargo, retrocedería más tarde con la implementación del plan de convertibil idad de Cavallo, quesería apoyado monolíticamente por la burguesía.

El plan Cavallo reduciría sensiblemente la inflación del 27% de marzo, con índices mensuales decrecientes desde un 5,5% para abril hasta un 0,6% para Diciembre, y las tasas de interés caerían al 3% mensual. Se garantizaba al mismo tiempo un recorte presupuestario del orden de los uSs 6.000 millones mediante la reducción de los empleados públicos (cesanteados o "voluntariamente retirados ", 70.000 menos en los primerosseis meses de Cavallo, y se proyectaba llevar a 130.000 esta cifra para mediados de 1992). Las elecciones de legisladores y gobernadores de septiembre de 1991 se realizarían con la economía estabilizada a corto plazo (y con algunos indicios de recuperación): parecía exorcizado el temido fantasma de la hiperinflación y el PJ volvería a imponerse“. Después de dos años y medio de sobrevivir en una economía situada permanente-

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mente al borde de un colapso hiperinflacionario, los trabajadores apoyaban con su voto a quienes parecían reestabilízarla.

En 1992 continuaba la reducción de la inflación (un 17,5% anual -IPC, base 1988-) con índices de 3% para Enero a 0,3% para Diciembre y se recuperaba el PBI un 8,7%. La estabilidad continuaría hasta el 0% de inflación de Agosto de 1 993. El gobierno, eufórico con estos promocionados índices, lanza la campaña electoral para las legislativas del 3 de Octubre con la consigna "vote para adelante" (que atrás quedaría lahiperinflación). Los resultados marcaron un nuevo retrocesodel radicalismo y un triunfo por amplio margen del menemismo tras 4 años de gestión, sin enfrentar alternativa alguna yconformando un mapa político sin precedentesl

Pero la especificidad del menemismo no radica en la implementación de severos shocks anti-inflacionarios. La misma consolidación de estos shocks exigía encarar veloz y radicalmente la transformación de algunas piezas claves del capitalismo argentino en crisis, piezas que los economistas burgueses consideran como las fuentes de los desequilibrios inflacionarios: las empresas del estado, las diversas formas de proteccionismo y las conquistas sociales. Pero, si bien encarar estas transformaciones resulta urgente en el marco del plan Cavallo -pues su continuidad depende directamente delsuperavit-, habían sido anticipadas

desde el comienzo.

Dos leyes (las de Emergencia Económica y Reforma del Estado, elaboradas con la participación de R.Dromi del MOSP) fueron anunciadas por Roig y sancionadas por el Congreso -con el apoyo de los radicales- apenas unas semanas después de su asunción como ministro (Clarín, 10-7-89). Las leyes apuntaban centralmente a reducir el déficit fiscal, evitando el pago delos sobreprecios fijados por los contratistas y. proveedoresdel Estado (cerca de uSs 2.000 millones), de las reparaciones emergentes’de juicios contra el Estado -incluidas las deudas previsionales- y de subsidios enmarcados en los regímenes de promoción industrial (unos uSs 4.000 millones). Las empresas públicas fueron intervenidas por 180 días y se encomendó asus autoridades la tarea de reestructurarlas (rescindir contratos, despedir personal) y privatizarlas. Un acelerado proceso de privatizaciones se inició desde entonces. Ya en 1990 se había dispuesto la privatización de la telefónica ENTel, Aerolíneas Argentinas y varias empresas dirigidas por el Ministerio de Defensa, y se habían concedido derechos de explotación de áreas petroleras antes reservadas a YPF. A estas empresas se agregarán luego las de líneas marítimas (ELMA), correos y telégrafos (ENCoTel), carbón (YCF), agua (OSN), transportes subterráneos (SBA), electricidad (SEGBA, AyE e

Hidronor), Gas del Estado y la

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metalúrgica SOMISA. Serán entregadas al sectorprivado, además, las líneas ferroviarias y rutas nacionales. Se reestructurara y privatizará, finalmente, la mayor empresapública, l'a petrolera YPF'. _ Estasprivatizacionesapunm- ban ala reducción del déficitl'iscal y, supuestamente, al aumento de la tasa de inversión y de la eficiencia en las empresas privatizadas. Las funciones del Estado se-reducirían a las esen- ciales: salud, educación, justicia y seguridad -aunque más tarde también éstas serían consideradas como no esenciales. Naturalmente -y en especial con Cavallo- los ingresos obtenidos por estas privatizaciones

tendieron a reducir a corto plazo :el déficit fiscal. Pero los otros dos objetivos quedarían relegados a la mera propaganda conservadora. Aerolíneas Argentinas es un buen ejemplo: unaño y medio después de su privatización (hecha violandolas condiciones de los pliegos), el Estado debió recuperar el 33% de las acciones porque la empresa a cargo (Iberia) pagó susdeudas por uSs 166,7 millones con acciones sobre un activo que, milagrosamente, había ca ído de los uSs 885,6 millones inicialesa unos 290 y convivía con un nueVo pasivo de 890millones. En realidad, estas privatizaciones eras un fraude de antemano. YPF se vendió a S 19 por acción y el precio demercado era de S 21,5: la diferencia arroja una pérdida de unos uSs 420 millones en la venta. Tres meses después, los compradores habían obtenido ya un 38% de ganancia (Clarin,2/7 y 6/10/

93). Otro objetivo de las privatiza- ciones, menos publicitado por los ideól‘ogos conservadores, era capitali- zar porciones de la deuda externa mediante los pagos en títulos. La reducción de deuda implicada solamente en las dos grandes privatizaciones de Erman (ENTel y Aerolíneas) alcanzó la suma récord de uSs 6.500 millones. El gobierno había firmado con el FMI, el'Banco Mundial y el Club de París, desde fines de 1989, acuerdos en los que había contraído compromisos que cumpliría en buena medida mediante esta política de reforma del Estado. Ahora bien, si consideramos la importantísimapa rticipación que los grandes capitales monopolistas ¡(ratas tuvieron en las privatizaciones (Pérez Compane ostentó el título de mayor comprador), éstas resultan muy paradójicas: esos grandes capitales, que se consolidaron financieramente aumentando la deuda externa con Martínez de Hoz y más tarde transfiriéndola al Estado con Cavallo, comprarían títulos de aquella deuda para adquirir las empresas del Estado -cuya privatización reclamaban desde los tiempos de Videla.

Una tercera ley (de Refonna Tributaria) fue aprobada a fines de 1990. La estructura tributaria emergente de ella era aún más regresiva que la anterior, porque sustentaba el aumento de la presión tributaria (hasta un 21%del producto para la primera mitad de 1991) en el IVA -impuesto indirectoaumentado y generalizado- y en- las cargas de

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Seguridad Social (además de intensificarse la fiscalización). En 1985/86 los impuestos directos (ganancias y patrimonio) represen- taban el 10% de la recaudación del Estado nacional, los indirectos el50%, las cargas sociales sobre los salarios el 25%, y los impuestos al comercio exterior el 1.5%. En 1991/92, en cambio, los impuestos directos mantenían su 10%, pero los indirectos habían aumentado al 55% y las cargas sociales al 30%, cayendo los impuestos al comercio exterior a un 5% del total.

Finalmente, un amplio conjunto de medidas apuntaba a la "desregulación" y "apertura" de

importantes sectores de laeconomía.-

Una Ley de Inversiones Extranjeras facilitaría la radicación de capitales foráneos y la remisión de utilidades. Un Decreto de Desregulación Económica y otras medidas anexas dejaría librados a la oferta y la demanda el comercio interno y externo, el mercado de capitales, la seguridad social y los contratos laborales. Para completar .el panorama, una "Ley de Flexibili- zación Laboral" y otra "Ley de Reforma Previsional" revertirían históricas conquistas del movimiento obrero: la jornada de 8 horas y 38 semanales, los descansos de Domingo y Sábado inglés, las indemnizaciones, el 82% y las edades para jubilarse, en vistas de la denominada "reducción del costo argentino“.

, La ley de "Flexibilización Laboral" está en discusiónprevia a

su ingreso al Congreso. La negociación tripartita(Caro Figueroa -ministro de trabajo y "flexibilizador" en España- representantes de los empresarios y de la burocracia sindical) apunta a la reducción del costo laboral con vistas a la competitividad: un motivo que remite a la doctrina de los "neoclásicos", pueslosempresariosargumentanque los trabajadores argentinos están explotando con su salario a otros sectores de la sociedad, al cobrar por encima de la productividad, y este hecho no les permite competir en el mercado mundial ni aún en un mercado interno parcialmente desregulado. Por esta razón, el representante de la UIA declaró sin mediaciones a "La Nación: "o flexibilizamoslegalmente, obajamos salarios y condiciones de trabajo".

La burocracia sindical acusó recibo del mandato patronal ynegocia a cambio las obras sociales y- otras prebendascon el argumento de que se ha modernizado y está a favor de una reestructuración que permitirá el ingreso de Argentina alcada vez más compet-itivo mercado mundial creandoempleos ymejorandoel nivel de vida de los trabajadores.

-A pesar de la entrega de la burocracia, recientemente los trabajadores de SEVEL pararon y ocuparon una de sus plantas,pasando por encima y exigiendo la renuncia desucomisiónintema,parareclamar aumentos salariales proporcionales a los incrementos de la productividad alcanzados. Pocos días más tarde, unos 10.000 trabajadores deSMATA

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realizaron una marcha por aumentos salariales y contra la flexibilización laboral -protagoni7ando la mayor movilización obrera desde la asunción del menemismo y abriendo nuevas perSpectivas de lucha en el seno mismo de uno de los sectores más dinámicos de la industria argentina.

La ley de "PrevisiónSocial", ya aprobada por el Congreso y actualmenteenaplicación,constituye una expropiación sin precedentes contra los trabajadores. Las "Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones" (AFJP) son -como dice la ley 24.241- "empresas cuyo objetivo principal es administrar un fondo constituido por los aportes de los afiliados que optaron por el régimen de capital ¡zación (privado)". Este "servicio de administración" asegura a las AFJP una comisión de por lo menos un 2,5% del sueldo de los trabajadores, conlo que para estos "servidores" se abrió un negocio de unos 350 millones de dólares de comisiones para el primer año de implementación del sistema. El restante 8,5% del 11% totaldelaporte es la llamada "capitalización individual" que se asegura la AFJP para poder invertir en acciones, títulos, etc., con lo que el futuro de esos fondos estará sujeto a los vaivenes del mercado financiero.

Menem decretó la elimina- ción de la garantía en dólares -que establecía el artículo 40 de la ley- de la AFJP del Banco Nación (que también entró en el negocio) y por otro lado hace campaña para que los

trabajadores se afilien al sistema privado, demostrando su apoyo incondicional a esta estafa. las razones son sencillas. Las AFJP, integradas porlos bancos privados y públicos y las compañías de seguros, calculan que con sólo el 35% de las potenciales afiliaciones el negocio es incomparable: el 2,5% mínimo de comisión es unbeneficio varias veces millonario que va directamente a la caja privada de las AFJP. El 8,5% restante iría al mercado financiero produciendo -como aseguran que ocurrió en Chile- un inmenso movimiento de capitales capaz, por mismo, de dinamizar dicho mercado. Como era previsible, la burocracia sindical no podía quedar afuera de este negocio y no sólo participa en la privatización de empresas sino que integra algunas AFJP y convoca con solicitadas alos trabajadores desu sectora afiliarsea la jubilación privada.

Pero no todo es fiesta en el negocio. Al bajo número de afiliaciones registradas hasta el presente -pese a los 1.000 millones de dólares invertidos en publicidad- se agrega una "crisis interna" por la renuncia de tres funcionarios de la llamada "Superintendencia de AFJP", que consideran que dicho ente de regulación y control no regula ni controla el accionar de las AFJP.

Mediante esta serie de iniciativas el menemismo retoma, desde el comienzo y con una intensidadsinprecedentes,elproceso de reestructuración del capitalismo argentino. Pero ,¿cuáles son las

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razones que explican esta política? La crisis había venido profundizan- dose desde la caída de la dictadura,y el gobierno menemista enfrenta en 1989 una situación máscrítica que la enfrentada por el alfonsinismo en 1984. Las decisiones debían ser radicales. La lentitud del gobierno alfonsinista para .encarar las tran formaciones propias delproceso de reestructuración capitalista había determinado su fraCaso y esta experiencia gravitó sobre las decisiones iniciales del nuevo gobierno.

El peronismo de 1989 -por más paradójico que resulte- parece adecuarse como estructura pol ítica a los imperativosde la reestructuración. La combinación entre su vertical ismo tradicional -que permite subordinar a los distintos sectores de la "rama política" y, en particular, a buena parte de la burocracia sindical- y su descomposición interna desde los tiempos de la muerte de Perón y el golpe del 76, explican la gestación interna del neoconservadurismo menemista y su control casi monolítico del partido”.

Sin embargo, estas y otras respuestassemejantes apenaspueden aspirar a una explicación parcial del menemismo». La pregunta que queda pendiente es la central: ¿por qué logró el menemismo imponer, paulati- namente, medidas centrales de una reestructuración capitalista que es la ofensiva contra los trabajadores más profunda de nuestra historia? Y esta pregunta nos remite directamente a los factores políticos e ideológicos

que intervienen articulando la reestructuración capitalista con el desarrollo del régimen democrático de dominación.

La política del menemismo se caracteriza por sus rasgos autoritarios cada vez más marcados, rasgos que profundizan la crisis del régimen democrático manifiesta en los últimos años del alfonsinismo. La primera decisión que señalaría el rumbo autoritario del nuevo gobierno es el indulto para los militares reSponsables de la represión, las Malvinas y las sublevaciones de Semana Santa, Monte Caseros y V. Martelli. Este indulto -consensuado antes de su asunción con la UCR, la UCeDé, los militares y la Iglesia- profundizaría el Punto Final y la Obediencia Debida dictadas por Alfonsín, liberandoa los 277 militares (junto con algunos presos políticos) que aún quedaban y alcanzando así la "pacificación" completa del país (La Nación, 8/10/89).

Además, el menemismo desarrolla una modalidad caudillista y autoritaria de hegemonía que se manifiesta paulatinamente en diversas situaciones". Las relaciones que el Ejecutivo establece con los poderes restantes (Legislativo y Judicial) y con los gobiernos provinciales son buenos ejemplos. Menemtomó importantes decisiones mediante un número desmesurado d e " decretos de necesidad y urgencia " (244, contra 25 dictadosentre 1853 y 1989, según cifras del CEPPA - Clarín, 13-9-93), en su mayoría relativos al proceso de

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reestructuración (sobre. impuestos, salarios, deuda pública) y nunca ratificados por el Congreso. Esta desvalorizacióndelPoderLegislativo -del que el PJ, sin embargo, controla la primera minoría- culmina con las propuestas de los asesores de Menem apuntando a laclausum del Congreso. Sus relaciones con el Poder Judicial no son muy diferentes. El gobierno aumenta los miembros de laSuprema Corte como una de sus primeras decisiones y nombra 4nuevosjueces oficialistas, suficientes para mantenerla bajo su control. Escandalos posteriores (los casos de Servini de Cubría por el "narcogate" y de Belluscio y Pctracchi por los pagos del BCRA son apenas los más resonantes) desnudarían otras presiones sobre el poder judicial. Las intervenciones a los gobiernos provinciales (Corrientes, Catamarca, Tucumán, Santiago del. Estero) y las extorsiones (vía coparticipación, Pacto Fiscal, etc.)que apuntan a llevar la reestructuración a las provincias completan este panorama. Deben incluirse aquí, ademas, las presiones sobre el periodismo (casos de López Echagüe y otros).

La corrupción generalizada entre los miembros del equipo menemista también debe inscribirse enel contexto de esta modalidad autoritaria de construcción-de una hegemonía. En el'ecto,.la corrupción no constituye propiamente un problema moral o jurídico, sino un instrumento de cohesión interna del gobierno alrededor de su política de reestructuíracióncapital isla”. Un buen

ejemplo es el "affaire Enron": la intervención del embajador yankee en favor de la empresa Enron y contra Pérez Companc. T.Todman presiona a Erman González para acelerar la realización de una separadora de gases en Neuquén, atribuida a la Enron mediante un decreto de Granillo Ocampo de comienzos de 1990 y suspendida un año más tarde por las presiones de Pérez Companc. Recientemente, el caso más significativo es la presión, ya no sólo del actual embajador J.Cheek sino del vicepresidente A.Gore y del mismo Clinton, para que la Argentina apruebe una " ley de propiedad intelectual" (específica- mente, pa ra medicamentos) bajo pena de no ingresar al NAFTA y de

barreras pa ra-a rancelarias pa ra

productos argentinos en EEUU. El vínculo entre. estos. mecanismos corruptos y la política reestructura- dora- del menemismo es evidente. Cinco ministros ya fueron acusados decorrupción y figuran entre ellos los principales responsables de las privatizaciones: Dromi del MOSP (peajes, pliegos-de Aerolíneas Argentinas, Compañía Naviera Paraná) y Triaca de Trabajo (SOMISA), además de las interventoras Alsogaray (porENTel) y Menéndez (por el PAMI), el intendente Grosso (Golf, escuela- shopping y velódromo) y muchos otros. Y

El autoritarismo, finalmente, queda de manifiesto en lasrespuestas del gobierno a varios casos de resistencia a supolí tica neoconserva-

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dora. 1.a luchade los trabajadores del sector público durante los planes BB y Erman tuvieron que enfrentar la restricción legal del derecho de huelga y la presión sobre la burocracia sindical. Las movilizaciones de los jubilados, más tarde, serían reprirnidas por la policía. '

'Lat-represión a los protago- nistas del-"santiagazo", a losdocentes salteños, a los manifestantes jujeños (y détenci'ónde su principal dirigente, Santillán), muestra que la respuesta inmediata ¡entre las mediatas-se encuentran med’idasasistencialismS- del gobierno a la resistencia de los trabajadores consiste en intervencio- nes directas y violentas. Recientes iniciativas de Menem apuntando a crear una "super- secretaría de seguridad" d írectamente dependiente del PoderEjecutivo y a implementar tina fuerza de élite de 3.000hombrcs, equipados con modernos arma men tos para "intervenirde forma inmediata, desbaratar o reprimir disturbios de diferenteïintensidad, que alteren el orden públicoproduciendo desmanes o atentados" o enfrentar la "desestabilización gubernativa en ciudades de importancia oprovincias" (Clarín, 15/5/94) confirman este diagnóstico.

Los rasgos autoritarios del menemismo responden a causas precisas. Por un lado, las transforma- ciones inherentes a la reestructura- ción son tan profundas y acarrean consecuencias sociales tan graves que requieren una muy sólida hegemoníapolítíca. Esta hegemonía difícilmentepuedaconstruirsedeuna

manera dem0crático-burguesa más o'menos "pura" en u nasr3ciedad como la nuestra =y'-vlo‘s fracasos de la burguesía argentina en la materia, que -condujeron“-en otros casos al empleo directo de las Fuerzas Armadas, testimonian estadificultad. Antes debería sorprendernos la capacidad del menemismo para implementar su política conservando la vigencia de algunos mecanismos democrático-burgueses que sus rasgos autoritarios. Por otro lado, desde la crisis del alfonsinismo, los grandes capitales monopolistas se hicieron cargo de una manera cada ve'z más directa de implementar la reestructuración. Esto elimina mediaciones políticas, acota notoriamente los már enes del cOnsenso democrático-l .urgués‘y convierte'a la política en un mero instrumento ejecutivo del ‘gran capital. Instaurav una suerte de dictadura del capital. Esta des- polítización de la política es enouadrada por una ideología pragmatista característica del neoconservadurismoque presenta los intereses del gran capital como necesidades objetivas.

v. 1994: Profundización de la crisis.

La polítiCa autoritaria y la

ideología pragmatista del menemismo -determinadas' por el proceso de reestructuración

capitalista- acarrearon serías consecuencias para el régimen democratrcodedominación.Lacrisis

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de este régimen, abierta ya en tiempos del alfonsinismo, se profundiza paulatinamente desde entonces hasta fines de 1993. Sin embargo, hacia fines de 1993, dos acontecimientos muestran una profundización sin precedentes en esta crisis: el contubernio radical- peronista perpetrado en noviembre por arriba y la insurrección que los santiagueños protagonizaron en diciembre por abajo.

La crisis del régimen democrático arrastra consigo, necesariamente, a los partidos políticos burgueses que no están a cargo del poder ejecutivo. El primer caso fue el dela UCeDé. La UCeDé, que había crecido aceleradamente hasta ubicarse en 1987 como tercera fuerza a nivel nacional, hace una alianza con el gobierno menemista y empieza a retroceder en las votaciones posteriores. Las elecciones de junio de 1992 para senador capital ¡no ponen en desnudo su crisis: Porto (PJ-UCeDé) es derrotado por De La Rúa. En la UCeDé convivían dos proyectos, y se jugaron en esas elecciones: Alsogaray defendía una UCeDé que fuera " grupo de presión" ydeclararía satisfecho que la misma "se fa gocitó al peronismo" porque "el gobierno privatiza y desregula los mercados, ta ¡como lo venimos diciendo nosotros desde hace mucho tiempo". Clérici en cambio proyectaba una UCeDé que fuera verdadero "partido de derecha" y subrayaba que: "el apoyo a algunas políticas del gobierno no podía significar obsecuencia o

desaparición pol ítica" (Página 12, 30- 6-92). La "estrategiade fagocilación" de Alsogaray -que aplicara anteriormente en las dictaduras- prevaleció y la UCeDé comenzó a desaparecercomo expresión política has-ta alcanzar apenas un 3% de los votos durante la última elección. El segundo caso -mucho más relevante, porque afecta a uno de los dos pilares delbipartidismo argentino- es el dela UCR. La UCR, incluidos todos sus sectores internos, carece completa mente de una alternativa a la política reestructuradora del menemismo. Algunos sectores siguen enfrentando al menemismo sin nada que decir: Terragno -el "moder- nizador" alfonsinista de Ia"Argentina del Siglo XXI"- fracasa entonces en sus polémicas con Cavallo. Otros sectores preferían asumir como propia la política económica menemista y agregarle algunos aditamentos (necesidad de una "mayor prolijidad", de "ética", etc.): De La Rúa -que había vencido a Terragno en la UCR capitalina- declaraba a mediados de 1992 que "con un proyecto radical, o sea, libre de los conflictos de este gobierno y sin estemarco de corrupción, Cavallo pod ría ser extraordinario".(Noticias, 29-3-92). La contundente derrota sufrida por De La Rúa en las elecciones de 1993 marcaría los límites de unoportunísmo semejante.” Angeloz -que aparece actualmente como el principal pre-candidato dela UCR para 1995- y sus asesores, Sthurzenegger y López Murphy, no

pierden una sola oportunidad para

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alabar las virtudes del plan Cavallo (y éste, recíprocamente, no duda de las virtudes técnicas del equipo económico de Angeloz). Esta ausencia de alternativa a la política menemista deriva de que, en el actual contexto decrisis y dentro del marco capitalista, cualquier alternativa se reduce necesariamente a ser una variante apenas matizada del programa desarrollado por Cavallo.

En este contexto debe analizarse el contubernio Menem- Alfonsín. La profunda crisis que atraviesan los principales partidos burgueses "de oposición" fortalece inmediatamente almenemismo, pero a la vez genera incertidumbre a mediano plazo respecto de las posibilidades de recambio político si fracasa el menemismo. El sistema de partidos (el mecanismo de relevos del bipartidismo) parece, entonces, resultar insuficiente a efectos de garantizar un marco de estabilidad política a la reestructuración capitalista -detrás de la que está alineada monolíticamente la gran burguesía. El propio contubernio de Olivos y la reforma de la constitución acordada (el ministrocoordinador, el ballotage, los tres senadores por provincia,elsistemadenombramiento de la corte suprema son aquí tan importantes como la propia reelección presidencial) apuntan, justamente a generar nuevos recursos de estabilidad política para enmarcar la reestructuración. El apoyo fuerte y unan imebríndado al contubernio por la Unión Industrial, la SociedadRural,

la Cámara de Comercio, la

Asociaciónde BancosdelaRepública Argentina y otros representantes del capital basta para demostrarlo contundentemente (ver Clarín, 16/ 11/93).

Sin embargo, los resultados del plebiscito/acatamiento que organizó el gobierno menemista y el alfonsinismo para legitimar en las urnas su contubernio cuestionaron - al menos pa rcialmente- sus virtudes estabilizantes. Estos resultados convirtieron al contubernio, más bien, en un exponente por arriba de la crisis del régimen de dominación. Tras una campaña propagandística inédita, en la cual los candidatos radicales criticaban a sus compañeros de contubernio mientras los peronistas convocaban a votar a su partido o a los radicales, ambos partidos retrocedieron: apenas alcanzaron sumados el 60% de los votos emitidos -la cifra más baja desde1983. Además, el contubernio resultó escasamente redituable para cada uno individualmente consi- derado. La UCR fue la gran perdedora: retrocedió desde su ya reducido 30% de 1993 a apenas un 20% -su peor elección de 1983 a la fecha, al punto de perder más de un millón de votos. La magnitud de esta derrota produjo una serie de enfrentamientos entre Sectores internos aún no superados. El PJ, aunque logró una nueva victoria, retrocedió del 42% de 1993 a cerca de un 39% -perdiendo otro millón de votos- y no alcanzó a obtener la mayoría de constituyentes que

esperaba. La dispersión del voto

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favoreció principalmente a fuerzas que aparecieron como opositoras de centro-izquierda (el Frente Grande, con casi 14% y su victoria en Capital Federal, y la Unidad Socialista con un 3%) y como opositoras de derecha (el MODIN, con un 9%, y algunos partidos provinciales). Es cierto que ninguna de estas fuerzas representa una amenaza para la estabilidad del régimen: las declaraciones de Chacho Alvarez. apoyando lasprivatizaciones y el plan económico -y recibidas con agrado en la city- eliminan dudas al respecto (ver Clarín y Ambito Financiero del 11/4/94). Pero es igualmente cierto que el plebiscito había sido organizado, simplemente, para legitimaren las urnas la reforma

pactada en Olivos con una abrumadora mayoría rad ¡cal- peronista.

Sin embargo, un aspecto importante de estos resultados, un aspecto que evidencia como ningún otro el ¡reeleriimieiitti en la la crisis del. régimen, no puede analizarse a pa‘rtir de estos desplazamientos electorales. Dejemos su formulación a uno de los miembros prominentes del establishment, R.Alemann: "Entre la abstención, el voto en blanco y los nulos, hay un 35 o 36% que rechazó el tema de la reforma, mientras que los partidosdel pacto sumaron apenas el 40%, lo cual demuestra que a la gente no le gustó el tema" (Clarín, 12/ 4/94). Alemann hace bien en preocuparse por este aspecto de los resultados, yaque sumando los votos del PJ y la UCRapenas llegan al 42% del tola‘l del padrón electoral.

La participación político- eleccionaria‘ mermó continuamente durante la caída del alfonsinismo yel gobierno menemista. El voto en blanco aumentó de 1,41% en 1985 a 4,66% en 1991, cayó levemente en 1993 -aunque superando el 3,5% del padrón- y pasó nueyamente el 4,5% en 1994. Los votantes para presidente de 1983 eran el 81,27% del padrón y el 82,29% en 1989 declina abruptamente hasta un 75,35% en las constituyentes de 1994.14 Los votantes en las internas de 1993 apenas suman 1/3 de los empadronados en los partidos ("¿Dónde estan los militantes‘3", artículo de R.Fraga en Clarín, 19/7/ 93). Las actividades de militancia política de los partidos burgueses se reducen a millonarias campañas publicitarias previas a las elecciones.

Aún los programas políticos de TV y radio, innumerables a mediados de los años 80, pierden rating y se convierten en "programas de actúallidadgeneral“ (Hadad, Longobardi, Grondona) o simples shows (Neustadt, Gambini/Beldi). El escrédito sufrido por los políticos tradicionales aumenta en las encuestas y los partidos burgueses tienden a legitimarse con mecanismos bastardos de representación, es decir, capitali- zando una representatividad que proviene de actividades ajenas a la política. Las candidaturas extra- políticas del cantante Ortega para gobernador de Tucumán, del automovilista Reutemann para gobernador de Santa Fe, de la

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escritora Mercader para diputada. son casos que precedena las recientes negociaciones con varios miembros de la farándula.ls

Sin embargo, la insurrección de los santiagueños de fines de 1993 puso en evidencia como ningún otro acontecimiento el aceleramiento alcanzado por la crisis del régimen democrático de dominación -y permite explicar, al menos parcialmente, las tendencias abstencionistasyvotoblanquistasque preocupan aAlemann: aquellas cifras se elevaron en Santiago a casi 40% y 8%, respectivamente, de abstenciones y v‘otos en blanco. El 'santiagazo no es ¡Jn acontecimiento aislado: movilizaciones enLa Rioja, Chaco y Jujuy lo precedieron y otras [movilizaciones en Jujuy y Salta siguieron sus pasos. Pero el santiagazo fue,indudablemen te, más profundo. Santiago del E5tero está, juntoa las otras nombradas, entre las provincias más, empobrecidas del país. El avance de la reestructuración capitalista, vía Pacto Fiscal, sobre la provincia -y una de sus expresiones específicas: la "ley ómnibus"- acar'reaba retrasos de varios meses en los pagos de sueldos, reducciones delossalarios,despidosdeempleados públicos que nunca encontrarían empleocn el ámbito privadodebido al empobrecimiento de la economía santiagueña. Esta avanzada reestructuradora estaba comandada, además, por una camarilla' de dirigentes políticos corruptos y completamente irrepre‘sentativos. Una marcha para reclamar la

derogación de la. "ley ómnibus", organizada por ATE, es convertida por los manifestantes entonces en una verdadera insurrección popular. Las fuerzas de seguridad son desbordadas, las sedes del poder (la casa de gobierno, la legislatura, el palacio de justicia) y más tarde las lujosas residencias de la camarilla dirigente son asaltadas e incendia- das.“

Las limitaciones objetivas y subjetivas del santiagazo son evidentes: se desarrolló en una provincia sin peso económico ni político, desindustrializada y despoblada por el éxodo de sus habitantes durante décadas y se encaminó hacia el asalto inmediato de las instituciones sin crear una nueva dirección ni eristalizar en alternativas duraderas de gobierno. Empero, el santiagazo. -y las movilizaciones anteriores -y posteriores en las previncias norteñas- pu’so de manifiesto la crisis del régimen de dominación y señaló, simbólicamente si se quiere, un camino de resistencia.

VI. Conclusiones: crisis y nuevas perspectivas.

Recordemos algunas ideas arriba esbozadas. Las condiciones del restablecimiento del régimen democrático se caracterizan por las transformaciones de la sociedad argentina que realiza la dictadura - particularmente, la consolidación de una gran burguesía monopolista mediante una profunda ofensiva

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contra los trabajadores- y las luchas democráticas que acompañan elretiro de la dictadura en un mareo de recesión y reconversión del capitalismo mundial. Estas dos condiciones determinan los rasgos del período alfonsinista. El alfonsinismo encauza el restablecimiento del régimen democrático dentro de límites burgueses, mediante una política e ideología abstractamente democra- tiza ntes desarma la democracia, pero al precio del estancamiento de la reestructuración capitalista y la profundización de la crisis. Esta tensión se supera hacia1989: Ia gran burguesía toma las riendas de la situación (hiperinl‘lación) y las mediacionesdemocrzitico-burguesas se disuelven (estado de sitio). Estas condiciones determinan, a su vez, los rasgos del período menemista. El alfonsinismo había madurado un huevo, ahora nacería la serpiente: el menemismo instaura una dictadura del capital y acelera, a través de una política y una ideología pragmáticamente autoritarias, la reestructuración hasta el presente.

Pero la reestructuración capitalista es primaria y fundamentalmente una salvaje ofensiva burguesa contra los trabajadores ¿Qué rol desempeña ron estos últimos frente a aquella ofensiva?, ¿qué políticas deberían desarrollarï', ¿qué perspectivas de revertir esta relación de fuerzas los acompañan?.

Las luchas de los trabajadores durante estos últimos

diez años fueron, esencialmente defensivas y limitadas. Resistieron laofensiva burguesa en sus aspectos coyunturales (las alzasinflacionarias que reducían sus salarios y los shocks anti-inflacionarios que descargaban sobre sus espaldas los costos de la estabilización), sin éxito a mediano plazo y casi sin enfrentarla en sus aspectos más profundos (las medidas de reestructuración propiamente dichas: legislación laboral y previsional, privatizaciones). Y aún estas luchas defensivas y limitadas menguaronsensiblemente-inflación controlada de por medio- con la implementación del plan de convertibilidad.

La derrota sufrida por los trabajadores en la dictadura resulta sin duda el factor explicativo más importante a largo plazo.l7 Sin embargo, desde los tiempos de la represión hasta el presente pasaron unos quince años y nuevas generaciones de trabajadores se sumaron al mercado de trabajo y desarrollaronnuevasexperienciasde lucha. Habida cuenta del incremento que alcanzaron sus luchas durante los años del alfonsinismo y el retroceso posterior, es necesario detenerse sobre algunos factores de mas corto plazo.

En primer término, la burocracia sindical constituyó un importante obstáculo. En el período alfonsinista, esta burocracia subordinó el interés de clase de los trabajadores al del PJ, organizando burocráticamente (sin asambleas de base, discusión, etc.) pa ros generales

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con reivindicaciones limitadas (los "26 puntos") y desarticulados respecto de planes de lucha de largo alcance. Desde el comienzo del período menemista, la CGT se dividiría en una oficialista (la CGT- San Martín de Triaca) y otra arrastrada hacia laoposición (la CGT- Azopardo de Ubaldini) por el peso que los sindicatos de trabajadores públicos -más golpeados- tenían dentro de la misma. Pero la CGT ubaldinista no realiza ríatampoco una oposición consecuente, se mantendría "a mediaagua" y perdería peso junto a sus dirigentes. Puede decirse que, tendencialmente, la burocracia sindical deja de serlo,para convertirse en meros representantes del gobierno y de los patrones ante los trabajadores, o lisa y llanamente en patrones, y que la lucha de los trabajadores se desarrolla cada vez más al margen de esta ex-burocracia. En segundo término, las agrupaciones de izquierda serían incapaces de constituirse en una dirección alternativa a laburocracia. El Partido Intransigente -tendencia de izquierda burguesa, nacionalista y populista-alcanza ría un crecimiento importanteen la transición y primeros años del alfonsinismo(hasta llegara] 7% de los votos en 1985, constituyéndose en tercera fuerza) pero apoyaría las políticas oficiales (delplan Austral al de convertibilidad) perdiendo peso político hasta terminar siendo Alende, su líder, diputado electo del menemismo. La izquierda elasista - en particular el MAS y las alianzas

del mismo con el PC y grupos menores- experimentó más tarde un crecimiento social y electoral prometedor pero, a raíz de su incapacidad para caracterizar adecuadamente la situación política y trazar una estrategia revolucionaria coherente, comenzó a retroceder y un acelerado proceso de escisiones internas terminó barriéndola de la real idad." Esta izquierda política que -a pesar de sus limitaciones- alguna vez alcanzó a ofrecer una alternativa organizativa asectores de vanguardia, en la actualidad quedó completa- mente al margen de la lucha de los trabajadores.

En 1975, los salarios representaban un 53,8% del PBI. En 1983 esta cifra había caído a un 41 %, en 1990 a un 30% y en la actualidad apenas alcanza ría un 20%. El salario real de 1991 era 1/3 del salario de 1974. Los ingresos del 10% de los argentinos más ricos se incrementa de un 35% del PBI en 1974a un 44% en 1980 y un 46% en 1990. Sobre una población totalde 32,5 millones de habitantes hay 10 millones por debajo de la línea de la pobreza. La mitad de estos 10 millones depobres son niños y 1 millón de niños sufre desnutrición." Estos son los saldos de la reestructuración del capitalismo argentino y las ilusiones depositadas en una reestructuración menos salvaje, más civilizada, resultan hoy objetivamementereaccíonarias.=°La izquierda socialista enfrenta una tarea urgente: impulsar y organizar la resistencia a todas y cada una de las medidas implementadas por el

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régimen para aumentarla explotación de los trabaja-dores y demás oprimidos. Empero,las tra nsfomaeio- nes operadas por la reestructuración hasta el presente son irreversibles dentro del marco del capitalismo argentino y de la recesión capitalista mundial. Yen estepunto, la resistencia contra la reestructuración no puede orientarse hacia la reconstrucción del denominado "EstadoSocial", sino hacia la construcción del socialismo. La izquierda socialista debe analizar la reestructuración en curso para alcanzar una caracterización precisa de la etapa y encarar su tarea estratégica: Superar las reivindica- ciones defensivas y plantear una alternativa socialista a la crisis.

_ Las políticas neoconserva- doras de reestructuración del capita- lismo comienzan a enfrentar actualmente importantesresistencias sociales y políticas en Latinoamérica; y la continuidad de dichas políticas peligra en los principalespaíses de la región: 'el levantamiento campesino de Chiapas y el asesinato del candidato presidencial priísta desencadenó una profunda crisis política en México, la bancarrota del gobierno Collor-Franco y la posi- bilidad cada vez más firme de un gobierno petisla en Brasil preocupan a la administración norteamericana por la estabilidad política de la región. Dentro de este contexto, empiezan a manifestarse en' la Argentina nuevas tendencias de enfrentamiento a la reestructuración capitalista que plantean una nueva situaciónr‘cspecto de las relaciones de fuerza. Podrían

aislarse tres órdenesdiferentes de enfrentamientos: 1) movilizaciones en el interior (La Rioja, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Catamarca), enfrentando la marginalizaeión de regiones ysectores enteros resultante del ajuste en las provincias. Son movilizaciones de los trabajadores públicos apoyadas porampl ios grupos de la comunidad, que profundizan la lucha que los mismos vienen desarrollando-en ocasiones,aislados del resto de los trabajadores- desde el comienzo de la reestructuración capitalista; 2) nuevas expresiones de disconformidad de las denominadas “clases medias” urbanas, cada vez mas empobrecidas en su mayoría por la política económica del gobierno. Sen expresiones inorgánicas de una disconformidad que no cuestiona sino aspectos secundarios de la reestructuración capitalista (los resultados de lasrecientes elecciones de convencionales constituyentes conforman un mapa de las mismas, ya volcadas a izquierda o derecha), pero introducen fisuras en el apoyo acrítico quedichos sectores brindamn a las sucesivas administraciones; 3) nuevas huelgas y movilizaciones de los trabajadores desectores privados claves en la producción (metalúrgioos de Bs.As. y 'recientemente los trabajadores de Tierra del Fuego), que vuelven a la escena por reivindicaciones -hasta ahora- económicas.

La consolidación y el desarrollo de estos órdenes de enfrentamiento a la reestructuración

capitalista plantea nuevos y serios

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desafíos. Desafíos de organización, pues una burocracia sindical convertida en empresariado, unos partidosde izquierda desintegrados y un agrupamiento decentro-izquierda electoral isla y encerrado en las cuatro paredes de la superestructura pol ítica, son incapaces de ofrecer opción organizativa alguna. Además, desafíos de coordinación, pues los sectores sociales, los ritmos y las modalidades y aún los contenidos de las luchas desarrolladasson diferentes en los mencionados órdenes. Finalmente, estasnuevas tendencias de enfrentamiento imponen un desafío conrespecto a su oríen tación política en una perspectiva anti-capitalista. Estos desafíos, que comienzan a plantearse enla presente coyuntura, adquiriran urgencia conforme dichas tendencias locales de enfrentamiento a la reestructu- ración capitalista (y sus pares latinoamericanas) se profundicen, y con ellas se profundice también la crisis del régimen de dominación política. Sería una ingenuidad suponer res uel tosde antemano es tos desafíos en dirección a una alternativa socialista. .

La crisis del régimen democrático de dominación no tiene, per se, un caracter regresivo ni progresivo: dicho caracter depende justamente de la capacidad de la izquierda clasista de generar aquella alternativa socialista. Este desafío fue lanzado con la imagen de un hombrecualquiem,scnladocnclsillón de un gobernador de provincia, blandicndo una suerte de bastón de

mando, y siendo aplaudido por una multitud deinsurrectos.

Buenos Aires, Abril 1994 Notas

l. Los resultados de las e-lecciones de 1989 para pre-sidente fueron: PJ 47.36%; UCR 36.4% (apoyado por la (‘FL que obtuve el 4.55%); UCeDé. 6.27%: Partidos provinciales 3.5%; IU (FRAL-MAS) 2.48% y US 1.3l%. Para diputados fueron: PJ 45.7%; UCR 32.6%; Derecha y provinciales ll.8%: Izquierda y Centro-izquierda 6.7%. Menem ganó con el voto de los "sectores bajos estructurados" y "bajos no estructurados/ marginales" (52% y 72%. respectivamente. contra 34% y 20% para la UCR). mientras que la UCR ganó en "alto" y "medio alto" (48% y 53%. respectivamente. contra 23% y 27% para el PJ). La conformación de la camara quedó con 120 bancas para el PJ (incluido el posterior- grupo disidente de los. 8), 90 para la UCR. ll para la UCD, 2 para el PI, 31 para otros (incluidos los provinciales y 10 de izquierda y centro-izquierda). La polarización siguió disminuyendo afirmando la tendencia hacia la derecha que llegó a capitalizar el 72% cb la dispersión del voto. '

2. la campaña electoral había sido financiada por 23 empresas líderes. que gastaron un total de. uSs ll millones. Muchas de elias resultarían beneficiadas en las licitaciones de empresas públicas. como Bunge y Born (Gas l’ampeana y (.ias del-Sur), Techint (Aceros Paraná. ex- Somisa). Astra. Sociedad Comercial del Plata (Telefónica Argentina. Aggas Argentinas), Benito Reggio e hijos (Clarín. 4 y [0/10/93). bos guiños del presidente resultaban creíbles para Ia gran burguesía. Por otro lado. Menem acordaría la transición con los "capitanes de la industria" (el "grupo María") en las oficinas de Bungey Born: N.Rapanelli (BB).V.Orsi (SADE). S.Bagó (Lab.Bagó). M.Bl_aquier (Ledesma). ¡{.(Ïruneisen (Astra). R.Bulgheroni (Bridas). R.Clutterback (Alpargatas) y M.Madanes (Fate-

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Aluar) (El Cronista Comercial. 20-9-88).

3. Ver SMlTH.W.C.: Estado. mercado y neoliberalismo en la Argentina de la postransición: el experimento de Menem. en El Cielo por Asalto Nro.5. Bs.As.. 1993. p.61 y ss.

4. la Nación (15/4/90) calcula los resultados del aj ustc en una caida del salario real en el sector público de 52% entre Diciembre del '88 y Marzo del '90, en maestros un 32% y en jubilados un 68%. La participación de los salarios del sector público en el PBI fue del 12% para 1987 y del 6% para 1990.

S. Ver ASTARITA.R.: Plan Cavallo y ciclo de acumulación capitalista. en Cuadernos del Sur Nro.l6. Octubre de 1993.

6. Los resultados de la elecciones 1991 en diputados fueron: PJ 38,95%: UCR 27.42%: Derecha y provinciales 20.62%: Izquierda y Centro-izquierda 4.7%. El PJ pasaría a tener 118 diputados mientras que la UCR continuaría disminuyendo sus bancas hasta S4. El PJ gana ademas en 15 provincias. la UCR en 3 y los partidos provinciales en 5 (La Nación, 3/10/ 93).

7. Los resultados de las elecciones de 1993 fueron: PJ 42.3%: UCR 30%: Derecha y provinciales 20.1% (incluyendo al MODIN que con un 5.3% pasó de 4 a 7 bancas del 91 al 93); y la lzquicrda y (Z‘enlro-izquierda 4.1%. El PJ. con un amplio triunfo a nivel nacional con gran diferencia en Buenos Aires y con un histórico triunfo cn Capital Federal. pasó a tener 126 bancas. La UCR decayó una vez más a S3.

8. Datos sobre privatizaciones y reforma impositiva de FANELLI.J.M./FRENKEL.R./ ROZENWURCELÁÏL: Transformación estructural. estabilización y reforma dcl Estado en la Argentina. Bs.As.. CEDES/S'Z. 1992.

9. Ver ZAMBONI.I‘I.: Flexibilidad laboral: desandar la historia. en Cuadernos del Sur Nro.15, Abril dc. 1993.

lO. Resulta csclarecedor, al respecto, el comentario que las designaciones de Menem merecían en un periódico del PJ: "en el area económica. cs obvio que el Presidente ha hecho gala de un gran pragmatismo. el país. empobrecido y sin divisas. necesita buscar una convergencia dc capitales y sectores dc la producción. a fin de

poner en marcha la necesaria Revolución Productiva." Y más adelante: "se agrega a esto otro pilar fundamental, como es el pacto social, en el que los trabajadores. empresarios y Estado. tendrán que compatibilizar intereses sectoriales en función del bien común. no importa tanto quién es el ministro de Economía, lo importante es que haga buenos negocios para la Argentina". Fue el propio Perón, después de todo, quien dijo que. "a veces, hay que tragarse algunos sapos" (Proyecto Nacional Nro.1. del caudillo Quindimil). Esto pone de manifiesto la cohesión del PJ en torno del menemismo y que, aún personajes ex-montoneros como P.Bullrich, renovadores corno J.L.Manzano y C.Groso, desempeñen diversas funciones en el gobierno.

ll. Nos referimos a una peculiar modalidad de conducción política. semejante a la de otros caudillos pertenecientes a los clanes familiares que controlan casi exclusivamente las provincias medianas y pequeñas (los Bravo de San Juan, los Sapag de Neuquén, los Saadi de Catamarca. los Rodríguez Saa de San Luis. los Cornejo de Salta. los Guzmán de Jujuy. los Romero de Corrientes, etc.). Menem desarrolla en el gobierno varias conductas típicas de estos caudillos provinciales (el nepotismo. por ejemplo. designando cerca de 20 miembros de su familia en funciones públicas). Pero esto no significa que su poder político como presidente sea excesivo, como lo muestran las sucesivas intervenciones de Cavallo (con peso propio y apoyado por la burguesía en su conjunto y los EEUU) en las internas del gobierno (Noticias, 3/5/92 y 29/3/93).

12. La idea de que la corrupción constituye una cuestión meramente moral o jurídica es masivamente compartida por los analistas políticos. M.Grondona (periodista autor de un best seller sobre el lema) declara que "climinarla del todo sería imposible. pero se puede bajarla a niveles que permitan el funcionamiento del sistema" -cuando "el sistema" funciona precisamente gracias a la corrupción. Moreno Ocampo (Fiscal de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo. Criminal Federal -fraudes contra el Estado- y director de un programa para el control de la corrupción organizado por una agencia yankee) advierte en la misma línea que

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"hay organismos internos del Poder Ejecutivo como la Auditoría General y la Sindicatura de Empresas Públicas que controlan los fondos y organismos externos como son los tribunales. además del control político que tiene que hacer el Congreso. Si estos controles funcionan tienen que detectar los casos de corrupción que existan" -mientras que la propia división de poderes resulta completamente disfuncional para la implementación de la política menemista (La Maga. 31/3/93 y Noticias. 30-6-91)

13. Como puede verse en la evolución del voto para diputadas (y constituyentes de 1994): 1983 1985 1987 1989 |99| 1993 1994 UCR: 48.0% 43.6% 37.3% 33.1% 29.1% 30,0% 19.9% PJ : 38.6% 34.9% 42,9% 46,4% 40.4% 42.3% 37.6%

14. La evolución del abstencionismo y del votoblanquismo puede verse en el siguiente cuadro: Porcentaje/año 1983 1985 1987 1989 1991 1993 1994 Participación 81,27 80.95 82.54 82.29 78.05 76.60 75.35 Voto/ blanco 5.79 1,41 1.71 1.55 4.66 3.78 4.57

15. Riki Maravilla. precandidato por Salta, explicó su candidatura en términos claros: "no hay una cabeza visible, querible, dentro del justicialismo. No hay alguien que sea convocante y que el pueblo crea en esa persona. En Salta están un poco descreídos dc los politicos que tanto han prometido y luego de las elecciones han hecho oídos sordos" (Noticias, 7-2-93).

16. Ver LUClTA.E.: Santiago: la Argentina oculta en Imprecor para América Latina Nro.38, Enero de 1994. Ver. asimismo. el informe sobre la miseria imperante en Santiago del Estero y la crónica de la insurrección realizada por una periodista de Telefe. Fanny Mandelbaum, en La Maga, 5/1/94.

17. Los obreros industriales perderían peso en términos relativos y absolutos dentro de la sociedad (se redujo su número en un 40% entre 1974 y 1983). Los salarios reducirían cn 12.8

puntos su participación en el PBI entre 1975 y 1983. iniciando una tendencia declinante sin retorno. Por otro lado. alrededor del 50% de las 7.261 personas desaparecidas desde 1976 hasta l982, computadas en un informe de Enero del 83. eran obreros. '

18. La evolución electoral de la izquierda clasista fue la siguiente. en cantidades de votos. En 1983: MAS 42.359 y PO 13.728. En 1985: FrePu (MAS-PC) 317.802 y PO 46.818. En 1987: MAS 227.326: FRAL 224.692 y PO 42.679. En 1989: lU (MAS-FRAL) 528.954 y PO: 36.060. En 1991: MAS 138.600, FRAL 86.525. PO 43.834. (La Nación, 14/5/89 y Prensa Obrera. 19/9/91). Tras un período de crecimiento entre 1985 y 1989, la izquierda obtiene un diputado nacional (L.Zamora del MAS). uno provincial (S.Díaz del MAS), y tres concejales. A este crecimiento electoral del período debe agregarse su influencia en algunos sectores del trabajo (UOCRA-Neuquén,Sanidad,

'Ferroviariós, Docentes. etc.).

19. Datos de la UNICEF. La reestructuración cajital'sta provoca también una "tercermundialización" de. los países capitalistas centrales, en los que podemos apreciar un creciente desempleo (entre un 10 y un 15%), una mayor concentración de la riqueza (por ejemplo, el 1% de las familias norteamericanas tenía el 37% de la riqueza después de Reagan) y alrededor de 200 millones de personas sufren hambre (ver MANDEL.E.: Balance del neoliberalismo. en Dialéktica Nro.3/4, Bs.As., Octubre de 1993).

20. En este contexto. consignas como la de "capitalismo serio" o "capitalismo a la sueca" -defendicndo la necesidad del ajuste- de Chacho Alvarez son ilusiones que eliminan al Frente Grande como alternativa a la reestructuración menemista. Su carácter de clase se manifiesta claramente al votar junto a los pactistas la intervención contra la insurrección popular de Santiago 'del Estero.

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¿iiifdáw

Comite de redacción: Jorge Dotti, Gladys Palau. José Sazbón y Pablo Ansel: Editorial y Secretario de Redacción: ,v Carlos Dámaso Martina. El precio de la suscripción por tm números es: o Individual: 814 o Instituciones 828 o Exterior. agregar 56 Los pagos deben efecutarse mediante cheque bancario alaorden de laFaeultad de Filosofía ¡Letras Secretaría de Extemion Universitaria y Bienestar Estudiantil. en Puan 480 (1406). Buenos Aira. Argentina. Editores Respomables: María Ines Vignoles y Carlos Darme Martínez.

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toni negri jean marie Vincent

Por un nuevo modelo de representación política“

Estamos confrontados a una crisis profunda de la representación política. Los medios de comunicación de masas lodeploran, la discusión está abierta, pero generalmente es confusa. Cuando se proclama con fuerza que el capitalismo ha vencido, que el horizonte del futuro está ya marcado, de fonna decisiva, con el sello exclusivo de la pareja "democracia-mercado", esta crisis esvun mal augurio. Dado que el concepto de representación es consustancial al de democracia, y que la nocióndc democracia constituciónal es inseparable de un concepto de representación política completamente particular y muy del icado,la crisis se presenta como un elefante en una tienda de porcelanas. ¿En qué consiste esta crisis? ¿A qué remite desde el punto de vista institucional, político, social? Si como creemos esta crisis es profunda, ¿cómo es posible superarla y volver a articular democracia y mercado, en tomo a un nuevo concepto de representación.

l La crisis del estado del bienestar y la crisis de la‘representación política.

Ante todo, hay que acabar con las ilusiones de quienes creían que la crisis del Estado del Bienestar tan insistentemente esperada y que ha acabado por manifestarsedurante los últimos veinteaños, no tendría ninguna incidencia

A;

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en el concepto de representación política. El famoso informe de la Trilateral de 1978 sobre los “límites de la democraCia” ya lo había subrayado. De hecho el consenso político de los Estados capitalistas desarrollados, establecido por el Estado del Bienestar, 'se basaba en 'una. hábil conjunción entre fordismo y keynesianismo: salario indirecto creciente, transformación progresiva del salario en renta. El capital se había hecho refonnista, Bernstein triunfaba. En esta situación, la confrontación política tenía lugar sobre los proyectos de administra- ción del Estado del Bienestar, la representación política se apoyaba en una “lealtad de masas” probada "hacia el sistema: en consecuencia, el debate político y los proyectos de sociedad alrededor de los que se organizaba, ellos mismos función de los límites y de las formas del Estado del Bienestar. Ciertamente, la participación de las masas estaba subordinada a los grandes objetivos del crecimiento econó- mico que eran cualitativamente determinados por el sistema, pero esta participación no dejaba de ser por ello menos efectiva. El diálogo social se insertaba en el contexto de un consenso bastante sustancial. En este marco, la función de los sindicatos se convertía en algo esencial: el conflicto conllevaba el desarrollo. Mercado, conflicto y democracia podían así perfectamente convivir. Fue a partir de los años ’70 cuando empezó la crisis del Estado del Bienestar. las razones de la crisis sólo nos interesan aquí marginalmente: presión de las luchas obreras, revoluciones victoriosas en los países del tercer mundo, choque petrolero, crítica de la calidad del desarrollo, etc. Lo que nos interesa sobre todo, son sus efectos: predominancia de las políticas monetaristas sobre las políticas keynesianas, fin del Estado generoso, crisis de las planificaciones nacionales, reducción de las polí- ticas de planificación y de las políticas de intervención en las infraestructuras, evaluación puramente económica de los objetivos, etc...

En este marco, el tipo de representación política que se había instituido y cristalizado en el Estado del Bienestar entra en crisis, y no es una crisis coyuntural. Si el Estado del Bienestar no es ya la forma del desarrollo económico, si sus elementos (que, en todo caso, subsisten) están cada vez más marcados por la inercia, si el Estado aparece cada vez más como un Estado gestionario, si las presiones monetaristas del mercado internacional son cada vez más fuertes, la propia con- frontación política está muy afectada por estas tendencias dominantes. Las presio- nes exteriores imponen al poder del Estado la exclusión del juego político, de una forma y otra, a todos lo que no aceptan plegarse a sus mandatos. Ciertamente, esta crisis no es lineal, pues hay variaciones nacionales que no son en absoluto des- preciables, y un examen comparativo concluiría en la existencia de experiencias relativamente diferenciadas. En efecto, no se practica en todas partes con el mismo vigor la Ortodoxia monetarista. El dogma de la reducción, incluso de la supresión de

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los déficits presupuestarios es, muy a menudo,burlado mediante prácticas de extraer gastos públicos del Presupuesto. Se puede así constatar que la unificación alemana da lugar a una política keynesiana de gran amplitud (inyección de miles de millones de ¡marcos en la economía de la RDA) que no quiere declararse abiertamente y se basa, esencialmente, en la gestión por organismos paraestatalcs de préstamos considerables realizados en los mercados financieros.

Pero si las cosas no evolucionan de forma lineal, latendencia a poner en cuestión el compromiso histórico queconstítuía el Estado del Bienestar es real, lo que produce cambios profundos en las bases de la vida política. El consensoobtenido a partir de pol íticas sociales en constante pro gresión,como en los años sesenta y setenta, está cuestionado en todas partes, de forma abierta o encubierta, y el campo de la política se encuentra reducido, lo que hace que la confrontación política no pueda ya darse sobre la amplitud y las condiciones de la redistribución social. A partir de ahora, los gobiernos se esfuerzan sobre todo en desactivar o en desviar las reivindicaciones sociales e intentan producir efectos de consenso a partir de llamamientos al orden "realistas" (hay que tener en cuenta la competencia internacional, hay que luchar contra la inflación, etc.) La vida política se encuentra por ello, en gran medida, neutralizada, vaciada del contenido positivo que podían tener en el apogeo de los Estados del Bienestar.

2. Crisis de los partidos y búsqueda de nuevas identidades.

El concepto moderno de representación política había sido profundamente modificado por la inserción del sistema de los partidos en la vida política. Este sistema se organizaba según un doble movimiento: uno de enraizamiento de los partidos en la participación de masas y un movimiento que se oricntaba hacia el concurso de los propios partidos en la definición de la orientación política. La representación políticay sus funciones de mediación social de masas, de toma decompromisos, sc convertía en el principal trabajo de los partidos. La crisis actual de la representación política es pues, inmediatamente, una crisis de los partidos. En el Estado de gestión su capacidad de mediación está en gran parte mitigada: en consecuencia se ve afectada su capacidad de enraizamiento en las masas.

¿Por qué ocurre esto? Porque los partidos han interiorizado completamente la crisis del Estado del Bienestar. En unasituación bloqueada, los partidos de izquierda, socialistas y comunistas, sólo han conseguido producir improbables programas de extensión del Estado de Bienestar, que no podían ser mas que puras mistit'icaciones, ilusiones rápidamente desmitificadas por su primer impacto con la práctica. La crisis del gobierno socialista francés de 1983 es un ejemplo llamativo, completamenteclásico, de esta insuficiencia radical de reflexión y de imaginación políticas. Para los

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partidos, los de la izquierda en primer lugar, la crisis del Estado del Bienestar se convierte en el signo de su incapacidad estructural para inventar unnuevo modelo de participación y de representación. Hoy, en efecto“, es imposible imaginar nuevas formas de representación y de gobiernosi no se es capaz de trabajar en un proyecto de transformación social. Siplanteamos la siguiente pregunta: ¿Cuáles son las innovaciones de la sociedad civil que inducen a cambios sociales positivos y permiten la construcción de un nuevo espacio político? , no se encuentra respuesta en la izquierda. Incluso la capacidad de entrar en contacto con los movimientos socrales“, de desarrollar hacia ellos actitudes de mediación pol ítica, derepresentarles generalizando sus aspectos más innovadores, está al nivel cero. Todos los movimientos sociales de los últimos decenios se han desarrollado, en gran medida, al margen de los partidos de izquierda, es decir al margen de toda forma de mediación institucional de la que los partidos pretendían ser los portadores. En consecuencia, el carácter cíclico de los movimientos sociales demuestra menos su discontinuidad (que esevidente), que la incapacidad de los partidos de hacerlos aptos para producir innovaciones institucionales. También los comportamientos electorales tienden en consecuencia a convertirse en algo aleatorio, móvil, incluso a deslizarse hacia la indiferencia. A través de estos movimientos o comportamientos electorales, se está produciendo hoy una puesta en cuestión en ascenso de las instituciones: la ausencia, la deserción, la abstención se convierten precisamente en comportamientos de masas. De vez en cuando, se manifiesta un voto de protesta contra la izquierda parlamentaria : el voto " verde" expresa a menudo esta reacción. Reacción que expresa una fuerte aspiración a nuevas altemativas en materia de calidad del desarrollo- y una aspiración no menos fuerte a nuevos marcos de participación y de movilización de masas.

Pero estas aspiraciones no pueden ser Satisfechas en el marco actual, pues están confrontadas a fuerzas pol íticascompletamente prisioneras de los métodos restrictivos de los poderes existentes. Del lado de la derecha, las cosas no van naturalmente mejor puesto que ésta no intenta ni elevar el nivel de participación, ni cambiar los modos de expresión, pero es indudablemente más peligrosa por las involr'rciones que puede favoreccr. En ese sector, en efecto, la protesta tiene .a tornar consistencia sobre nuevos proyectos de identidad. En ausencia de cualquier aspiración positiva a una transformación de la situación, la protesta tiende a resumirse en la búsqueda de enemigos. No es necesario referirse a la ideología nacional-socialism, ni conocerla a fondo para comprender lo que produciéndose en los sectores de la sociedad dominados por lasideológías de derechas: la defensa exacerbada de la idea de nación corresponde, en realidad, a que está en crisis; la reivindicación de una" solidaridad natural mítica y agresiva hacia los demás corresponde a la disolución de la idea misma de solidaridad, En todos los

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casos, las crisis de identidad y las reacciones que le siguen .están ligadas a la crisis del Estado del Bienestar, a la incapacidad de los partidos para proponer u nnuevoesquema de participación y de representacióncorrespondiente a las mutaciones sociales que se estánproduciendoa s_u incapacidad también-para prolongar estas mutaciones para darles efectos positivos. v La super-posicióndel “espacio pol ítico" ala “sociedaddvil” tiene algo de falso y de artificial. El sistema ,de ¿los partidos no parece ya capaz de dar una respuesta verdaderamente adecuada a los Enuevos problemas que se están presentando. El sistema representativo puesto en pie por el Estado del Bienestarutilizando la mediación y el comprómiso institucionalizadoderlos partidos -en otros términos "el Estadode los partidos”- está definitivamente acabado. Es una mercancía que ya hay que adornar para poderla vender.

3 Representación superada y nueva comunicación

La decadencia del '.'espacio político" y la tendencia (¡qué avanzada está!) del mercado político actual a empantanarse en lasduras "necesidades" de la gestión exigen soluciones .de recambio, .o más exactamente de sobredeterminación, y de la simulación de la representación.

La representación ya caduca pone su salvación -y conella, la-salud del Estado representa-nte de los pa rtidos- en manos dela "nueva comunicación". Si la representación política funciona en ausencia de todofundamento sólido en la sociedad, este vacío debe ser cubierto por la hipermediatización delas luchas de fracción, por la dramatización de episodios y .de manifestaciones contingentes, en suma por una verdadera sustitución .de las dinámicas de la sociedad civil por un mundo, ficticio, Vemos cómo se repite aquí un mecanismo bien conocido en la. énesis de las sociedades democráticas: el paso de la representación democrática de masas a .la producción de sus propios electores por los representantes. Lo que se obtenía en los primeros decenios del- siglo pasado cuando se intentaba realizar una oposición a la representación revolucionaria y a las dinámicas de la democratización progresiva,.por medio de la selección delelectorado, por el censo, porel nivel cultural, se intenta obtener hoy por-la manipulación mediática de la sociedad civil. Ciertamente, la nueva comunicación no es sólo manipulación; por el contrario, contiene fuertes potencialidades, capaces de evidenciar cómo se efectúa la circulaCión del poder en una sociedad compleja.

Pero justamente las formas de aparición y de presentación de esta nueva circulación están manipuladas para conseguir, ,a fin de cuentas, neutralizaral máximo de gente; en ese sentido, lasmaniobras constitucionales Siéyes o de Constantse emparentan conlas operaciones sistémicas inspiradas en los Parsons y LehmannI-ZI poderquierepret'igurarsu base de representación: hoy, a las maniobras _"espaciales" operadas sobre el cuerpo mismo de la sociedad, que habíansido practicadas hasta ahora por .e_l viejo'liberalismo, se

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sustituyen las operaciones "temporales" del nuevo liberalismo, destinadas a dominar las dinámicas de la transformación, a simplificar la complejidad de lo que ocurre,aseptizando la realidad social. Así, la crisis de las identidades colectivas es llevada al cénit; el individualismo es predicado como valor supremo (en una sociedad productiva que, por el contrario, desarrolla en realidad niveles de cooperación cada vez más elevados) y los antagonismos son manipulados por mecanismos de compensación, que forman parte dela represión o de la ocultación de lo que son verdaderamente los hechos reales. La sociedad debe bailar según los ritmos del poder y toda disonancia, toda cacofonía deben ser reducidas al interior de una armonía cuyas reglas se inventan en cada momento. La pasividad en'el consenso se convierte en el objetivo fundamental. Está pues claro que todos los conceptos antiguos de representación política que nos ha permitido conocer la larga historia de esta práctica constitucional están ya anticuados: ya se trate de la representación de los intereses de clase, a lo Montesquieu, o de la representación popular y de su tra nsfi guración enla voluntad general, o de la representación democrática por los partidos, ensuma, todos los modelos que daban del " espacio político" las imagenes de un "mercado político".

Hoy al "espacio político" reducido se le supone capazdeproducir los acontecimientos, dinámicas políticas y por supuesto,consenso. Es, al menos, lo que se quiere hacer creer.

4Transformaciones sociales y nueva representación

Ahora bien, todos los movimientos de lucha reales surgen hoy en el exterior del "espacio político". Tienden a romper este "espacio" y las reglas que lo constituyen, ya sea en el terreno de las obligaciones económicas y de gestión, o en el de la neutralización mediática. Para intentar alcanzar este resultado,se repliegan sobre mismos, elaborando nuevos ritmos y nuevos modos de expresión. Se trata esencialmente del ejercicio de la democracia directa: un ejercicio que, en las luchas, exalta las prácticas fecundas de la cooperación y los ideales de igualdad.En estas luchas es donde se prefiguran más a menudo los nuevos proyectos de sociedad, en los que el componente radical- democrática tiene por tarea reconstituir la participación. Los ritmos de estos nuevos movimientos están marcados por lapercepción aguda de que la transformación social se está acelerando y es posible hacer del acontecimiento democrático un momento catastrófico para las maquinarias represiva, sistémica y neutralizadora.

Ahí está la potencia de los nuevos movimientos, así como su debilidad. Una debilidad que reside en la incapacidad de inventar nuevas formas de representación política a partir de la experiencia de democracia directa, de concebir en el ejercicio de la democracia de base la construcción de nuevos instrumentos de poder. Son estos problemas los que deben ser

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puestos hoy entre las prioridades del análisis político.

¿Por qué los móvirnientos de los países del Este, que tan efizcazmente y con tanta fuerza han conseguido poner en crisis la estructura del “socialismo real”, no han conseguido inmediatamente (en esa fase revolucionaria) presentar y consolidar un nuevo modelodedemocracia socialyradical? ¿Porquélos movimientos anticapitalistas en Occidente a partir de los años ’70, no han conseguido forjar un nuevo modelo de democracia social y radical, que constituía sin embargo, en flligrana, el elemento esencial de la práctica de esos movimientos? ¿Es porque tanto en un caso como en el otro, el Estado capitalista ha conseguido operar una reestructuración o una restauración de su orden?

La respuesta teórica a estos interrogantes no puede evitar que ocupe un lugar importante en el orden del día el“ problema de la definición de un nuevo concepto de representación institucionalizada.En efecto, sólo volviendo aproponereste temapuede discutirse nuevamente e] problema de la fuerza política del movimiento democrático y social, como punto esencial e inevitable.

La crisis del movimiento sindical y de los partidos políticos lleva consigo la de la vieja concepción de la representación. ¿Existe la posibilidad de aprehender en el seno de los nuevos movimientos elementos embrionarios, pero operativos para desarrollar una nueva representación? Es evidente que para responder a estos proble- mas, es necesaria la mayor pmdencia; no se pueden percibir por el momento sino fragmentos de respuesta. El primeroserefierealproblema de la comunicación,que hay que considerar hoy, esencial para la constitución de los sujetos colectivos de la representación; el segundo, el tema de la “presión económica’lque está en la base de la representación del poder, el tercero, la temporalidad de la nueva representación.

5 Por un nuevo modelo de representación política

Cuando afrontamos el tema de la nueva representación, la verdadera dificultad es que el análisis de los movimientos nos sitúa inmediatamente ante problemas institucionales importantes. Los movimientos se caracterizan, en efecto, desde el punto de vista instituyente y constituyente, por una afirmación que ataca las propias bases del sistema actual: ser titular de su soberanía (incluso cuando se trata de fracciones del pueblo) no puede distinguirse del ejercicio de la soberanía.

Es inútil hacer como si esta dificultad no existiera: únicamente la hipocresía y un maquiavelísrno de bajo nivel pueden comportarse así. Por otra parte, los propios movimientos se reducen a la impotencia y se vuelven incapaces de plantear el problema de su representación, precisamente silenciando el contenido radicalmente innovador del que son portadores.

El concepto actual de representación se funda pues en la distinción entre el hecho de ser titular del poder y su ejercicio. Si no queremos caer en

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la utopíaïde una democracia directa, unilateral, ¿cómo se puede plantear el problema de la nueva representación como fuerza instituyente, de forma que pueda ser representación ( y consiguientemente, tener una posibilidad de mediación yde creación de "espacio pol ítiCo") y,al mismotiempo, instrumento de participación y de enraizamiento de masas?. Elementos de respuesta a " estas cuestiones existen, ya lo hemos señalado, en los movimientos. En primer lugar en lo que conciemea la comunicación. Esta se ha convertido en un Verdaderoins'trumento de formación de la subjetividad de los individuos. Tiene un poder y una importancia institucionales que están disimuladas por el mitode la libertad d’e expresión, de la prensay de comunicación. Un primer objetivo- implícito pa ra losmovimien-tos, es imponer a ese poder las reglas de la democracia formal y de la democracia de base. Mientras este problema no se resuelva ,mientras la prensa y los medios de comunicación no hayan sido despojados de su. monopolio sobre ese poder y sujetosa las simples reglas de la democracia formal, el tema de la nueva representación no tiene verdadero alcance. Nos encontramos aquí frente a un residuo arcaico del Estado de Derecho, a una libertad que se ha eonVertido en un poder sin que el Estado haga de ella un poder democrático. Los nuevos movimientos tienen que plantearse pues dos objetivos a la vez: la formalización de la libertad de expresión y actuar de forma que el pueblo sea un titular real de ese derecho.

El segundo elemento de discusión sobre la representación implícita en los movimientos socia les está constituido por larelación entre democracia representativa y la colocación de "presiones objetivas" fuera del alcanCe de las decisiones democráticas. como hemos visto, este desplazamiento se ha convertido en el principal .elemento de desarrollo de la. rigidez de la representación de‘ tipo antiguo y el principal elemento responsable de la falta de consistencia de los nuevos movimientos.

_ En. el' marco de una sociedad capitalista en el estadio de la madurez, la dinámica de las mutaciones sociales, la movilidad de sus componentes, gracias a' la puesta bajo tutela de las masas'populares, se convierte en parte de un poder faerte. Una teoríade la nueva representación tiene que incluir una exigencia de ruptura, no de las necesidades objetivas sino de su modo de gestión, de su fetichización y de las prácticas de supresión delas alternativas que resultan de ello. la nueva representación tiene que situarse en el interior de una dinámica de evaluaciónde las necesidades y de reapertura permanente del problema de su compatibilidad con las necesidades y la cultura de. los movimientos de masas.

Los métodos, y los plazos de esta obra de destrucción de un poder exterior y hostil están también inscriptos, como fragmentos, en los nuevos movimientos. El poder debe ser reducido a un procedimiento democrático, en el curso del cual la representación podrá verificar perman'entemertfle su propio enraizamiento popular, y podrá en consecuencia renovarse

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permanentemente. según ritmos y métodos que no hacen referencia a las obligaciones y ¡necesidades objetivas, sino a la inteligencia y a la participación de las masas de ciudadanos. Es increíble que en el momento en que los ' capitalistas invitan a los trabajadoresaexperienciasdegestiónydecoparticipaciónenlasfábricas automatizadas. el mercado político no consiga producir otra cosa que estructuras de poder cada vez más centralizadas. Pero esto puede también comprenderse, porque sólo una verticalización extrema del poder puede ser capaz de resistir a transformaciones sociales importantes.

Pero precisamente sobre estos problemas deben expresarse abiertamente los movimientos partir'de los elementos de que disponen. Sobre este terreno, un nuevo modo de representación y, en consecuencia, una nueva estructura institucional pueden comenzar a convertirse en formas de referencia democrática.

6 í Hacia un nuevo espacio público

Nopuede habernueva representación política si no hay puesta en cuestión del espacio político neutralizado y simultáneamente construcción de un eSpaciopolítico auténticamente público, baSadoen 'intercambiosmúltiples, variados yen constante evolución, Para ello hace falta que las confrontaciones políticas dejen de actuar esencialmente deforma engañosa, como en el caso de la inmigración es decir, utilizando temores, angustias de. sectores de la sociedad traumatiZados por un cambio social desordenado e incontrolado. Al final de este camino, sólo puede estar la sustitución de un espaciop'atológico al espacio polítioo'atrofiado y‘neutralizado.

Por el contrario, hace falta que losintercambios políticos traten sobre actua- ciones y dispositivos reales, y principalmente sobre el- verdadero basamento material dela política, la y- la circulación de los poderes en la sociedad. En otros términoses preciso queelEstado comoesfera gestionada y político-administrativa sea obligado ahacerconcesimesalos movirhientos sociales: en panicular,sevea obligado a consentir nuevos de los poderes y a conceder nuevos espacios de debate (por ejemplo el nuclear, el las pólíticas las políticas de formación, etc.). Para iren ese sentido es preciso, evidentemente. superar el estadio del absentismo o de la deserción y utilizar abiertamente la crisis de representatividad de los partidos de izquierda influyendo en su vida intana, haciendointq'venir las reacciones de protesta en sus debates. Esto debería permitir oponer a la representación-delegación y a las máquinas electtrales una idea de representación política apoyada en formas múltiples de participaCión y de (desde comités de barrios hasta los partidos, pasando por las de ciudadanos). Hay'que arrancar permanentemente a los partidos dominantes ya la esfera político-administrativa decisiones que los desequilibren e impidan su inmovilisrno o la suple gestión al servicio del capital. '

Cuaderno: del Sur l i. I I I 43

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1969 : Hegemonía proletaria y hegemonía

burguesa

"A medida que se desarrolla la burguesía, va desarrollándose un nuevo proletariado, un proletariado moderno; se desarrolla una lucha entre la claseproletaria y la clase burguesa, lucha que, antes de queambas partes la sientan, la perciban, la aprecien, la comprendan, la reconozcan y la proclamen en alto, sólo se manifiesta en los primeros momentos en conflictospa rciales y fugaces, en hechos sueltos de carácter subversivo." C. Marx; Miseria de la Filosofía, Ed.Cartago, Bs.As., 1975, p. 97.

El objetivo de este artículo consiste en establecer los parámetros que permitan delimitar las condiciones, el medio y las circunstancias actuales en relación al período de la doble década 1960- 1970, observado desde la lucha 'de clase del proletariado, s'iendo el

observable las alianzas de clases que establece en cada momento histórico.

Si lo que otorga significado a los hechos es lacomposición social y no lo que se dice de ellos, es desde esta perspectiva en queseanalizarán los dos períodos ' históricos, observados desde los hechos sociales

Cuadernos del Sur

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queproduce el movimiento obrero, y por extensión la clase obrera.

Entrando en tema. No queda claro por qué, cuando se produce un hecho social como el ocurrido el 16 de diciembre de 1993, en Santiago del Estero, se lo asociecon los hechos de masas de 1969, y en particularcon el Cordobazo, y cuando el mo- vimiento obrero en lucha incorpora la movilización como la organizada por la CGT durante 1988, donde se combinódpsde el gobierno larepresión y la provo'cación, a nadie'se le ocurra relacionarlo con algún hecho de la' doble década de 19604970. ¿Es porque se desconocen los hechos de esa época o porque no se visualiza la estrategia proletaria? Queda claro que si no se tiene como concepción para el análisis de la lucha de clases a la estrategia proletaria, se observan los hechos desde la lucha interburguesa y se pierde de vista a la clase obrera como sujeto.

Ahora bien. ¿Qué vamos a entender por estrategia proletaria? La estrategia de lo que son, objetivamente. Asalariados cuya relación directa material les crea una relación de dependencia con la clase capitalista, habida cuenta que si no los emplean, se mueren de hambre. A su vez esta relación material constituye sudependencia ideológica con la burguesía. De allí que la estrategia proletaria consiste, desde el punto de vista ideológico, en el reform’ismo pero, de obreros. La estrategia proletaria cs la estrategia dc lucha de asalariados, los que en esta sociedad tienden a estar

acaudillados por el proletariado industrial y cuyo propósito consiste en influenciar en la legislación y en el Estado dentro de una concepción democrática de que la ley sea pareja para todos.

De allí que, obreros o asalariados en lucha son laexpresión del momento por el que transita la estrategia proletaria. El desarrollo dela misma, lascontradicciones que genera y las crisis ideológicas que

produce en distintas fracciones de la

clase obrera,abrirá paso, a nivel de la conciencia de la realidad objetiva, a formaciones ideológicas superadoras delreformismo.

Pero esto hace a un proceso y no a los sesos de los individuos.

Si nos atenemos a los hechos dc masas de 1969, queconstítuyeron enfrentamientos sociales, fuerza de masay una situación de masas, todos ellos tuvieron como clase dirigente al proletariado industrial y como organizador a la CGT, los que en conjunto y por medio de la huelga general nacional organizan a todo el movimiento social, articulando la protesta -vecinos, inundaciones, lucha contra la tortura, demanda de aumento de salarios, etc.-, basada en la estrategia proletaria.

Así es posible que en Córdoba, el 29 de mayo de 1969, en donde la huelga general se combina con lamovilización y concentración, se produzca unent'rentamiento social en donde la lucha de masassubordina a la huelga general, convirtiéndola

.en un medio accesorio de la lucha .de

las masas. Pero, para que se llegue a

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Mayo [994

este estadio es porque durante un largotiempo se ejercitó como medio de lucha la huelga general nacional, seent'rentaronpermztnentementecon Í fuerzas armadas del gobierno, yïcon ello. lograron constituir una- fuerza cohes-ionada y con disposición a la lucha. ’- ' '

De allí que el conCepto de lucha de masas estévincula‘do con la clase obrera en su sentido más general y con la huelga general como medio de lucha. Y, ¿porqué huelga general nacional? Porque es el momento en que todos los asalariados Se unen para eStablecer los términos de la lucha y esta unidad lo que permite que en su" desarrollo se constituya fuerza de masas, fuerza que implica unaalianza y que al constituirseinicia el momento de la emergencia de la estrategia proletaria.

En 1969 había dos sectores

sociales que expresabandírectamcnte

la tertsión de la época: los estudiantes ylos obreros, fundamentalmente los industriales.

Es por ello que la lucha recorre distintas estructuras económico-sociales del país, enlazando a la lucha con su historia.

Estas luchas y su historia, articularon en un mismo tiempo y a nivel nacional, regiones cuyas luchas se habían desenvuelto a lo largo del tiempo, pero distanciadas.

Pero la lucha puede recorrer todo el perímetro nacional sin constituir fuerza social de enfrentamiento. De allí que es interesa nte observar,desde el campo de las alianzas que establece el

proletariado, las zonas que tienen capacidad deestablecer alianzas con capacidad de enfrentamiento, es decir, ftIerza social, y con ello organizar la lucha declases de manera tal, que la sociedad se organice sólo en dos fuerzas sociales, prerequisito para el combate social. Esto hace referencia a hechos que otorgancierta particularidad a la Unidad de la Clase obreraasí como a su heterogeneidad.

_Si analizamos los hechos que se suceden y enL‘adenan en 1969 desde las aliantas que implican, podemos distinguir, el hecho y la 20na que ' actúa como desencadenante, las zonas de enfrentamiento y ' la zona de resistencia. ' g

Si la lucha recorre las tres, estamos en presencia de un combate social. 5 _ -ï=

En 1969 la privatización del comedor universitario en Chaco- CorrientBS y el aumento del ticket, logró movilizar a los estudiantes quienes encontraron apoyo en distintos sectores de la sociedad, que incluye a la' CGT. La muerte del estudiante Cabral hace de desencadenante y suelda la alianza entre estudiantes y obreros. Los dos sectores activados y en lucha.

La tensión social que se vivía en ese entonces hace que los hechos se trasladen a Rosario y Tucumán, que son zonas esencialmente de enfrentamiento. Por otra parte, el 28 de junio de 1966 estas dos Universidades, Tucumán y Litoral,

Cuadernos delSur

se encontraban ocupadas militarmente como medida 47

preventiva, lo que implica que las FuerzasArmadas consideraban a esa zona como de conflicto potencial, y los estudiantes ya ejercitaban la lucha contra fuerzas de ocupación.

Rosario se constituyó como zona de enfrentamiento a partir del desalojo de la alianza de clases dela que formaba parte la clase obrera en funciones de gobierno -1955- y en setiembre de ese año toma forma la guerra civil abierta contra efectivos militares. 'l‘ucuman, a partir de la crisis de la industria azucarera y su reconversión, comienza la lucha a partir de 1966, endonde la alianza se encuentra dirigida por elproletariado de los ingenios y los pequeños productores cañeros, más los estudiantes.

Y hacia fines de mayo en Córdoba los enfrentamientos toman forma de enfrentamiento social, con la particularidad de que esa es una zona deresistencia de los estudiantes -Barrio Clínicas- combinado con la presencia del nuevo proletariado industrial, en una situación de profundos cambios e inestabilidad.

Hacia mayo de 1969, la clase obrera acaudilladaporel proletariado industrial en lucha había logrado conducir no sólo las luchas del período, dando carácterproleta rio al mismo, sino al movimiento social más vasto.

El objetivo inmediato era constituir fuerza para lo cual, el problema de la unidad política era central, dentro de un propósito que se sintetizaba en "por un cambio de estructuras". El cambio se encontraba

en el marco de una revolución nacional, popular y antioligárquica.

El conjunto de las luchas de 1955 a 1969 se encuentran dentro de este programa y la sucesión de huelgas nacionalescon movilización y lucha seencontraban dentro de este programa y en relación a unpropósito explícito: establecer los términos de una nueva legalidad, la legalidad proletaria.

Pero este propósito no brotó de las cabezas de los dirigentes sino que el proceso social y las circunstancias crearon las condiciones de la unidad política de la clase obrera argentina y de su unidad estratégica: la legalidad proletaria.

Ahora bien. ¿Qué condiciones hacen posible la emergencia de la lucha por imponer la hegemonía proletaria? Es decir, que el proletariado se postule como clase dirigente y pueda establecer en la reflexióny en la acción los términos de su legalidad? La crisis de la legalidad burguesa.

La unidad de la táctica dual que sostuvo el proletariado a partir de 1955, estuvo dentro de los términos de su unidad estratégica: ir gestando las condiciones de agotamiento de la legalidad burguesa. Esa fue la lucha desde 1955. Cada vez más, para que un sector de la burguesía desplazara a otro, le era necesario no sólo contar con apoyo proletario sino que, y al mismo tiempo, se vio forzada a eliminar los últimos formalismos de la legalidad burguesa. '

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Hacia 1966, todas las formas de expresar la legalidad burguesa habían sido arrasadas. La crisis dela dominación política de la burguesía, de sus partidos y de sus cuadros se habíaconsumadoyconelloselúltimo término de legalidad burguesa basado en elsistema electoral parlamentario y de partidos.

Las fuerzas armadas de la burguesía toman elcontrol del estado y disuelven por ley a lós partidos políticos. Un .mero formalismo porque éstos ya habíansido superados por los hechos.

La lucha de clases entraba en una situación de carácter prerevolucionario. El único discurso posible para canalizar la tensión social era el de la revolución. Desde el gobierno se impone como idea dominante la revolución argentina. A partir de aquí, no se discuten internas de partidos, sino de qué revolución se trata.

La clase obrera encontró superado el obstáculo queimpedía la emergencia de su estrategia proletaria. Apartirde aquí, su unidad política lo constituye el propósito de hacer efectivo los términos de la legalidad proletaria.

Estas condiciones -la crisis de la legalidad burguesa- le dieron legitimidad a las luchas de la clase obrera y, sus luchas en desarrollo, lograron constituir una fuerza social de enfrentamiento, armada moral y materialmente.

'Y esto es lo que se realiza en 1 969. Una luchaconsciente, en donde se planteaban los problemas del

poder, en el único terreno posible, en el campo del enfrentamiento social.

Veamos cuáles son las condiciones, el medio y las circunstancias hoy día.

Las Fuerzas Armadas lograron la recomposición de la dominación política de la burguesía, de sus pa rtidospol íticos, sus cuadros y de la hegemonía de la legalidad burguesa basada en el sistema electoralparlamentarioydepartidos.

Por lo tanto, se ha producido una derrota táctica de la estrategia proletaria y la unidad política de la clase obrera ha dado paso a la crisis y la fragmentación.

La dominación burguesa se basa en la despolitización y permanentemente obstaculiza cualquier intento de lucha política. No convoca al conjunto social sino que resuelve las disputas por medio de acuerdos y pactos entre partidos. Su unidad política se asienta sólo en que ha constituido su enemigo de clase: las masas y la clase obrera, de allí que dcsarrolletoda una ingeniería pa ra fra gmenta r, obstaculiza r,frenar, todo intento de alianza de clases con protagonismo proletario.

El discurso dominante no tiene como sujeto a la nación ni al pueblo, sino a los funcionarios de este estado del poder entre las clases sociales.

Estos funcionarios -cuadros políticos y económicos de la burguesía- tienen como propósito inmediato lo que se denomina la reestructuración del Estado.

Dejaremos de lado en este

Cuadernos del Sur

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análisis la llamada reestructuración delaparatoproductiVo,conSusecuela de despidos obreros, falta de pago de Salarios,reducción del salario, perdida de conquistas obrer‘as,etc., etc.

Nos concentraremos en el aparato del Estado,habida cuenta que los dos sectores activados que vamos a analizar guardan relación Con este aparato y las políticas económicas implementadas por los gobiernosdel Estado.

Los dos sectores más activados de la población lo constituyen hoy en dia,los asalariados del Estadoylos jubilados, estos, la clase pasiva.

- La relación material que establece todo asalariado del Estado no es con el capitalista sino con el mismo Estado, mediado por los funcionarios. Es decir, su relación se establece con el funcionariado.

. Estossectoresse encuentran hoy activados, pero aislados del conjunto de la clase a la que pertenecen. Sus luchas se basan en reivindicaciones de carácter económico, pero fuera de un programa político propio, es decir, de un programa como clase, como clase trabajadora, asalariada.

Si bien es cierto, los hechos que desencadena el movimiento en Santiago del Estero tienen cierto nÍVCl de organización habida ctrenta que se encuentran los sindicatos, no logran activar al conjunto de los asalariados, es decir, no interviene directamente en la lucha la CGT, lo que hace que no pueda constituir fuerza.

,no su condición como

Lamáximasimpatía,porque no llega a ser una alianza, la logran con comerciantes, quienes no tienen a la lucha como medio para defender sus intereses.

Noseplanteanlosproblemas de la unidad del movimiento obrero, ni a nivel regional o nacional, porlo tanto se infiere que no se plantean problemas del poder -es además imposible por el hecho de ser asalariados del Estado, servidores públicos- ni se postulan como clase dirigente. Expresan inmediatamente su situación como asalariados pero clase trabajadora asalariada. De donde la lucha no adquiere carácter político sino que se circunscribe a una reivindicación, legítima por otra parte.

El movimiento se traslada a zonas más proletarias, como es el caso de Jujuy, donde comienza una articulación con el proletariado industrial-rural y se frena o detiene en'Tucumán. Si no se actiVa Tucumán, zona de enfrentamiento, se mantiene en la dinámica de la resistencia, pero no en el enfrentamiento. Y tampoco llega a Rosario, el movimiento no adquiere carácter de clase.

Son hechos que forman parte de la lucha de clases y que toman forma de manifestación en tanto manera de deSpcrtar la conciencia, sin llegara ser una’acciónconsciente en el cn y para sí, dentro de la estrategia proletaria.

El medio en que se encuentra este hecho social es el del

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disciplinamiento de la clase obrera, disciplinamiento que se logró por escarmiento. A nivel de las "capas mediaS“, pende‘la amenaza de volver a 1976 o asumir 1969.

Pareciera que esto tiene que ver no sólo con su inserción social sino con el momento por el que transcurre la lucha de clases. Este es un momentodescendente en términos de alianzas de clases. Por ello los hechos sociales toman forma de

grandes explosiones, que. así como

surgen se desvanecen.

De donde, por la fonna, se asemejan a hechos sociales dc 1969 pero no por su contenido social. Por la forma, aparecen como revolucionarios, pero no lo son en su contenido.

_ _ aquí cabeuna sugerencia de Len in. En 's ua rtí'culo "Tres Crisis" (Obras Escogidas, Tomo 2,Ediciones en Lenguas Extranjeras, Moscú, 1960), en donde si bien el carácter del período no coincide, dice que, el rasgo común es el descontento

'- manifestación corriente.

irrefrenable de las masas, su indignación contra -en este caso- el gobierno .y revela, una forma. nueva de manifestaciones de un tipo'más complejo, de movimientos por oleadas, que suben velozmente y descienden de un modo súbito. Por su fonna, el movimiento tiene el carácter de' una manifestación. La manifestación de una situación, dirigida contra el gobierno. Esto es ateniéndonos a la forma.

Pero no se trata de una Es un estallido simultáneo de la revolución y la contrarrevolución, es una oleada violenta y a veces casi súbita que "barre" a los elementos moderados. Es muy característico que todos los elementos intermedios acusen por cada uno de estos movimientos a las dos fuerzas concretas de clase. Al proletariado - subversión- y a la burguesía -corrupción-.

Buenos Aires, abril de 1994

dialéktica

Secretaría General C-E-F-V L- ° Revista de Filosofía y Teoría, SoCiaI

Cmdernw del Sur

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MEN _ JIEQDQ

REVISTA DEL PENSAMIENTO CONTRAHEGEMONICO _

52 Mayo 1994

adolfo gilly

1968: La ruptura en los bordes*

En recuerdo de Raniero Panzieri

l.

Entre 1968 y 1969 pa rece haber llegado a maduración un largo ciclo de rebelión contra el orden mundial del capital, ciclo gestado en el seno de la onda larga de expansión económica abierta en el curso de la Segunda guerra mundial.

Parece haber habido un momento cercano a una ruptura: una ruptura que no fue. En cambio sucedió, primero con diversas concesiones al estado rebelde de las sociedades y las naciones, después con la reestructuración global del capitalismo y del mercado mundial a partir de 1975, un restablecimiento del orden, según el feliz título del libro de Milan Simegka sobre el 68 en Praga.

Si esto es así, el 68 no fue un inicio, como queríamos creer -ce n 'st qu 'un début-, sino la culminación.

Fue entonces, tal vez, el inicio de otra cosa: de un reordenamiento de las relaciones sociales en Occidente y de las relaciones políticas entre Occidente y el resto del mundo, que preludiaba la restructuración del capital entre l975 y ¡989 y la nueva fase de la economía mundial del capital abierta

Ponencia presentada en el Seminario: Mayo del 68: Un cuarto de siglo. Universidad Complutense Wii-Ocular: 1‘10?

Cuadernos del S ur 53

a partir de 1990. .

Si se quiere, podemós llamar a aquel ciclo una modernización de larga duración, aun a riesgo de que el término se diluya en la vastedad de la acepción que queremos darle, un ciclo en el cual las rebeliones -sociales, coloniales, democráticas, raciales, culturales, juveniles- forzaron cambios al orden establecido que sólo podían hacerse contra éste, en procesos de ruptura. Pero esos mismos cambios, una vez mitigadas las rupturas, se habrían revelado indispensables para disolver o abolir trabas arcaicas a una nueva fase de expansión del capital ya madurada en los conocimientos y en las tecnologías pero entonces no todavía en las relaciones delas sociedades.

Para poder ser ese heraldo, el 68 habría sido también un punto de llegada, la culminación de un ciclo largo de cuestionamiento de las relaciones de dominación/subordinación en países clave de Occidente y entre estos pa íses y el vasto segmento de humanidad que se dio en llamar Tercer Mundo.

Como culminación, como amenaza al orden establecido, como promesa de relaciones Sociales ímpregnadas de nuevos valores humanos, así fue vivido el 68 por quienes lo hicieron y así quedó en la memoria histórica. Por eso prefiero llamarlo la ruptura en los bordes -la que no pudo ser- mientras el núcleo duro del orden resistió. Pero no intacto, ni tampoco incambiado.

_ En esta esquina peligrosa, una de aquellas donde la historia pudo haber dado el viraje (si .l.B. Priestley tenía razón en Sus conjeturas teatrales sobre el tiempo), se combinaron, en el marco de una movilización de los estudiantes y de los jóvenes que recorrió países y continentes: a) un asalto deltrabajo al capital, al menos en Francia, en Italia, y en Argentina; b) una revolución por la independencia al menos en Vietnam y en Checoslovaquia; c) una movilización juvenil y social por la democracia al menos en México, en Checoslovaquia y en Polonia; d) una movilización contra la guerra y el racismo en estados Unidos, y e) una eclosión de los cambios madurados en los años sesenta en las costumbres, las relaciones interpersónales y las culturasjuveniles en las ciudades del mundo, desde Berkeley, Nueva York, Berlín, Praga, Amsterdan, México, Madrid y ese país de ciudades que es Italia, hasta alcanzaron la ciudad universal, París, el nivel alto de los símbolos de época.

Los que salían a cuestionar el orden de ese mundo eran los hijos-de la gran expansión económica de posguerra y, no hay que olvidarlo, cuando se lanzaban a intentar cambiar la- vida una situación seeial de casi pleno empleo cuidaba sus espaldas, parecía protegerles su futuro y les daba libertad y energía de movimientos.

Lo que 1968 cambió nunca volvió a ser lo mismo. Los años 50, la verdadera década de plomo de un mundo agotado por la guerra, habían quedado atrás, junto con sus contrasimbólicas figuras: Joseph McCarthy,

54 - Mayo 1.994.

Stalin, Pío XII.

2

El 68 fue precedido y preparado por el derrumbe del antiguo orden colonial, particularmente en el continente africano. Si la independencia dela India (l948) y la victoria de la revolución china (1949) cierran los reajustes‘ posteriores a la Segunda Guerra mundial, Argelia inicia en 1954 la larga marcha de la liberación de los países africanos y árabes, sin contar entonces con otro apoyo externo que el de los argelinos residentes en Francia . En ese mismo año, Dien Bien Pliu marca la humillante derrota de uno de los mayores ejércitos coloniales de la época a manos de los soldados y jefes militares vietnamitas. Nadie puede olvidar la fuerza del impacto combinado de estos acontecimientos en Francia y en Europa. J .

En 1956 la expropiación del Canal de Suez es otro de los hitos de la revolución colonial africana. En 1962, cuando Francia firma los acuerdos de Evian y reconoce la independencia argelina, la descoloniZación del continente, retrasada todavía en las colonias portuguesas y en el sur de Africa, en lo esencial se había cumplido.

Franz Fanon, en Les damnés de la terra, publicó en 1961 el manifiesto político-literario de esta liberación. El prólogo deJean Paul Sartre era una prenda de la alianza con lo que luego sería la nueva izquierda metropolitana. Es preciso, por eso, no olvidar que el retiro de las potencias coloniales tuvo lugarcomo resultado de una convergencia entre la revolución en las colonias, bajo direcciones con diferentes grados de radicalidad, y la resistencia de la juventud en las metrópolis a sercarne de cañón en las guerras coloniales. Esta combinación, muy clara en el caso argelino, se repitió años después, al f in del ciclo, con la reVolución de los claveles en Portugal en 197.4, así como se había presentado en Estados Unidos a partir de la intensificación de la intervención militar en Vietnam desde 1964.

3.

Entre esos mismos años, la confrontación bélica entre Estados Unidos y la Unión Soviética tocó su punto culminante en la crisis delos cohetes. Fue precedida por la confrontación entre la Unión Soviética y las dos grandes potencias europeas, Gran Bretaña y Francia, en torno a la nacionalización del Canal de Suez. En ambos casos, ante los paises de Occidente y los países del Tercer Mundo se presentaba una conVergencia entre revoluciones nacionales -Egipto en un caso, Cuba en el otro- y el apoyo militar-nuclear de la Unión Soviética.

La crisis de los cohetes en octubre de 1962 fue, tal vez, el momento en que esa confrontación llegó a un punto intolerable. Entonces sospechamos, ahora sabemos por la conferencia de 1992 en La Habana y Otros testimonios

Cuaderhai del Sur 55

y documentos, que en efecto fue sólo por azar, y no por ninguna otra razón, que la guerra nuclear no estalló en esos días. Si las tropas de Estados Unidos hubieran desembarcado en la isla -decisión que se discutió en Washington en la presunción errónea de que la orden de respuesta dependía de Moscú y no de La Habana-, desde Cuba habrían partido los cohetes nucleares hacia territorio de Estados Unidos y lo irreversible e irremediable habría sucedido.

Ese instante intolerable de confrontación nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética todavía no ha sido explorado en toda su significación. _

Pese a la diferencia entre la virtualidad de ese conflicto no ocurrido y la materialidad de los conflictos bélicos en las fronteras -Vietnam, por ejemplo-, es posible afirmar que en la conciencia de las naciones y de sus sociedades aquella confrontación del fin del mundo -al borde literal del Armagedon- marcó más que ninguna otra el clima de la época.En ese clima maduró el 68.

Hubo en esa confrontación además un elemento imborrable: era la primera vez que ocurría en los bordes de la “fortaleza americana” y era también la primera vez que un pequeño país, una casi ex-colonia de Estados Unidos, se atrevía a alzar la mano armada de cohetes nucleares contra el territorio de la metrópoli imperial. Es el desafío que no le ha sido perdonado a Cuba y a su régimen. Cualquiera otra cosa ocurra o haga Cuba, las que recuerdan y piden venganza, como en el caso de Vietnam, son las vísceras mismas del imperio, allí donde se aloja su memoria.

Pasado ese instante al borde del fin del mundo, es posible discernir en los dos poderes mundiales de entonces un movimiento de repliegue mutuo tácita o explícitamente concertado, una especie de segundo Yalta innominado. Para 1964 los dos grandes protagonistas, junto con Fidel Castro, de la crisis de octubre, Kennedy y Jruschov, han sido separados del mando, uno asesinado, el otro destituído. Cada superpotencia parece dejar manos libres a la otra para poner orden en su propio campo. La Unión Soviética se adentra en su larga disputa con China, restablece el orden en Praga y Varsovia en 1968 y aumenta sus presiones para alinear a Cuba a su política. Estados Unidos no es ajeno a la devastadora contra rrevolución en Indonesia en 1965, ve con beneplácito la caída de Ben Bella en Argelia en junio del 965, realiza una intervención militar directa en Santo Domingo ese mismo año, apoya a Israel en la guerra de los seis días en 1967, aumenta su escalada militar contra Vietnam y sostiene o promueve todas las operaciones de restablecimiento del orden en América Latina, desde Brasil en 1964 hasta Chile en 1973, sin relajar en momento alguno la presión sobre Cuba.

Pero es significativo, guerrillas africanas y latinoamericanas por un lado, y Vietnam por el otro, intentaron sin lograrlo zafarse de ese esquema

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bipolar de poderes, Cuba y Argelia, entre 1963 y 1965, acentuaron un aceraimiento, en un intento de establecer una especie de minieje revolucionario que les permitiera por un lado escapar al segundo Yalta y por el otro evitar tomar partido y verse atrapados en la disputa chino-soviética. La visita de Ben Bella a La Habana en 1963 y el viaje del Che Guevara a Argelia en 1965 son las puntas visibles de ese intento audaz y algo utópico, cerrado con la caída de Ben Bella en junio de ese año.

4.

Entre 1965 en Suez y 1962 en Cuba estuvo por romperse la paz de Yalta y el orden mundial sobre ella establecido. Entre esos años se ubicaron también, y no por acaso, los dos devastadores informes de J ruschov sobre Stalin y el estalinismo (XX y XXII Congresos del PCUS.).

Pero entre esos años uno de los dos grandes guardianes de ese orden, la Unión Soviética, tuvo que enfrentar también un abierto desafío dentro de su sistema: Polonia, y sobre todo Hungría, en 1956. Particularmente en Hungría, una revolución nacional se articuló sobre los consejos de fábricas, la movilización de la juventud y de la sociedad entera y la rebeldía del gobierno (Imre Nagy) y de su ejército (Pal Maleter) contra la tutela soviética. Democracia política e independencia nacional eran los objetivos. Los tanques soviéticos restablecieron el antiguo orden.

Muchos años, es cierto, separan 1968 de la revolución húngara. Pero no tantos como para no considerarla un antecedente, si se consta-ta su continuidad con la primavera de Praga, donde la misma combinación apareció: una rebelión de la juventud y de la nación y la aparición generalizada de consejos de fábrica.

Como en Hungría, como en Polonia, las fábricas fueron sujeto característico de la primavera de Praga, como lo fueron en el mayo francés, en el maggio rampante italiano y en la violenta marea de ocupaciones de fábrica en Argentina entre 1969 y 1970. Era un aire de época. Si el mundo ha cambiado, no por ello tienen que cambiar la memoria del cronista o la del historiador.

Checoslovaquia, el país mas avanzado industrialmente de la Eu ropa dominada por la Unión Soviética, buscaba, junto con la independencia y la democracia, la modernización y la ruptura con el clima de asfixia intelectual y tecnológica propio de la dominación burocrática. Cine y literatura habían sido, en los años 60, heraldos de esa primavera.

Prevalecieron las razones de Estado, las razones de bloque (la doctrina brezneviana de la “soberanía limitada”) y la razones de Yalta. Los tanques cerraron lo que habría podido ser la última tentativa para iniciar o desatar en lo que era el bloque soviético un cambio hacia la democracia, una modernización que no fuera al mismo tiempo un ingreso al capitalismo.

Cuadernos del Sur 5 7

En Praga fue ahogada la ruptura en el Este, que ya estaba volviendo a tener ecos en Varsovia y en Budapest.

5.

El mayo francés fue precedido, como bien se sabe, por diversos movimientos entre los trabajadores franceses. Ninguno de ellos permitía presagiar lo que mayo sería. Otro antecedente inmediato,esta vez internacional, preparó ese mayo: fue la ofensiva del Tet en Vietnam y la larga ocupación de la embajada de Estados Unidos en Sa igón por guerrilleros vietnamitas.

Nada me toca agregar aquí sobre lo que tanto se ha dicho y escrito, en particular en cuanto a la absoluta originalidad y creatividad del movimiento estudiantil y juvenil francés. Quiero sin embargo recordar,en el marco de esta visión de una ruptura que no llegó a ser, que la ocupación de las fábricas por diez millones de trabajadores con la bandera roja como emblema fue un acontecimiento sin precedentes en la historia francesa.

Ambos movimientos plantearon en lo hechos, sin poder ir más lejos, la visión de un mundo diferente no concebido como una utopía sino como una realidad alcanzable, al margen de los aparatos políticos y sindicales realmente existentes, .que en el .68, en todas partes, tuvieron que reacomodarse con retardo al ritmo delos acontecimientos, después de haber intentado resistirlos de frente, como fue el caso del Partido Comunista Francés.

Huelga general, fábricas ocupadas, banderas rojas en sus torres y barricadas estudiantiles en las calles eran un desafío en los límites. Es fácil constatar hoy que era inevitable el reflujo de la marea y el retorno de la normalidad. No era tan predecible ni visible cuando los hechos ocurrían y marcaban, de cualquier modo, un parteaguas político y cultural en el siglo.

6.

Tal vez fue en Italia donde el movimiento hacia la ruptura en esos años caló más profundamente en las estructuras sociales. Si es preciso buscar sus antecedentes, hay que remontarse a la huelga de los cien mil obreros de la Fiat en Turín a principios de [962 y los combates callejeros de Piazza Statuto. El 68-69 italiano fue madurando en los conflictos de fábrica y en la elaboración teórica de algunas corrientes de la izquierda socialista, una de cuyas figuras precursoras fue en esos años Raniero Panzieri.

El proceso, ya influido fuertemente por el mayo francés,se generalizó y culminó en las movilizaciones estudiantiles dc [968 y , más todavía, en los movimientos de los trabajadores italia nos, desde la Pirelli durante 1968 hasta lasluchas internas en la Fiat desde fines de 1968 hasta mediados de 1969. En esas movilizaciones que recorren las fábricas y las ciudades italianas se disputa el control de los procesos productivos, se eligen delegados de departamento y comisiones de fábrica, se pone en cuestión el control sobre

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las empresas y la organización capitalista del trabajo y se transforman las estructuras sindicales tradicionales, en un principio reacias al movimiento y desbordadas por éste.

El movimiento culminó en “el otoño caliente” de 1969, verdadero asalto al comando del capital en los lugares de producción, del cual surgieron cambios duraderos en la relación entre capital y trabajo al nivel de la producción, de las leyes y la cultura social. así como el maggio rampante italiano fue largo y difuso, también lo fue el restablecimiento del orden que cubrió en Italia la década de los setentas -con sus turbulencias, entre ellas la marea alta del feminismo italiano- hasta la derrota dela Fiat en 1980.

El “otoño caliente” había llevado el desafío del trabajo al capital hasta los bordes de una ruptura. Dejó secuelas imborrables. Pero no fue más allá, porque en sus protagonistas sociales, lo mismo que en francia, no había una idea clara -¿podía haber|a?- de qué había, si es que algo había, más'allá de esos bordes. '

7d

Creció en esos años en Estados Unidos el movimiento contra la guerra de Vietnam y el movimiento negro de liberación con" sus diversas y a veces hasta opuestas figuras dirigentes y programas. Como en Francia, en Italia, en Alemania y en México, lasuniverSidades se movilizaron, hiCÍeron huelgas, mitines, fiestas, se desbordaron sobre las ciudades, ‘desafiaron-las costumbres y la moral establecidas. Menos radical en sus contenidos de clase, el movimiento estadounidense lo era sin embargo en grado extremo en cuanto se negaba a apoyar-y a participar enla guerra-colonial contra Vietnam, saboteaba al ejército nacional y desafiaba en público sus órdenes de reclutamiento. Era un enorme movimiento anticolonial en la metrópoli, cuyos participantes, a diferencia de los franceses y los italianos, no cuestionaban el orden político-social establecido pero se alzaban en los hechos y en la acción contra uno de sus, pilares: la guerra externa.

Como es bien sabido, esta d isgregación del frente interno, sobre todo en la juventud, fue factor determinante de la derróta de Estados Unidos en Vietnam. Esa experiencia, dígase lo que se quiera, nunca ha sido borrada de la conciencia de esas nación. Fue parte de la gran crisis de-Occidente en esos años finales dela década de los 60.

8.

En ese clima, inolvidable para quién lo vivió y, como siempre, difícilmente registra ble en la letra impresa, se preparó la'rebelión estudiantil y popular mexicana de 1968. Digo inolvidable porque la memoria registra lo que tal vez las crónicas no precisan: la enorme influencia que tuvieron los acontecimientos del mayo francés en ,la imaginación de los estudian-tes

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mexicanos. .

Las noticias y las imágenesde París parecían decir que todo era posible y que los estudiantes -ese sector tan móvil, impredecible e importante en las aún no bien consolidadas estructurasde clase de muchos países latinoamericanos- podían atreverse a cambiar el mundo. Esas imágenes se combinaban con el impacto duradero dela revolución cubana, encabezada en 1958 por una dirección que, engendrada en la Universidad de La Habana, había llegado al poder armas en mano y seguía resistiendo a la béte noire tradicional del nacionalismo mexicano: Estados Unidos.

El 68 mexicano comenzó, precisamente, cuando una manifestación juvenil para celebrar el aniversario del 26 de julio intentó entrar al Zócalo, la Plaza Mayor de la Ciudad de México, frente al Palacio Nacional y a la Catedral. Ese recinto estaba vedado a las manifestaciones. Querer invadirlo era un desafío. Los manifestantes pedían, además, derechos democráticos y libertad para los presos políticos, algunos encarcelados desde 1959 —nueve años- por haber encabezado una huelga ferroviaria, otros pertenecientes a diversas agrupaciones de izquierda apresados desde 1966 en adelante. La manifestación fue reprimida por el cuerpo de granaderos, armados de garrotes y protegidos bajo sus cascos y tras sus escudos.- Tres días antes el mismo cuerpo había invadido los locales de una escuela vocacional y golpeado a los estudiantes. El gobierno declaraba que era preciso asegurar la “paz pública“ en vísperas de la XIX Olimpíada que se iniciaría en México en octubre. Lo que hacía era preparar una gran matanza.

Los jóvenes manifestantes del 26 de julio, lejos de dispersase, rCSpondieron a la agresión. A partir de allí, recuerda hoy Carlos Monsiváis, “Es vertiginoso lo que ocurre en una sola noche: camiones quemados, corretizas,enfrentamientos mínimos y barricadas en el antiguo barrio universitario, cerco granaderil a la Preparatoria de San Ildefonso,allanamiento de los talleres cn donde se imprimía el periódico del Partido Comunista Mexicano, en suma, las acciones incalificables del terrorismo de Estado. Al día siguiente, el jefe de policía Luis Cueto da nombres de algunos de los 76 detenidos y es vehemente. Lo sucedido corresponde a “un movimiento subversivo... que tiende a crear un ambiente de hostilidad para nuestro gobierno y nuestro país en vísperas de los Juegos de la XIX Olimpíada". En la madrugada del 30 dejulio, dos secciones de paracaidistas y un batallón de infantería, con tanques ligeros, jeeps con cañones de 101 mm. y bazucas toman dos escuelas preparatorias y la Escuela Vocacional 5, no sin destruir a bazucazos una puerta de la Preparatoria de San Ildefonso.”

Durante los meses de agosto y septiembre, el movimiento estudiantil por la libertad de los antiguos y los nuevos presos políticos se extiende y se intensifica. Los estudiantes de la Universidad Nacional y del Instituto Politécnico Nacional forman un Consejo Nacional de Huelga que asume la

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dirección del movimiento y se constituye por delegados, por escuelas y facultades elegidos en asambleas y responsables ante ellas. Los activistas estudiantiles recorren la ciudad, distribuyen volantes, realizan mitines relámpago y actos en los autobuses de pasajeros, se enfrentan con la policía simultáneamente en diversos puntos dela ciudad. Hay heridos y muertos, no se sabe cuántos porque la prensa totalmente controlada por el gobierno no informa y sólo los volantes y los rumores esparcen las noticias.

El rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, apoya públicamente al movimiento, encabeza una de las manifestaciones y lo cubre con la autoridad de su cargo. La Universidad como cuerpo se opone a la represión. Los estudiantes ocupan el Zócalo en una enorme manifestación el 27 de agosto, en medio del apoyo dela población dela ciudad, y luego se dirigen a la cárcel de Lecumberri a demandar a gritos la libertad de los presos. El 13 de septiembre otra gran manifestación recorre el centro de la ciudad. El gobierno responde enviando al ejército a ocupar el campus universitario. Las manifestaciones se suceden, apoyadas por la población. El número de presos políticos aumenta, a medida que ha ido creciendo el movimiento estudiantil cuyas principales demandas eran la libertad .de los presos políticos, la destitución de los jefes policíacos responsables, la disolución del cuerpo de granaderos, la derogación dela legislación represiva y la indemnización a los familiares de los muertos y heridos en el movimiento.

Lo que ha sido sintetizado hasta aquí no pasa de ser una movilización por derechos civiles y democráticos contra un gobierno autoritario y represivo y contra un partido de Estado que detenta el poder al menos desde 1929, cuarenta años antes. La respuesta final de ese poder respondió a sus visiones y obsesiones, propia de regímenes de partido único que se confunden a mismos con la nación y con el Estado, antes que a las amenazas o las intenciones del movimiento. Como haría el régimen chino veintiún años después en Tiannanmen, el régimen mexicano cortó el movimiento estudiantil por la democracia con la masacre del 2 de octubre de 1968: entre 300 y 400 muertos, según las estimaciones atendibles, fue el resultado del ataque del ejército contra una manifestación de estudiantes reunida en la plaza de la Tres Culturas, en Tlatelolco. La orden fue dada por el presidente Gustavo Díaz Ordaz.

La crueldad perversa de la decisión resulta más evidente si se recuerda que para entonces el movimiento estudiantil ya estaba en repliegue y que una negociación con algunas concesiones, que los estudiantes esperaban, habría concluido el movimiento y ahorrado la matanza. El régimen, sin embargo, no podía perdonar el desafío y quería hacer un escarmiento. Lo pago muy caro.

El movimiento había durado 68 días y terminó dejando, además de los muertos, muchos cientos de presos políticos que empezarían a Ser puestos

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en libertad apenas en el curso de 1971. El 7 de octubre se inauguraron los Juegos Olímpicos, bajo la orWelliana consigna oficial: “Todo es posible en la paz“. Quienes desde nuestras celdas en la cárcel 'de Lecumberri los pudimos seguir por televisión, vimos cómo dos atletas negros de Estados Unidos, al subir al podio después de alcanzar el primero y segundo lugar en una de las pruebas, saludaron al himno de su país alzando el puño con un guante negro, símbolo del Poder Negro de esos días; y cómo una gimnasta Checoslovaca, al escuchar desde el mismo podio el himno soviético, bajó la cabeza y cruzó su pecho con el brazo en señal de duelo por la ocupación de su pa ís.

La sociedad mexicana ha cambiado desde 1968 y, en diferentes niveles, normas democráticas y costumbres civiles se han extendido. Sin embargo, el mismo partido ha seguido sin interrupción gobernando al país y no es todavía el. momento, veinticinco años después, en que acepte el principio de alternancia en el gobiemo, e's decir, en que el régimen, político mexicano deje de identificar partido con gobierno, gobierno con Estado y Estado con nación. La democracia en México, por la cual se movilizaron y fueronvreprimidos los estudiantes y los mexicanosde 1968, sigue siendo una aspiración pendiente.

9.

¿Hubo en 1968 y en sus prolegómenos aquí resumidas un peligro o una amenaza de ruptura del orden global existente? Vistas" las cosas a un cuarto de siglo de distancia, la respuesta parecería ser negativa. Vividas eri aquellos años por sus protagonistas, ciertamente estaban convencidos de lo contrario. Pero sin esa creencia ni el>68 habría llegado a serlo que en realidad fue, ni tampoco ningún otro momento parecido de la historia.

l ¿Hubo en cambio lo que llamo una ruptura en los bordes, es decir, un desafío generalizado al orden mundial existente, el establecido después de Yalta', un desafío no deseado por ninguno de los signatarios de ese orden y promovido o protagonizado por quienes de ese orden y sus derivados estaban excluidos? Diría que y que cada 68 nacional, lo imaginaran o no sus protagonistas, era' una síntesis específica, según las circunstancias y la politicidad propia del país dado, de ese desafío: desde el asalto obrero contra el capital y la rebelión colonial contra los imperios hasta las luchas por la democracia, contra la guerra, p'Or nuevas sensibilidades, culturas y libertades, por la irrupción de la juventud-y de las mujeres en espaciós políticos y sociales controlados hasta entonces ‘casi en exclusiva por los machos adultos.

Pero, viable o no, la amenaza de ruptura determinó cambios en el orden establecido, cambios que después se llamaron modernización o

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reestructuración. Sin la disputa del comando del capital en los lugares de producción, no se habría apresurado la introducción de las tecnologías microelectrónicas ni la reorganización de la producción ni los rápidos cambios en la empresa, el trabajo, el uso de la información. En una palabra, en toda la relación del capital. No fuela competencia entre capitales, como una visión de las apariencias podría indicar, sino la disputa límite entre trabajo y capital la que impulsó al inicio a éste a su radical y global reestructuración. Sobre ésta, la competencia por supuesto hizo su obra, y a fondo.

Del mismo modo, la confrontación militar contribuyó a acelerar l-a innovación tecnológica y la transformación del capital. Otro factor concomitante fue la crisis y la conclusión de la dominación colonial clásica junto con la emergencia de nuevas capas de dirigentes en esos países, que redefinierona través de las guerras de liberación la relación entre las naciones y la relación del capital de las metrópolis con los nuevos Estados nacionales.

Las movilizaciones por los derechosciviles y contra la discriminación racial en Estados Unidos crearon a su vez las condiciones para profundizar las relaciones capitalistas en el paraíso de esas relaciones, del mismo modo como la liberación de las costumbres amplió el reino de los intercambios de todo tipo en que el ca’pital acelera sus latidos cuando otra forma de or- ganización social no lo amenaza. Y" r su parte las guerrillas en Arnérica Latina, hijas de la revolución cubanapy también del 68, al final resultaron precursoras o promotoras, a un costado de lo que sus protagonistas querían, de la modeminición de sociedades agrarias y de la democratización de Estados oligárquico-dicmtoriales. ; .

Si estoes así, la, generación rebelde de 1968, como muchos sospe- chan, abrió las pnértas para un mundo nuevo, pero no el que ella había soñado. Noimporta especular, creo, sobre el destino de aquella generación. De lo que se trata es de’cómo su irrupción cambió a Occidente y de cómo los espacios que inauguró, pese a todo, no han vuelto a cerrarse para las nuevas generaciones, pese a los desafíos frustrados y los sueños no cumplidos. Si la realidad no se amplió demasiado, si fue aquélla la ruptura que allanó el camino para un nuevo orden opuesto al que soñaban, lo cierto es que el orden anterior no regresó y cambiaron los modos de imaginar y de proyectar el porvenir.

10.

Alguien que joven ya no era, Ernesto Cheguevara -tocaba los 40 de su edad-, se convirtió para la juventud estudiantil en emblema universal del sentimiento y de la ética de sus propios movimientos. En su alejamientode Cuba y del poder para empezar otra vez a combatir desde la nada, en su no pertenencia a ningún país sino a todos, en sus gestos, en su vida y en su muerte, el Che Guevara parecía simbolizar el destino realizado, de esos

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jóvenes que no querían sustituir a los poderes existentes, sino negarlos. Muerto en Bolivia el año anterior,su imagen apareció en todas las movilimciones de 1968 casi como un programa de vida.

Para esa imaginación, el Che Guevara resultaba la encarnación del mito revolucionario tal como lo habían concebido Georges Sorel y José Carlos Mariátegui, a cuyas influencias Guevara mismo no era extraño. No importa aquí dilucidar si esa imagen correspondía a la realidad de sus ideas. importa registrar que la simultancidad de la figura del Che dando la vuelta al mundo resumía el espíritu del 68: veían en él la Oposición al poder antes que la lucha por el poder. Si esto es defecto o virtud, olas dos cosas, no es cuestión para ser tratada en este escrito. Por otra parte, el Che no era anarquista, sino un hombre que rcnunciaba a un poder para él ya perdido en Cuba para intentar la conquista dc otro todavía por ganar en Sudamérica. No lo logró.

El cenit de su carrera fulgurante había quedado atrás, en la crisis de octubre de 1962. Tenía G uevara la edad del Dante cuando éste,nel mezzo del cammín di nostra vita, inició su viaje a los Infiernos. Aunque él no lo supiera —n‘adie conoce, sino tarde o nunca, el apogeo de la propia vida-, la intuición de aquel punto culminante aparece en su carta de despedida a Fidel Castro.

Un escritor húngaro y judío de 24 años, Miklós Harazsti, recuperó en una poesía de 1969121 mirada irónica y rebelde con que su generación había visto el desafío y la muerte del guerrillero y había inventado al Che como el Mito-Imagen de la ruptura de 1968. se titulaba Los errores del Che.-

1 Subjetivismo

Como no conocía las leyes de la administración nunca pudo afirmar su popularidad sobre bases objetivas. Para acallar el rumor en los mitines informaba a las masas los secretos de los dirigentes.

2 Complicidad

Estaba muy de acuerdo con los norteamericanos se tienen indicios seguros de que mantenía una complicidad objetiva con ellos. Por ejemplo quería tantos Vietnams y ni uno menos como los norteamericanos.

3 H ipocresía _

Era un impostor ya que ni siquiera creía en la fuerza de sus propias ideas. Nunca cesaba de afirmar que no habrá y que no hay revolución si ninguno la hace.

4 lzquierdismo .

Predicaba una moral del trabajo por el trabajo pero a decir verdad negaba obstinadamente. Que el reconocimiento de todos cuyo símbolo es el dinero nos estimule para actos heroicos.

5 A venturerismo

Justo en la mitad de su carrera abandonó a su familia una familia numerosa. Prefiriendo los gestos espectaculares a los honorables cargos de médico, banquero, ministro, al título venerable'de ex combatiente.

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6 Revisionismo

Se decía marxista pero curiosamente ignoraba lo que el humanismo comprueba desde hace dos mil años. A saber que quién por las armas combate por las armas morirá.

ll.

Se dice a veces que la generación de 1968 llegó al poder y en él está instalada. Si esto es verdad para algunos individuos, no lo es para muchos otros ni tampoco para la generación, si contamos como tal a los millones que bajo incontables formas se movieron para intentar cambiar la realidad. El destino de una generación no se mide por los que se instalan en las cúspides, sino por los que, sin llegar a otra cosa que a realizar su vida, vivieron su juventud en coherencia con sus ideas, cuando la vida aún no tenía para ellos la fuerza material para amarrar sus fuerzas ideales.

Prefiero ver de otro modo a las generaciones y a los cambios. Prefiero enlazar la cadena de entregas y rupturas juveniles, generación tras generación, que en muchos casos duran junto con sus ideas hasta las altas edades de sus vidas. Prefiero unir la sucesión de generaciones que va desde los populistas rúsos de los años ochenta del otro siglo, a la que sigue de los anarquistas, los socialistas y los sindicalistas revolucionarios al virar del siglo y en sus dos primeras décadas; a la sucesiva de los bolcheviques, los comunistas, los rebeldes coloniales y las Brigadas Internacionales cuya juventud ardió en los años de fuego entre los veinte y los cuarenta del siglo XX; a su heredera, la primera generación dei final de la guerra, la liberación y la posguerra, la'que como el Che Guevara rondaba los veinte años en el 48; hasta la que hace un cuarto de siglo, en 1968, se metió también, como las otras, a cambiar la vida y el mundo a los veinte años de su propia edad. »

Si así las vemos, divisaremos tal vez los contornos de un ciclo de rebeldía que cada vez se repite y se renueva, una sucesión de aventuras vitales individuales y colectiVas que, cualquiera sea el destino posterior de cada uno, marcan hasta el final a quienes cuando jóvenes es esos ciclos se emba rcaron.

Cada una de ellas vivió, a su modo y en su tiempo, el Mito dela Lucha Final, esa “ilusión muy antigua y muy moderna”, esa “estrella de todos los renacimientos”, como llamaba el peruano José Carlos Mariátegui, a la mitad de los años veinte, al mito recurrente que describió en su ensayo llamado, precisamente, La lucha final:

E l mesiánico milenio no vendrá nunca. El hombre llega para partir de nuevo. No puede, sin embargo, prescindir de la creencia de que la nueva jornada es la jornada definitiva. Ninguna revolución prevé la revolución que vendrá, aunque en la entraña porte su germen (...). "

" El impulso vital del hombre responde a todas las interrogaciones de

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la vida antes que la investigación filosófica. El hombre iletradono se preocupa de la relatividad de su mito. No le sería dable siquiera comprenderla. Pero generalmente encuentra, mejor que el literato y que el filósofo, su propio camin.o.Puesto que debe actuar, actúa. Puesto que debe creer, cree. Puesto que debe combatir, combate. Nada sabe de la relativa. insignificancia de su esfuerzo en el tiempo y en cl espacio. Su instinto lo desvía de la duda estéril. No ambiciona más que lo que puede y debe ambicionar todo hombre: cumplir bien su jornada.n Y como de los hombres, así de las generaciones.

México,DF / París, a gusto-septiembre 1 993.

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alex callinicos

Los hijos de Marx y de la Coca Cola

Comenzamos con Lyotard. y acabaremos con él (en más de un sentido). Lyotard escribe: “El eclecticismo es el grado cero de la cultura general contempo-_ ránea: se escucha reggae, se ven películas de vaqueros, se almuerza hamburguesas en McDonald y se cena cocina típica del lugar, se usan perfumes de París en Tokio y vestidos retro en Hong Kong. el conocimiento es un asunto de concursos :de televisión”. Todo depende, por supuesto, de quién es el sujeto de esas acciones.

Se trata de algo más que de una puntualización ad hominem, aunque quizás es un poco fuerte que Lyotard ignore a la mayoría de la población, incluso la de los países económicamente avanzados. a los que se niega las delicias del perfume francés y de los viajes a Extremo Oriente ¿Quién tiene, entonces, acceso a este tipo de experiencias? ¿A qué sujeto político ayuda a constituir la idea de una época posmodema?

La nueva “clase media”

Hay una respuesta obvia para esta pregunta. Uno de los desarrollos sociales más importantes en las económías avanzadas durante el presente siglgjha sido el crecimiento de una nueva “clase media” de asalariados de cuello blanco de nivel superior. John Goldthorppe escribe: “Mientras 'que a comienzos del'siglo xx, los empleados profesionales.administrativos y gerenciales sólo significaban un 5/10% de la población activa en la mayoría de los países económicamente avanzados, hoy representan por lo general un 20/25% en las sociedades occidentales.” Las nue- vas clases medias. concebidas como asalariados que ocupan lo que Erik Olin Wright llama “un lugar de clase contradictorio” entre el trabajo el capital, desarro- llando sobre todo tareas de gestión y supervisión, es con toda probabilidad un grupo mucho más pequeño que lo que reflejan estas cifras. Quizás el 12% de la población

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trabajadora de Gran Bretaña. En cualquier caso, bien por el poder social que tienen sus miembros, bien por la influencia cultural que ejercen sobre otros trabajadores de cuello blanco, que aspiran a promocionarse hasta formar parte de ese grupo, las nuevas clases medias son una fuerza con la que hay que contar en la mayor parte de las sociedades occidentales.

Raphael Samuel ha pintado un retrato evocativo de esta clase media asalariada que, a diferencia de la pequeña burguesía tradicional de pequeños capitalistas y profesionales independientes, "se caracterizan más por su consumo que por su ahorro. El suplemento dominical del Sunday les proporciona a la vez materiales sobre los que elaborar sus fantasías y pistas culturales a seguir. Sus presunciones Culturales suelen limitarse al despliegue llamativo de su buen gusto, bien sea a través de sus utensilios de cocina, su comida continental o sus fines de semana campestres. Las nuevas formas de sociabilidad, como las fiestas y los ligues, han roto el apartheid sexual que mantenía separadas a las personas en rígidos círculos. El concepto de clase raramente aparece en la imagen que tienen de mismas las nuevas clases med ias. Muchos de ellos trabajan en un mundo institucional de sutiles jerarquías pero en el que no existen fronteras antagónicas definidas.

Las nuevas clases medias tienen una economía emocional que difiere de la de sus predecesores de preguerra. Les atrae la satisfacción inmediata más que la gratificación buscada, hacen de su consumo una virtud positiva, y consideran autoindulgencia como una muestra ostentosa de buen gusto. Los placeres de la carne, lejos de estar prohibidos, son un terreno privilegiado a la hora de establecer sus aspiraciones sociales y confirmar sus identidades sexuales. La comida en particular, una pasión burguesa de posguerra,... se ha convertido en un distintivo crucial de clase".

No resulta difícil adivinar cuales son las condiciones económicas que requieren estas prácticas sociales. El ahorro es mucho menos importante cuando la posición social depende menos del capital que se acumula que de la habilidad para negociar en la escala jerárquica gerencial, y cuando existe la posibilidad de aumentar el consumo a través del crédito.

Es tentador concebir el posmodernismo como la Expresión cultural del ascenso de las nuevas clases medias. Pero creoque sería una equivocación. Las nuevas clases medias no son tanto una colectividad homogénea como una colección heterogénea de distintas capas, que ocupan todas una posición contradictoria en las relaciones de producción, perodesarticulada pordistintas bases de poder; por ejemplo, una importante fuente de diferenciación en el interior de las nuevas clases medias es el trabajar en el sector público o en el privado: un profesor universitario no suele experimentar la mismaidentidad que un corredor de bolsa. Por otra parte, si el término posmodernismo tiene un referente cultural auténtico, este se remonta a los años sesenta, mientras que las nuevas clases medias se han desarrollado mucho antes. Lo que

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sugiere la necesidad de un análisis que, como la genealogía que traza Anderson del modernismo, busque aislar la coyuntura histórica en la que comenzó todo este discurso sobre el posmodernismo.

La nlptura del círculo encantado

Dos desarrollos me parecen decisivos. El primero es el que Mike Davis describe como la "emergencia de un nuevo y embrionario régimen de acumulación que podría recibir el nombre de superconsumismo", por lo que entiende "la crecientetmnsferencia de subsidios políticos a una sub burguesía, compuesta por masas de ejecutivos, profesionales, nuevos empresarios y rentistas". Davis defiende que el capitalismo americano atravesó en los años 70 y 80 la crisis del viejo régimen de acumulación fordista basado en la articulación dela producción masiva semiautomática, el consumo de la clase obrera y la redistribución de la renta en favor, no sólo del capital, sino también de una nueva clase media cada vez más segura de misma.

Los recortes fiscales y del Estado de Bienestar que llevó a cabo la primera administración Reagan significaron que las familias de renta más baja perdieron al menos 23.000 millones de dólares de subsidios y beneficios federales, mientras quelas familias de renta más alta ganaron más de 35.000 millones. "El viejo círculo encantado de los pobres que se hacían ricos y de los ricos que se hacían aún más ricos ha sido sustituido por el de los pobres que se hacen cada vez más pobres y el de los ricos más ricos, en la medida en que la proliferación de empleos de bajos salarios amplía simultáneamente un próspero mercado de no productores y jefes". El resultado es una "economía de geometría variable" que implica "como haseñalado Bussiness Week, un mercado de consumo fuertemente dividido... con la mayoría de los asalariados pobres pululando alrededor de los K Marts (nota: cadenas de tiendas de barrio, muy populares en el mundo an glosa jón) y lasimportaciones taiwanesas, en un extremo, mientras que en el otro existe un (relativamente) vasto mercado de productos y servicios de lujo, que incluyen viajes y ropa de diseño, restaurantes de moda, computadoras domésticas y coches deportivos de lujo".

Aunque la línea argumental de Davis se debilita en parte porque se apoya en la equivocada teoría dela crisis de la escuela regulacionista, tengo pocas dudas de que se esta refiriendo a un fenómeno de significación universal. La era Reagan-Thatcher fue testigo, no del abandono del Keynesianismo, sino de una importante reorientación fiscal, una de cuyas principales características fue la redistribución a favor de los ricos y en contra de los pobres. La reforma de seguridad social británica y las reducciones de impuestos de los sectores de renta más altos, ambos aprobados en la primavera de 1988, siguieron el modelo económico de Reagan. Otros

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acontecimientos fom’entaron la expansión del consumo de las rentas más altas -por ejemplo, el importante crecimiento del sector financierogracias, primero, al boom de créditos al Tercer Mundo en los años 70, y después al conjunto del mercado en los 80-. En última instancia fue en los años 80 cuando se puso de moda hablar de los yuppis.

Los yupp‘is eran algo más que personajes de comedia u objetos de resentimiento, a pesar de la amplia Shaden freude ( nota: alegrarse de la desgracia ajena) conque fueron acogidos el "lunes negro" ysusconsccuencias en la City y WallStreet. Son un símbolo de una parte importante de las nuevas clases medias que supieron aprovecharse de la era Reagan-Thatcher.

1968: ¡Una derrota política

La "prosperidad patológica " (en palabras de Davis) que caracterizó la recuperación económica de Occidente de las recesiones de 1974 - 75 y 1979 -82 supuso una cierta reorientación del consumo que favoreció a las nuevas clases med ias,una capa social cuyas condiciones de existencia tiende a faVorecer un alto consumo. Pero hay algo mas que debe tenerse en cuenta si se quiere explicar el ambiente de los años 80: la derrota política de 1968. 1968 fue un año en el que una combinación de crisis -Mayo en Francia, la revuelta estudiantil en los EE.UU., laprimavera de Praga- parecían augurar una ruptura del orden establecido, tanto cn el Este como en el Oeste. En el proceso de radicalización que se produjo, toda una generación de jóvenes intelectuales occidentales fue ganada para la militancia pol ítÍCa,muchos de ellos en organizaciones de la extrema izquierda, maoístas o troskistas, que crecieron como hongos a finales de los años 60.. Diez años más tarde, las expectativas milena r'istas de una revolución inminente se había ndesva nccido. El status q‘uo demostró ser más fuerte que lo que parecía. En aquellos sitios en los que sí'se produjeron cambios, sobre todo con el colapso de las dictaduras del Surde Europa, el principal beneficiario fue la socialdemocracia y no cl socialismo revolucionario. La extrema izquierda se desintegró en toda Europa a finales de los años 70. En Fra ncia,dondc las esperanzas había n sido mayores, la caída fue más dura. Los nouveaux philosophes convirtieron a la intelectualidad parisina al liberalismo, a pesar de que había sido marxista desde los tiempos del Frente Popular y la Resistencia. La izquierda parlamentaria llegó al gobierno en 198], por primera vez desde la lV República, en medio de un ambienteinlelectual caracterizado por la completa bancarrota del marxismo. Antiguos maoístas recogían firmas para apoyar a la contra nicaragüense y la rive gauche parecía la tierra prometida de Nietiche y la OTAN. veinte añosmás tarde, en 1988, con un capitalismo occidental que parecía renacer bajo el liderazgo de la nueva derecha, el retroceso de la

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generación de 1968, su rechazo de las creencias revolucionarias de su juventud, parecía no tener fin. Como señaló Chris l-Iartman "si la moda en 1968 era sal irse del sistema y colocarse con ácido, ahora , aparentemente, es. integrarse y abandonar toda idea de socialismo." Los comentarios que se fonnularon en ocasión del veinte aniversario de 1968 estuvieron marcados por la desilusión dc los antiguos líderes estudiantiles. Marxism Today, la antigua revista curocomunisurdel PCGB, que ha hecho abandono de cualquier cosa que huela a socialismo su mejor estrategia de ventas, llegócspecialmente lejos en su rechazo de cualquier esperanza revolucionaria, que por otra parte nunca había compartido. En Francia, sin embargo, hubo por lo, menos algunos intentos serios de explicareste extraordinario cambiode actitudes, que había llevado una generación desde las barricadas a los despachos de ejecutivo. Y . La explicación más chocante fue la de Regis Debray, cuya evolución personal de teórico de la guerrilla, a punto de morir fusilado a manos de militares bolivianos como colaborador del Che, a consejero de Miterranden el Eliseo es por mismaun ejemplo. Debray defendió que Mayo del 68 había sido un acicate para la modernización, que había ayudado a eliminar los obstáculos institucionales que frenaban la integración del capitalismo francés en el capitalismo americanizado de la multinacionales y el consumo, Los événcments se podían resumir así: "el mas razonable de los movimientos sociales, latrístevictoria de la razón productiwista sobre la pasión romántica, la más triste demostración de la teoría marxista del papel determinante, en última instancia, del a economía (tecnología+relaciones de producción). La industrialización. tuvo que ser recubierta de ética, no porque los poetas estuvieran reclamando la llegada de una nueva moral, sinoporque así lo exigía la industrialización. La vieja Francia pagó su deuda a la nueva, y en todos los terrenos a la vez : social, político y cultural. y

El cheque fue abultado. La Francia del centeno y la piedra, del aperitivo y el instituto, del oui papa, oui patron, oui Cherie fue arrinconada para dar paso a la Francia del software y el supermarket, de las noticias y el planning, del know-how y el brain storm-ing. Esta limpieza general de temporada fue una liberación". y

En este discurso, la desilusión de la generación del 68 era a la vez inevitable, por la lógica objetiva de los acontecimientos —que buscaba modernizarel capitalismo francés, no acabar con él- y una forma de adaptarse a la sociedad dc consumo, perfeccionada como resultado dc. la crisis. El argumento de Debray ha sido retomado y afirmado por Gilles Lipovetsky, que defiende que las revueltas de finales delos años 60 ayudaron a establecer el predominio del individualismo narcisista identificado por Larsch, Sennett y Bell comou'na de las principales tendencias culturales de los últimos veinte años. "Fin del modernismo: los años 60 son la última manifestación de la

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ofensiva lanzada contra los valores del puritanismo y el utilitarismo, el último movimiento de rebelión cultural, en este caso de masas. Pero también el comienzo de la cultura posmoderna, sin innovación ni audacia real, que se contenta con la democratización del la lógica del hedonismo, un hedonismo que se ha convertido en una "condición; de' funcionamiento" y de "expansión " del capitalismo". '

La triple crisis

El principal defecto de este tipo de explicaciones es su extravagante funcionalismo. Debray abraza alegremente una filosofía hegeliana de la historia en la que, por virtud de la rueda de la fortuna, los acontecimientos acaban sirviendo a Iospropósitos inconscientes de los actores. "La sinceridad de los actores de Mayo fue acompañada, y raptada, por una astucia que ignoraban. La cumbre dela generosidad personal fue tan alta como la cumbre del cinismo anónimo del sistema. De la misma manera que los héroes hegelianos son lo que son gracias al espíritu del mundo, los revolucionarios de Mayo fueronlos empresarios del espíritu que necesitaba la burguesía". La reducción de Mayo de 1968 a un episodio de la modernización capitalista, o del posmodernismo, como quieren Debray y Lipovetsky, excluye toda posibilidad de cualquier otro resultado histórico y el mismo hecho de que la expansión que disfrutó el sistema en los 70 y 80 fuera posible gracias a la derrota del desafío político que supusieron las luchas de finales de los 60. Como han observado Alain Krivine y Daniel Bensaid - dos de los pocos líderes estudiantiles que no han abandonado el marxismo- Debray y Lipovetsky confieren a "los hechos consumados la virtud de la necesidad histórica. En su visión de Mayo, la lógica del capital sustituye ala de la razón". Incluso Henri Weber, antiguo camarada de Krivine y Bensa id, y una de las mentes más interesantes de la generación del 68, que posteriormente abandonó el socialismo revolucionario pa ra convertirse en socialdemócrata, ha defendido que “el individualismo de Mayo fue prometeico y comunitario... portador de un proyecto mas o menos grandioso de transformación de la sociedad" y esta convencido de que "no hay auténtica autorealización mas que en y a través de la colectividad", de manera que "hay una ruptura y no una continuidad" entre Mayo y el "individualismo narcisista y patético de finales de los años 70" como quiere Lipovetsky.

In tentos como los de Debray y Lipovetsky de explicar 1968 quitándole importancia se contradicen con la propia dimensión que tuvieron los acontecimientos. Mayo-Junio de 1968 en Francia no fueron sólo las barricadas estudiantiles del Barrio Latino y la ocupación dela Sorbona, sino también la mayor huelga general de la historia de Europa. Se tratasimplemente del episodio mas dramático de lo que Hartman lla ma, en su magistral historia

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del período, la "triple crisis": de hegemonía norteamericana en Vietnam, de las formas de dominación autoritarias frente a una clase obrera enormemente ampliada y del stalinismo en Checoslovaquia. Una crisis que provocó un desarrollo generalizado de la lucha de clases entodo el capitalismo occidental, que se extendió y fue inicialmente alimentada por el estallido de la recesión internacional tras la crisis del petróleo de 1973. Este ciclo ascendente de la lucha de clases, el mayor que ha visto el capitalismo occidental desde la Revolución Rusa, dio luz, además de Mayo-Junio de 1968, a 'la hola huelguística de 1970-74 contra el gobierno Heath en Gran Bretaña,que culminó en su caída por las huelgas de los mineros, la Revolución Portuguesa de 1974-75, y las duras luchas obreras: que acompañaron la agonía del régimen franquista en España en 1975-76. Aunque las luchas sindicales no llegaron a alcanzar esta amplitud en los EE.UU.,la combinación del movimiento anti-guerra, la rebelión de los ghettos negros y la revuelta estudiantil produjeron la peor crisis interna norteamericana, a finales de los años 60, desde la guerra civil. Y hubo reflejos mucho más lejos: el cordobazo en la Argentina, las movilizaciones de obreros y estudiantes en Australia, la huelga general de Quebec de 1972. El fracaso de estas luchas a la hora de imponeral capital conquistas duraderas no se debió tanto a causas estructurales que reflejasen la lógica inmanente del sistema como a la hegemonía en el movimiento obrero occidental de organizaciones eideologías que, detradición socialdemócrata o stalinista, tenían como principal objetivo el conseguir reformas parciales en un marco general de colaboración de clases. La intervención del PCF para poner fin a la huelga de Mayo-Junio de 1968 se repitió en otros lugares y momentos, desde el pacto social firmado por los sindicatos con el Gobierno laborista de Gran Bretaña de 1974 a 1979 a los Pactos de la Moncloa en ESpaña en 1977, en el que tanto el PSOE como el PCE ofrecieron su apoyo a los herederos de Franco. Compromisos de clase como estos permitieron al capital occidental bandear las grandes recesiones de mediados de los años 70 y comienzos de los 80, y utilizarlos para restructurarse y racionalizarse. Con el paso de la clase obrera occidental de la ofensiva a la defensiva, la izquierda radical se vio aislada y a contracorriente. En estas circunstancias desfavorables, muchas'organizaciones se vinieron abajo, sucumbiendo a una "crisis de militancia" provocada por los escasos resultados obtenidos, que estaban muy lejos de sus expectativas.

La cuarentena

La odisea política de la generación del 68 es, desde mi punto de vista, esencial para comprender la amplia aceptación que ha tenido en los años 80 la idea del posmodernismo. Los 80 fueron la década en la que los jóvenes radicalizados en'los 60 y los 70 llegaron a la cuarentena. En general, sin ninguna ilusión ya en la revoltrción socialista, e incluso creyéndolaperiudicial.

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Muchos de ellos ocupaban puestos de gestión profesional, administrativa o directiva, y eran parte delas nuevasclases medias, en un momento en el que la dinámica superconsumisla del capitalismo occidental les ofrecía mejoras en su nivel de vida (que por otra pa rte negaba ala mayoría de la clase obrera: los salarios medios,por hora, cayero'n'en un 8% en los EEUU entre 1973 y 1986). Esta coyu ntura - la prosperidad delas nuevas clases medias occidentales combinada con la desilusión política que habían sufrido muchos de- sus miembros mas articllladosu creó e'l contexto cn el que proliferó la discusión sobre posmodernismo. Quisiera, antes de continuar, aclarar un punto. No pretendo, por poner un ejernplo, que la filosofía de Foucault o las noVelas de Rushdic son una consecuencia directa de la situación económica o política antes descrita, Lo que me preocupa es explicar pOr qué un gran. número de personas aceptan ciertas ideas. .

Los principales temas del posmodernismo se hacen inteligibles, creo, cuando sitúan en la coyuntura histórica de-finalesde los 70 y comienzos de los 80. Por ejemplo, una de las principales características del posestructuralismo es su estética, heredera de Nietszche y reforzada por los intentos de Derrida, Foucault y compañía, por articular las consecuencias filosóficas del modernismo. Richard Shusterman señala la apariciónde' "una intrigante y cada vez más definidacorrientcen la filosofía moral ¡(y cultural) anglosajona que busca estetizarsla ética. La idea esque las consideraciones estéticas sono deben ser cruciales en última instancia ala hora de determinar nuestraselecciories vitales y eValuar qué es bueno en la vida". El principal ejemplo que propone es el de'Rorty, cuya fama en los años 80 reflejaba el papel que había jugado en-la traducción de los temas posestructuralistas a un lenguaje analítico. Quizás la instancia mas interesante de esta tendenciaes la que-proporciona la noción nietszeheana de una "estética'de la existencia", desarrollada por Foucault en su último libro..

Lo más impresionante de esta tendencia filosófica al esteticismo es lo bien que Se compa gina con el ambiente culturalde los años 80. Que se trata de una década obsesionada con la moda es casi una tautología. bos teóricos del posfordismo tenían toda la razón, aunque exageraban algo, cuando apuntaban una cierta diferenciación delos mchados y la importancia de la proliferación de marcas cuyo atractivo reside en sugerirque se esta comprando con la mercancía, pongamos por ejemplo unos Levi 501, todo un estilo de vida.

Es posible detectar en varios aspectos de la vida de una asociación similar entre cierta clase de consumo con la propia concepción del tipo de persona que se es, entre las más importantes sejpueden señalar una obsesión narcisista con el cuerpo, tanto masculino como femenino, convertido menos en un objeto de deseo que en un símbolo de status, juventud, salud, energía y movilidad, una vez que ha sido disciplinado por la dieta y los ejercicios

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convenientes. Esta estilizaeión de la existencia (por utilizar la frase de Foucault) se comprende mejor en relación, no con el advenimiento de una nueva épocasino de una [nueva racha, como la que han disfrutado las-nuevas clases medias durante los años 80, con dinero en los bolsillos y fácil crédito, y sin sufrir la presión de ahorrar para la vejez que padeció la vieja pequeña burguesía.

El desastre que viene

Otra característica notable del discurso posmodernista es su tono apocalíplico, quizás. mas estridente en los escritos de Baudrillard y sus discípulos, como Arthur Krokcr. Durante todo este siglo, la cultura occidental ha tenido una fuerte sensación de la inminencia del desastre, sobre todo después de Auschwitz e Hiroshima. Pero creo que se tmta de algo mas que de este "apocalipsis de rutina", como le ha llamado Frank Kermode. Porque, ¿cual ha sido la experiencia de lagenera'ción del 68?. Han vivido un período, de finales de los años 6h y comienzos de los 70, cuando parecían posibles grandes tmnsl‘ormaciones y durante el que muchos creyeron que el futuro inmediato que les aguardaba era un difícilequilibrio entre utopía y la distopía, entre el avance del socialismo y la tiranía de la reacción ( una creencia que acontecimientos como el golpe de Estado de setiembre de 1973 e‘n Chile no minó).

La esperanza de la revolución se ha desvanecido, pero no ha sido sustituida, creo, por una creencia positiva en las virtudes del a democracia capitalista, incluso pam aquellos que creen equiVocada'mente quecl capitalismo ha superado sus contradicciones económicas, porque hay un sin fin de amenazas de catástrofe potenciales en el horizonte: guerra nuclear, Colapso ecológico, por ejemplo. para quienes mantienen este punto de vista, es posible creer que estamos entrando cn una fase de desarrollo en la que el marxismo, con su énfasis en la lucha de clases, es irrelevante, pero cn la que en ningún caso se-cumplirán las promesas del liberalismo.

B éxito alcanzado por Lyotard y Baudrillard, totalmente desproporcionado con los méritos intelectuales que pueda tener su obra, se hace así comprensible. Ambos se identificaron totalmente con 1968. Baudrillard, por ejemplo, dijo: "mi obra comenzó en realidad con los movimientosde los años 60". Ambos han producido extensos comentarios sobre la actualidad - a diferencia de Derrida, que se ha concentrado en la deconstrucción de textos teóricos, o Foucault, cuya principal preocupación fue la genealogía del a modcrnidad-. Ambos han seguido una trayectoria, desde finales de los 60 y comienzos de los 7() que partiendo de una posición política explícita - la rama espontaneísta, anti-leninista de la extrema izquierda pos. 1968 (con la que Deleuze y Guattari han estado identificados

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mucho más)-»ha evolucionado hasta la adopción de losque es esencialmente una pose estética basada en el rechazo de la búsqueda, comprensión o transformación del a realidad social existente. .¿ Qué puede ser mas reconfortante para una generación, atraída primero y después apartada del marxismo por las circunstancias políticas de las últimas dos décadas que le digan - en el estilo elaborado, aparentemente profundo y genuinamente oscuro de la retórica sub- modernista cultivada por el "pensamiento del 68"- que no pueden hacer nada para cambiar el mundo? La "Resistencia" se reduce al consumo consciente de productos culturales, quizás las obras de a rte"posmodemas" cuyos autores intentan simbolizar este tipo de pensamiento, pero si no de cualquier vieja comedia televisiva, porque como Susan Sontag ha señalado, el esteticismo implica una "actitud que es neutral con relación al contenido".

El tipo de ironía distanciada del mundo, que era una característica tan importante de las grandes obras de arte del modernismo, se ha convertido en rutina, trivializada, en la medida en que es un medio de negociar una realidad aún irreconciliable pro que ya no se cree que pueda ser cambiada.

Como he escrito en otra partez" el discurso del posmodernismo debe ser interpretado como el producto de una intelligentsia socialmente móvil,en un ambiente dominado por el retroceso del movimiento obrero occidental y la dinámica de superconsumo del capitalismo en la era Reagan- Thatcher. Desde esta perspectiva, el término posmoderno parecería ser un significante flotante, gracias al cual esta intelligentsia ha buscado articular su desilusión política y sus aspiraciones a un estilo de vida orientado hacia el consumo. La dificultad que implica la identificación de un referente para este término están por lo pronto más allá de lo posible, porque cualquier discurso sobre el posmodernismo acaba siendo, no tanto sobre el mundo, sino la expresión del sentido del fin de una generación particular".

Y No hay ninguna novedad en esta trahison des cleres. Un antecedente destacado es el brillante grupo de intelectuales americanos ganados al movimiento troskista en los años 30 y 40, pero que en su mayoría volvieron desilusionados a las filasdel liberalismo, cuando no al neo-conservadurismo en los 70. Historias parecidas pueden contarse de cada período en el que la izquierda radical se ha encontrado aislada, desde la época de la Restauración.

He intentado analizar la patología de esta última "experiencia" de derrota, y en particular el intento de explicarla en términos de la emergencia de una época posmoderna en la que el proyecto de la Ilustración- incluso cuando ha sido radicalizado por el marxismo- resulta irrelevante. Pero este intento fracasa tanto como filosofía, estética o teoríade la sociedad. El posmodernismo debe entenderse en gran medida como una respuesta a la quiebra del gran ciclo ascendente de la lucha de clases de 1968-76 y a la frustración de las esperanzas revolucionarias que despertó. En este período,

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toda una serie de temas que habían sido olvidados durante medio siglo renacieron dumntc un breve intervalo: no solamente la idea de revolución socialista, concebida como una irrupción democrática desde abajo y no como la imposición del cambio desdearriba, ya sea dirigido por una administración socialdemócrata o un partido stalinista, sino también la idea de vanguardia de superar la separación entre el arte y la vida.

Por una "Ilustración radical"

Estas aspiraciones han sido en gran medida marginadas de nuevo. Pero creer que siempre sera así es suponer que no volverá a haber nuevas explosiones en los países avanzados, comparables a las que tuvieron lugar en y después de 1968.El carácter frágil e inestable de la prosperidad patológica de los 80 sugiere lo contrario. El capitalismo mundial no ha escapado del período de crisis que empezó a comienzos de los 70, ni ha abolido por arte de magia a la clase obrera. Porel contrario, los años 80 se han caracterizado por el ascenso de nuevos movimientos dc trabajadores, sobre la base del proletariado creado por Ia industrialización mas reciente: Solidamosc en Polonia, el PT en Brasil, el Congreso de Sindicatos de Sudáfrica, el nuevo movimiento obrero sur-coreano.

El proyecto de una "Ilustración rad ical", elaborado por Marx por vez primera, para el cual las contradicciones de la modernidad solo podían superarse mediante la revolución socialista, todavía espera el día de su advenimiento.

(artículo aparecido en Viento Sur, No. 11 1993)

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La nueva guerra maya*

El 22 de diciembre de [867 una jóven chamula descubrió tres piedras de obsidiana a las que recogió y depositó en el altar familiar. Muy pronto se extendió el rumor de que esas piedras le hablaban sobre el futuro. Una investigación de las autoridades locales determinó que las piedras eran verdaderas mensajeras. Tzajalhemel. el paraje del de5cubri-

miento. se convirtió en lugar de peregri- '

nación. A pesar de que la iglesia oficial desautorizó el culto. éste continuó.» Casi un año después, alrededor del nuevo cul- to se habían creado nuevos circuitos económicos y comerciales mientras ios mercados ladinos de otras comunidades perdieron su imponancia. Las autorida- des e'sCucharon las quejas de los comer- ciantes y decidieron “poner orden" re- primiendo a una muchedumbre de fie- les.

En mayo de 1869, un ladino de nombre Ignacio Galindo se presentó ante la comunidad señalando que venía de parte del antiguo fiscal. La muchedum-

bre lo identificó con San Mateo y a su mujer con Santa María. Rapida- mente organizó un precario Ejército y un impresiona-nte levantamiento popular que tocó las puertas de la ciudad de San Cristóbal. La fuerza principal de esa insurrección f ueron los indios de las fincas sin más op- ción que el combate o'el retorno a su condición de siervos. Finalmente la rebelión fue aplastada. -. Hoy no hay piedras que hablan ni revolucionarios disfraza- dos de San Mateo. pero hay una nueva insurrección” indígena en marcha. Si hace un siglo se levan- taron contra el Gobierno liberal de Lerdo de Tejada. hoy lo hacenacon- tra el liberal social Salinas de Gorta‘ri. Así, el ciclo de sublevaciones mayas en la región se abrió 'u'na vez más.'El México real tomó el lugar del MéXico ficticio aprobado por mayoriteos al vapor en la cámara de Diputados y por decretos. gubernamentales de las

" Publicado eanágina abierta“ Nro. 36. Madrid, febrero de 199'4.

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nuevas élites educadas en el extranjero. El sueño de despertar el 1 de Enero de 1994 conyertidos en un país del primer mundo terminó con la pesadilla de descubrimos parte de Centroamérica.

Los tiempos de la nueva subleva- ción

Entre Octubre de 1974 y Octubre de 1992 se desarrolló en el Estado de Chiapas un largo y persistente proceso de lucha y organización campesino-indígena.

En Octubre de 1974 se realizó en San Cristóbal de las Casas, con motivo de la celebración del quinto centenario del natalicio de fray Bartolomé de las Casas, un Congreso Indígena. Allí, representantes de los cuatro grupos étnicos del Estado se reunieron para discutir problemas de tierras, comercio, educación y salud. De allí nacería un proceso organizativo que, en medio de conflictos y rcpresioncs, perdura hasta nuestros días.

El 12de Octubre de 1992 se efectuó, cn la misma ciudad, una impresionante manifestación en cl marco de la conmemoración de los 500 años de la Resistencia Indígena y Popular. Miles de campesinos pertenecientes a diversos grupos étnicos tomaron las calles y derrumbaron y destruyeron el símbolo de los antiguos conquistadores: la estatua de Diego de Mazariegos. A juicio de algunas de las fuerzas participa ntes, se abrió, a partir de ese momento, una etapa

en la que la solución de los problemas indígenas sólo podría provenir de la lucha armada.

La sublevación del l de Enero del 94 nace así tanto de las condiciones de opresión, miseria e injusticiaqueprevalecenenelEstado, como de la suma de una tradición de insurrecciones indígenas y dela lucha campesina independiente durante casi veinte años.

Chiapas, es ya un lugar común, no vivió en plenitud la revolución agraria de 1910-17. Fueron, irónicamcnte, los terratenientes, herederos de encomenderos y hacendados, quienes condujeron el reparto de la tierra. Los resultados son evidentes: ese Estado concentra, por sólo, casi el 30% del rezago agrario nacional.

Sobre la permanencia de grandes latifundios se levantó un poder económico que generó una intrincada red de intereses y el control del poder político regional. Ello es particularmente llamativo en un Estado que en 1990 dedicaba poco menos dcl.6.0% de la actividad económica al sector agropecuario. En esas condiciones, la explotación de la tierra, los recursos naturales y la fuerza de t. abajo se efectuó mediante practicas despóticas y arbitrarias, frecuentemente al margen del mínimo respeto a los derechos humanos. En 1986, Amnistía Internacional, en su Informe sobre los Derechos Humanos en zonas rurales, y, en 199] , Americas Watch, documentaron ampliamente el

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arcaísmo y la barbarie en los mecanismos de opresión hacia indígenas y campesinos de la zona. Finqueros, ganaderos y talabosques organizaron así sus propios cuerpos paramilitares que actuaban con impunidad contra los campesinos, al tiempo que a éstos se les aplicaba todo el ri gorde la ley en sus peticiones de justicia y en su lucha por acceder a la tierra.

Las telarañas del poder de finqueros y ganaderos asumieron expresiones no sólo de discriminación de clase, sino, siguiendo una antigua tradición regional, generaron amplias manifestaciones de discriminación étnica. Paradojas de un Estado que tiene una población de alrededor de un millón de indígenas repartidos en nueve grupos étnicos —once, con el ingreso de los refugiados guatemaltecos. Ello no impidió que surgieran y se fomentaran también cacicazgos indios, tan opresivos como los de los ladinos.

Pero a la presión campesina de la tierra se le dio también otras salidas distintas a la represión directa. En unos pocos casos se optó por comprar tierras a los finqueros para repartirla a los peones. En otros se optó por reubicarlos en la selva Lacandona. En lugar de tocar los intereses de los grandes finqueros de la zona Norte y el Meso Chiapas, se lanzó a los solicitantes a la aventura de colonizar la selva.

La organización campesina

A partir de 1974 la lucha y la organización campesinas en el Estado comienzan a extenderse y generalizarse. Diversos factores influyeron en ello: la contratación de entre 15.000 y 30.000 trabajadores guatemaltecos eventuales por parte de los grandes finqueros, con salarios menores a los que tradicionalmente pagaban a los migrantes provenientes de la región de los altos. El crecimiento demográfico y el desempleo y la presión sobre la tierra asociada a él. La emigración de casi 80.000 refugiados guatemaltecos que huían de la guerra sucia en su país a la región. El agotamiento de la frontera agrícola y el desajuste ecológico provocado por una colonización desordenada de la selva. La acción pastoral de la Iglesia católica inspirada por la teología de la liberación. La implantación de diversas corrientes políticas en el Estado con vocación hacia la promoción organizativa de base - entre otros: Línea Proletaria, Unión del Pueblo, CIOAC (Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos)-PCM (Partido Comunista de México), PST (Partido Socialista de los Trabajadores). El desarrollo de un amplio movimiento sindical democrático entre el magisterio estatal (a partir de 1979) y un papel activo de amplias franjas de ellos como "intelectuales orgánicos" del campesinado, etcétera.

Como resultado de estas

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iniciativas, surgen tres grandes polos programático-organizativos y un sinnúmero de organizaciones y luchas de menor impacto o persistencia. Los primeros son: la Unión de Uniones Ejidale y Grupos Campesinos, implantada básicamen- te en la'seIVa L‘tcandona, la zona Norte -y la Sierra Madre, que orienta su actividad principal hacía la lucha por la apropiación campesina ‘del proceso productivo y desarrolla hacia el Estado una política de movilización y negociación que busca evitar la confrontación directa; la CIOAC, que ¡concentra su trabajo en la organización de jornaleros y Sindicatosagrícolas de fincas cafetaleras y ganaderas de los municipiosïde Simojovel, Huitiupán y'El Bosque, y busca vincular esa lucha' ' con las actividades programáticas y electorales del antiguo Partido Comunista y posteriormente con el PSUM (Partido Socialista Unificado de México); y los comuneros del mtlnicipio de Venustiano Carranza y posterior- mente OCEZ (Organización Campesina Emiliano Zapata), que hacen de la lucha por la tierra y contra la represión y de la confrontación con el Estado sus principales demandas y líneas de acción.

Entre los segundos se encuentran: la Alianza Campesina 10' de Abril que, entre 1974 y 1976, protagonizó en La Frailesca movilizaciones por la tierra; el persistente conflicto contra el cacicazgo d'isfmzado de problema

religioso en el municipio de-San Juan Chamula; el levantamiento de 3.000 indígenas armados con machetes en San Andrés Larrainzar; la Alianza Campesina Revolucionaria, que efectuó 27 invasiones agrarias en la costa; la lucha del Pacto Ribereño contra Permex. El trabajo agrario- electoral de fuerzas como .el PST- UNTA, con tomas de tierras y enfrentamientos sangrientos, y el PRT (Partido Revolucionario de los T rabajadores)-CCRI, etc.

Estas luchas tuvieron resultados distintos. Mientras que algunas obtienen satisfacción parcial a sus demandas (Unión de Uniones), a otras se les reprime. En el camino, muchas de estas organizaciones se dividen, en parte como resultado de la d ¡versidad de opiniones ein tereses entre sus miembros y, en parte también, como resultado de la acción del Estado sobre ellas.

Los agentes "externos" de promoción organizativa

Prácticamente sin tejido social que pudiera amortiguar el conflicto entre finqueros y campesinos, con una clase media escasa y aislada, cuatro tipos de instituciones han jugado un papel importante cn la organización campesina del Estado. Ellas son: las iglesias en general y la Iglesia Católica en particular; el magisterio democrático; algunas agencias de desarrollo estatal de origen federal - particularmente el INI (Instituto Nacional lndigenista); y, en menor

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medida, Organizaciones No Gubernamentales (ONG). ,

Desde la década de los 60xla Iglesia católica comenzó a realizar una labor pastoral significativa. Destaca en ello la diócesis de San Cristóbal. lmpactada tan-to por la realidad económico-social de sus feligreses como por la teología de la liberación, muchos de sus miembros se involucran en la construcción de espacios organizativos para la reflexión cristiana que, con el paso del tiempo y las circunstancias, adquieren la fonna de organizaciones dedefcnsa de los intereses populares. A diferencia de otras regiones del país, en Chiapas no se crean comunidades eclesiales de base, sino estructuras basadas en la labor de rrocos y catequistas. El papel de la Iglesia Católica en la organización del Congreso de San Cristóbal en 1974 sería clave. También es fundamental su labor de promoción social, que arroja como resultado, en diversas regiones, la formación de organizaciones campesinas. Asimismo es clave su función de paraguas, la legitimidad que ha otorgado a las demandas campesinas por la tierra -y a Ia defensa de los derechos humanos.

A partir de 1979, el surgimiento de una amplia insurgencia entre el magisterio de educación primaria y media del Estado por mejores condiciones salarialesy la democratización de su sindicato (el SNTE, Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enseñanza) tuvo una importante

incidencia en la lucha regional. Miles de maestros protagonizaron huelgas, paros, plantones y desplazamientos a la ciudad'de México buscando resolversus demandas. En el camino buscaron la solidaridad de los padres de familia, que eran, en su mayoría, campesinos. Ellos vieron en la acción de los maestros un ejemplo práctico de cómo conseguir sus demandas. Posteriormente, cuando el movimiento democratizador de los mentores conquistó el poder sindical local, puso su interlocución con el Gobiemo estatal a disposición de amplios movimientos campesinos, y trazó la orientación de convertir a los maestros en organizadores campesinos. De allí saldrían nuevas generaciones g de diversas ¡aspiraciones pólíticas, la mayor de ellas Solidaridad Campesino- Magisterial, La participación del magisterio en la lucha de los ma ¡ceros por el incremento del precio garantía en 1986 les valió a varios de ellos la cárcel.

Cuando menos desde hace doce años, el Gobierno federal ha procurado impulsar desde sus agencias de desarrollo (particularmente a través del INI, aunque no sólo de él) políticas específicas que mitiguen los efectos más perniciosos del rezago social

chiapaneco. Esas políticas se han

topado permanentemente con la resistencia de los diferentes Ejecutivos estatales, y, salvo excepciones significativas, con sus propias dinámicas burocráticas y con la desconfianza hacia las

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organizaciones de productores autónomas. Este conflicto ha alcanzado proporciones caricaturescas como cuando, en Marzo de 1992, fueron encarcelados por el Gobierno estatal tres funcionarios del INI por el delito de haber apoyado a organizaciones campesinas independientes. De cualquier manera, estas agencias federales y funcionarios en lo particular han jugado también un papel relevante en la organización de fuerzas campesinas.

Salinismo y Chiapas

Fue en Chiapas donde, en el marco de su campaña por la presidencia de la República, Salinas de Gorta ri expresó sus ideas centrales hacia Ia sociedad rural. Irónicamente, ha sido ese Estado en donde muchas de esas tesis -hoy prácticamente diluidas- han tenido más dificultades para aterrizar.

Si la actual Administración comenzó allí liberando presos campesinos, resolviendo parcialmente viejos conflictos

agrarios como el de Venustiano-

Carranza, comprando tierras para grupos de solicitantes y distribuyendo recursos, muy pronto quedó claro que no 'había voluntad política para aplicar un desmantelamiento de fondo de los viejos intereses económico-políticos. Por lo demás, más temprano que tarde, el gobernador del Estado frenó mucho del aliento "modernizador" que provenía de la federación;

A partir de 1990 los

cónflictos sociales comenzaron a crecer en el Estado y se ejecutó una política de mano dura que exeluía a lossectoressocialesqueprotestaban. Diversas movilizaciones campesinas en Marqués de Comillas, Simojoval y Palenque recibieron como respuesta a sus demandas la represión. La combinación de una amplia movilización regional, protestas nacionales y la cobertura de la Iglesia católica revirtieron las hostilidades en su contra y obtuvieron lasolución parcial a sus demandas. Así, Joel Padrón, párroco de Simojovel preso por simpatizar con la lucha por la tierra de campesinos de la CIOAC, tuvo que ser liberado. De la misma manera, la marcha por la Paz y los Derechos Humanos de los Pueblos Indios "Xi'Nich" liberó presos, obtuvo la realización de obras públicas y la solución de algunas demandas agrarias.

La participación del obispo de San Cristóbal, Samuel Ruiz, en estos conflictos, su apoyo a la lucha por la tierra y la denuncia de la violación a los derechos humanos creó un conflicto de dimensiones mayúsculas entre el Gobierno estatal y la autoridad religiosa. En el telón de fondo de esta disputa se encontraba, sin embargo, la contradicción central de la sociedad chiapaneea: la defensa de los intereses de los indios y los campesinos.

Dos hechos exacerbaron aún más esta confrontación. El primero fue la intervención del Ejército y la policía judicial a finales de Marzo de

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1993 en Mitzitón y San Isidro Ocotal para investigar la muerte de dos efectivos del Ejército, en las que se detuvo ilegalmente a 13 Tzotziles haciendo uso de torturas. Las denuncias de Samuel Ruiz precipitaron una enérgica respuesta del jefe de la 7a. zona militar. El segundo fue el enfrentamiento militar en Pataté Viejo el 22 de Mayo de ese mismo año entre" presuntos guerrilleros y el Ejército, y las posteriores operaciones militares en la región seguidas del encarcelamiento de inocentes.

Chiapas: Ia gestación dela rebeldía

Nacida delas entrañas dela selva Lacandona, la rebelión desatada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) extendió su espacio de operación ala zona de los Altos. Aunque poseen elementos en común, la gestación de la rebeldía en ambas regiones responde a dinámicas sociales diferenciadas.

El levantamiento militar iniciado en la selva no es ni una insurrección indígena espontánea ni una acción annada de un grupo de combatientes externos, sino resultado de la combinación de una organización político-militar y los problemaseconómico-socialesdelos pobladores de la región. Miles de campesinos han decidido tornar el camino de las armas como la forma de resolver carencias ancestrales y de construir un futuro en el que tengan lugar. Si resuelven o no sus problemas por esa vía es otra cuestión. Lo cierto

es que no han sido engañados por nadie sino optado por un camino - cuestionable si se quiere- ante lo que vivían como el agotamiento de sus expectativas de vida.

Aunque la colonización de la selva fue inicialmente promovida por las grandes compañías madereras que la explotaban y por la posibilidad de obtener un empleo, su poblamiento se intensificó como una respuesta a las demandas de reparto agrario en otras regiones. Sea porque fueron trasladados a la región provenientes de otras partes de Chiapas —y también

- de otros Estados- por parte de la

burocracia agraria o porque fueron "expulsados" de las fincas, un gran número de colonizadores de la selva, a partir de los 40, llegaron a ellas como los derrotados en la lucha agraria, como aquellos que no habían podido recuperar la tierra de los finqueros en el país en el que la reforma agraria era un mito viviente. Emprendieron un verdadero éxodo, forzado, como todos los éxodos. En la empresa de levantar comunidades y vidas donde no las había contaron con la presencia y acompañamiento de la Iglesia Católica, y con la ausencia notable de las instituciones gubernamentales. La religión se convirtió así en uno de los cementos claves que cohesionaron a las nuevas comunidades. Por lo demás, la Iglesia católica se desarrolló en la región con un peculiar respeto de las costumbres populares, o sea, con un fuerte sincretismo religioso. Así las cosas, los catequistas se convirtieron en elementos claves no sólo en la

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trasmisión de "la palabra de Dios", sino en la vinculación-de las comunidades con el. exterior. Letrados y con movilidad, muchos de ellos con dominio del castellano, claramente se convirtieron en los “intelectuales orgánicos" de sus congregaciones.

La lucha por la regularizar-ción de la tierra

El segundo elemento que dio Cohesión a las comunidades fue la combinación de la lucha por la regularización dc la tierra y la lucha porlos servicios. En ¡972, Echeverría promulgó un decreto presidencial mediante cl cual otorgaba la propiedad de 614.321 hectáreas a (16 familias lacandonas, desconociendo los derechos que tenían sobre la tierra 26 comunidades indígenas de otros grupos étnicos. Fue hasta 1987 cuando sc sentaron las bases para solucionar este conflicto, y hasta Enero de 1989 cuando se expidió la resolución presidencial beneficiando a las comun-¡dades afectadas. En el camino, se desarrollaron también fuertes conflictos con los grandes ganaderos que despojaban de tierras a los campesinos, usaban la violencia contra ellos y los acusaban de promover invasiones. La identidad social que surgió de esta confrontación está asíal ¡mentada por un interminable memorial- de agravios. " En el marco de la lucha por la tierra y por los servicios estuvieron presentes permanentemente dos 'aminos distintos. El devquienes

impulsaron la formación de organizaciones democráticas de resistencia y buscaron promover la autogestión campesina, y el de qttienes consideraron que esto era necesario pero insuficiente y que sólo el cambio de sistema por la vía armada podía solucionar los problemas de fondo. Nacieron así de la primera posición organizaciones como la ARlC-Unión dc Uniones, y de la segunda visión, el hoy EZLN.

Durante años la vía de la autogestión campesina se impuso en la región como el terreno principal de la lucha, a pesar de que tuvo que enfrentarse a la cerrazón de'diversos gobiernos locales. Sin' embargo, a partir de hace unos tres años, esta posición comenzó a perder paulatinamente influencia entre los habitantes de la región.

Diversos hechos influyeron en ello. Por un lado, los continuos conil ictos con los fi nq ueros (grandes propietarios de tierras) y sus guardias blancas. Annqt‘te éstos perdieron control territorial, mantuvieron el control de la mayoría de los pastos naturales, de los cultivados y del ganado. -

Monopolizaron las instancias de poder local y uSa ron en su beneficio casi exclusivo los recursos públicos, al tiempo que bloquearon los recursos quese trataba de hacer llegara las comunidades a través de programas federales. Acostumhrados a obtener ganancias rápidas y fáciles gracias a los bajos costos de la tierra y la mano de obra —casi no invierten en sus fincas-, al

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llegar la crisis, responsabilizaron de ella a los campesinos y concentraron en ellos nuevas agresiones; Por lo demás, respondieron con una violencia inaudita (cárcel, muertes, amenazas) a' los grupos que solicitaban sus tierras. El rencor social creció alimentado de esta violencia y de una profunda discriminación racial. Esos grupos de interés contaron en su cruzada anticampesina con cl‘aval y el apoyo de los gobiernos locales y dediversos funcionarios federales. Les ofrecían a cambio, entre otras cosas, "estabilidad social".

El segundo terreno sobre el que se alimentó la insurrección fue la crisis económica. Durante años, cuatro fueron los productos más importantes genemdos en la región: la madera, el café, el ganado y el maíz. Los ingresos provenientes de estas actividades se han deteriorado drásticamente. La veda forestal decretada en 1989 quitó a los habitantes de la región una fuente de ingresos. La caída internacional de los precios del café (de 120-140 dólares las 100 libras en 1989 hasta un promedio de 60-70 dólares) y la política macroeconómica redujeron en cinco años los ingresos de los productores en un 65%; el retiro de Inmecafé (empresa exportadora de café) desmanteló en varias regiones canales de comercialización y asistencia técnica; La crisis de rentabilidad de la ganadería golpeó adicionalmente a la región.- El deteriorode la productividad del maíz comoresultado del crecimiento de la

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población y de una rotación en la tumba, roza y quema tl'e ciclos de treinta años a 'ciclo's de dos años redujo el acceso a comeStibles.

' El tercer factor que explica la explosión tiene que ver con la ausencia de voluntad gubernamental para resolverel problema de fondo, es decir, para desmantelar la maraña de intereses eeonóm ¡co-pol [ticos que generaron el conflicto. Durante años, los Gobiernos estatales bloquearon las iniciativas de reforma desde el centro (sólo unas cuantas pudieron pasar en diversas coyunturas). Por lo demás, en muchas de esas iniciativas había la pretensión de que las élites locales podían ser impulsores dela modernización.

.En esas condiciones, las opciones organizativas que luchan por la autogestión campesina tuvieron, a pesar de Su esfuerzo -y su capacidad dc innovación, muchas dificultades para revertir esta situación de profundización en el empobrecimiento.

Las estructuras militares de los rebeldes

El proyecto político-militar, enraizado en la región desde hacía años por un trabajo tenaz y disciplinado -y no externo a é‘l o forrnadoporextr'anjeros-,alimentado por las prácticas comunitarias -a las que en un principio se disciplinó-, conocedor de los tiempos y la cultura indios, preparado militar e ideológicamente, con cuadros reconocidos por sectores amplios de las comunidades, pudoldesencadenar

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la sublevación. En ella se mezcla la desesperanza de un presente terrible y de un futuro incierto, el rencor de las viejas derrotas y de las humillaciones permanentes de los poderosos, lautopía de reconquistar la gran nación india que alguna vez se fue y la seguridad de haber conquistado la selva. La construcción de sus estructuras militares es otra historia distinta aunque estrechamente vinculada, sobre la que no existe suficiente información. Tres parecen ser las fuentes más probables de su financiamiento: los secuestros de ganaderos en la costa del Estado, los impuestos revolucionarios y las cooperaciones de sus integrantes; se sabe que muchos de los que hoy combaten debieron comprar ellos mismos su fusil y su parque. Explíeitamente han negado tener vinculaciones con el narcotráfico. Si estas fuentes son suficientes o no para mantener y levantar un Ejército es un misterio; por lo demás, los rifles de madera con los que se armó una parte" de la tropa no dan la impresión de unas finanzas demasiado boyantes. El que en la estructura organizativa participen catequistas no significa ni que la Iglesia católica como tal esté implicada en la lucha ni que todos ellos lo hagan. Los catequistas están presentes en todo el tejido social de las comunidades.

Los uniformes de los combatientes podrían haber sido confeccionados en alguna empresa dela organización. Coincidente en el

tiempo con-la explosión de un arsenal de la URN G (Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca) en Puebla, se descubrió una empresa de este tipo en Tabasco que fue asociada con los guatemaltecos. Las botas y el calzado parecen provenir de El Salvador, como las de una buena parte de las que se usan en la región pa ra el trabajo. En cuanto alas armas, es sabido que, en el marco del con icto centroamericano, existe un extenso mercado de ellas enla región.

Hace casi cinco años, la ARIC-Unión de Uniones denunció al gobernador que elementos d'el Ejército incitaban a los campesinos de la zona a sembrar estupefacientes. El gobernador prometió investigar. Lo cierto es que en algunas regiones la siembra y tráfico de marihuana se desarrollaron con cierta impunidad. Cuando una situación así se da, el control sobre vehículos y desplazamientos humanos se flexibiliza. Los neozapatistas pudieron muy bien utilizar parte de estos circuitos de comunicación creados por otros para desplazarse.

La decisión de ir a la guerra fue tomada pordiversas comunidades desde tiempo atrás. Muchos núcleos deja ron de sembrar las tierras, atender el cafetal, vendieron el ganado y dejaron de enviar a sus hijos a la escuela. Otros fueron forzados a sumarse a la decisión. Es necesario para el sacrificio de esos seres humanos, de tantos otros más que se encuentran del otro lado de las trincheras y de muchos que no quisieran estar en alguno de los

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dos.Esnecesarioatenderde fondo décadas por la vida a apostar por la muerte. problemas que llevan a hombres Esos problemas son, todo México lo sabe, la ujeres que han luchado durante miseria y la falta de democracia.

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t. wrespondenCIo (le Pienso lnternocuonol para America Lolmo

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hugo moreno

El fracaso de} socialismo burocrático1

Entusiasta admiradora de la revolución y de sus dirigentes, Rosa Luxemburgo manifestó tempranamente su inquietud frente a la deriva del poder soviético hacia la dictadura del partido “La libertad solo para los partidarios del gobierno, decía, para los miembros de un partido, por más numerosos que sean, no es libertad. La libertad, es siempre la libertad de aquel qite piensa en forma diferente (...) Sin elecciones generales, sinuna libertad ilimitada de prensa y de reunión, sin una lucha libre de opiniones, la vida se muere en todas las instituciones públicas, se convierte en una vida aparente, donde solo la burocracia queda como elemento activo“.-‘- Los boleheviques (pero no sólo ellos) tardaron en comprender este punto de vista de principios. Cuando los más lúcidos entre ellos lo hicieron, ya era demasiado tarde Stalin los encerró en los campos hasta que definitivamente los liquidó. Ahí está resumida toda la tragedia de Lenin y del bolchevismo.

Los apologistas del capitalismo gozan con el fracaso histórico dela sociedad burocrática nacida de la revolución rusa de 1917 y asimilan alegremente el stalinismo - es decir, la confiscación del poder político en la URSS por la burocracia de Estado - al leninismo, al marxismo y ala idea misma del socialismo. Esta es una impostura que ignora la historia concreta, en cambio permanente. Es cierto que la experiencia del “socialismo real“

I Esm articulo es una versión de la comunicación presentada cn cl coloquio internacional "Le-nin e il Newer-nte" que tuvo lugar cn llrbino. Italia. “cl 13. l-l y IS dc enero dc |904. Mis amigos Adolfo Gilly y Jean-Marie Vinccnl mc sugirieron cortes y agregados que tuve cn cuenta. I’or supuesto. la responsabilidad es exclusivamente del autor.

2 Publicado por l’aul Levi cn I‘lll. |l’('.\' anos después del asesinan dc.Rosa. este escrito genero una gran polémica y más aun entre otras. lc significó la cxcomuníólt por Stalin. Reproducimos la cita de la edición Spartacus. I’arís. |977. p. 33.

...¿

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presentó un ma rxismodogmático, pervertido, enla medida que se convirtió en la ideología del nuevo'poder'. Pero este fenómeno no puede explicarse fuera del análisis de las contradicciones sociales, políticas, económicas de una realidad histórica dada, abandonando toda actitud ha giográfica o de justificación ideológico.

No pretendo ni es posible profundizar las causas del fracaso de la Revolución de Octubre en este breve texto. Digamos solamente que los bolcheviques (pero no solo ellos) comenzaron este debate, como lo muestra la discusión apasionada en los primeros anos de la revolución las posiciones de las primeras"oposiciones”, así como las preocupaciones y la evolución del pensamiento de Lenin frente a una realidad que ponía en cuestión los esquemas teóricos. No es va no recordar que Lenin fue uno de los primeros que comprendió el peligro de las graves “deformaciones burocráticos”, vislumbrando los peligros que acechaban al Estado nacido de la revolución. Como es sabido, Lenin se preparaba a fines de 1922, ya gravemente enfermo, pa ra dar un “último combate", sin mayores ilusiones “La República socialista puede subsistir cercada por el capitalismo, pero no por mucho tiempo, es seguro" (junio de 1921).l La discusión continuo incluso después de 1928, en los campos de Stalin, al menos durante un primer período, como lo recuerdan Victor Serge, Khristian Rakovsky y otros:1

Hoy podemos insistir en una cuestión esencial el principio del partido único no era cuestionado por nadie. Las oposiciones pedían, cuanto más, el “derecho de tendencia” en el interior del partidoñEste es el problema, ya que la concepción del partido único se convirtió finalmente en el obstáculo mortal para la revolución. La fusión rápida del aparato del partido con el Estado, se volvió efectivamente contra la dinámica libertaria del cambio" social. Claro, es posible a posteriori sorprenderse frente a las medidas ingenuas, administrativas, con las que Lenin intentó patéticamente “salvar” la“ revolución. Esto se presta a una pluralidad de interpretaciones. Es estéril reducir el análisis a una circunstancia determinante (el fracaso dela revolución en occidente o el atraso económico y cultural del país, por ejemplo). En realidad, se trata de un conjunto extremadamente complejo de elementos, entre los cuales, sin duda, aparece el tan importante de la autonomía de la política. De cualquier manera, es imposible juzgar las ideas y las actitudes fuera del contexto de los años 1917-1921.

No se trata de condenar la historia porque ella no se desarrolló como supuestamente “debía” hacerlo, sino de comprender. En efecto, una versión simplificada del “marxismo” asimiló el modelo soviético basado sobre la

3 M.Lewin. Le dernier combat de. L nine. París.Ed. de Minuit, 1978.

4 Ver los dos excelentes numeros l7 y 18 dc los “Cahiers Leon Trotsky (marzo-junio de l984). 5 Hay que recordar, sobre todo a los que tienen una memoria selectiva , que el mismo Trotsky no aceptaba la idea del multipartidismo. hasta 1936 !

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estatización de los medios de producción, la planificación centralizada y el monopolio del poder por el partido único, con el socialismo. Este mimetismo está vinculado con una visión estatista y nacionalista del cambio social, que privilegia igualmente el desarrollo de las fuerzas productivas y la productividad del trabajo, en desmedro del rol decisivo de los cambios en las relaciones sociales.‘En todo caso, ésta es una interpretación bastante alejada de la idea del socialismo y delo que era la perspectiva de Lenin. Para los bolcheviques (todas las posiciones confundidas) la posibilidad de la revolución y del socialismo era inconcebible aislada de una condición fundamental: la existencia de una base material y cultural capaz de garantir la liberación de toda opresión y dominación. En resumen, sin una perspectiva de cambio social radical a nivel del capitalismo más desarrollado.”Siempre hemos proclamado y repetido esta verdad elemental del marxismo, que la victoria del socialismo exige el conjunto de los esfuerzos de algunos países avanzados”, escribía Lenin en febrero de 1922. Esta hipótesis se demostró correcta: la revolución pudo triunfar en un país de capitalismo atrasado, pero en lugar de conducir al socialismo engendró la caricatura siniestra del régimen totalitario. En ese sentido, uno de los problemas cruciales (y no clucidado aun completamente) es lo que realmente pasó en Alemania en los anos 1920, ahí donde se decidió en parte la suerte de ese período de la historia europea.

Sólo pretendo destacar en estas líneas, insisto, algunas cuestiones. Porejemplo, aparece evidente que la estatización de los medios de producción (y no la socialización, es decir, la asociación libre de los productores y ciudadanos) condujo a una situación sin salida. En marzo de 1921, la nueva política económica (NEP) preconizada porLenin, fue un intento de restablecer los mecanismos mercantiles y monetarios para desbloquear la situación, la intuición de que la transición era mucho más lenta y complicada. Pero ya era tarde. La dinámica del cambio social se agotó. No sólo por el aislamiento, el atraso material y cultural, el bloqueo económico, la guerra civil, sino por la ausencia de un régimen político que permitiera mantener la iniciativa y la capacidad creadora de los protagonistas, a pesar de las dificultades de toda índole. La apatía, la desmoralización de las masas, se agravó con la extinción de los embriones de la democracia “soviético”, en la medida en que los soviets perdieron rápidamente todo con ten ido auténtico de expresión popular.7 La identificación del “partido dirigente” con el Estado, condujo inexorablemente al reforzamiento del Estado en beneficio de un nuevo grupo social dominante la burocracia de Estado. En lugar de abrir el camino dela transición y del debilitamiento del Estado en favor dela gestión democrática

6 Coincido en lo esencial con A. (iilly “Las tensiones y las crisis del marxismo", Cuadernos del Sur. n 14. Buenos Aires. octubre dc. 1992.

7 Ver cl'cstimulantc libro dc. Marc Ferro. Des soviets au cotnmunisme bureaucratique, Gallimard/ Julliard, París, 1980.

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de la sociedad, cl peso creciente de la burocracia condujo a la asfixia de la revolución. El partido-Estado se convirtió aÏsí en el representante de un sector social privilegiado por su función en el poder y, finalmente condujo a la instalación de un Estado burocrático.'Es cierto que esta dinámica se dio en un sentido completamente opuesto a lo que Lenin escribió en EI Estado y la Revolución. Pero no ajena a una cierta concepción del “partido”, de su papel y de su relación con las fuer/as sociales.

Ese es cl criterio con el que proponemos rellcxionar una vez mas. Un punto prioritario en esa reflexión es precisamente la cuestión del papel del “partido”, de la organización política concebida por los “revolucionarios” como conciencia e instrumento fundamental de la lucha por el poder. Lenin formuló su concepción del partido en el famosoQuéhacer?(l902), inspirado en la tradición dela Segunda Internacional y dela socialdemocracia alemana (que el propio Lenin, por otra parte, situó en su tiempo y contexto, fuera de toda intención dc erigir esta concepción como modelo universal). Cualquiera que trate seriamente el tema, no puede dejar de referirse a la totalidad de los escritos de Lenin, y particularmente a su rellexión en los años cruciales-de 1917- l 922. En efecto, la revolución rusa mostró que el partido de los bolcheviques, formado por una élite de un nivel político, cultural y moral inigualable en esa poca, una vez llegado al poder, se convirtió rápidamente en una llinpacitán con tendencias burocráticos. A través de una trágica ruptura, que costo la vida de buena parte de los revolucionarios de 1917, culmino en la dictadura del partido, supuesto representante del “proletariado” o de las 1'-‘masas", desprovistas éstas de cualquier forma de ejercicio real (y formal) de la democracia.

' La rthilución de l‘)l7 quedó así incompleta, abortada, desde el momento mismo en que el partido bolchcv'ilque (aun no stalinista) monopolizó el poder, suplantó y expropió políticamente a las masas, las priyó de sus comités, de sus sindicatos, de sus soviets, de sus tendencias, de la libertad de prensa y de reunión. Esto no estaba incluido en el programa original, y la situación cxtrémamente difícil (guerra civil. intervención extranjera, atraso material y cultural del país, etc.) determino cursos no previstos ni deseados. Sin embargo, la a Iternativa elegida no sólo fue impuesta por las circunstancias, por el contexto de la época. Fue producto de una lucha social y política, pero resultado también de la concepción del partido como representación de la “vanguardia obrera“ en detrimento de las formas democráticas.° En otros

S Desde comienzos dc los anos 7(l. Michel llaptis (Pablo) vino desarrollando unlanálisis cn este sentido. Ver por cjcmplo "("ensidcrations pour unc r valualion de I'URSS" y "Etats ouvriers ou Elats burtaiucratiqucs Sons le drapcau du socialismo. n 64 (setiembre de I974) y n 87 (junio-agosto de |98|). Se trata. en resumen. dc una ruptura importante con lajtradición del "trotskismo".'_que se aferra. aun hoy. a la noción dc "listado obrero degenerado“...

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términos, la identificación del partido con la clase obrera, que explica sin duda la voluntad de los bolcheviques por mantenerse a cualth ¡erprecio en el poder. La ruptura con los socialistas revolucionarios de izquierda y cen los mencheviques ¡ntcmacional ¡stas (que combatieron al lado de los bolcheviques durante la guerra civil), sc inscribe en esta dinámica. De la misma manera, la ruptura con la socialdemocracia europea (cualquiera _ sea la grave responsabilidad de ésta en la hecatombe de 1914), no puede analizarse sin tomar una prudente distancia con la vul ga ta ampliamente difundida desde los años 1930. Basta recordar, por ejemplo, los fundamentos dela Internacional Comunista y en particular las famosas “21 condiciones” que condicionaban la afiliación (julio de 1920) aquíencontramos un esquema de organización que fueel preludio al monolitismoa partirde 1924-1925. Ya seguir, esta línea llevo a la política catastrófica de “clase contra claSe'Ï entre 1928-1933. La responsabilidad dela derrota de la revolución alemana no es solo imputable a la “traición” de la socialdemocracia.

. El partido bolcheviqne de Lenin tenía una vida democrática, de discusión interna y publicacomo pocas organizaciones semejantes en su Época (incluso actualmente, sicomparamos l). Peroel sistemade construcción de una dirección centralizada, la cooptación, el . planteo sobre 'la “conciencia” y el “movimiento obrero”, la coneepej'ón del “revolucionario profesional", fueron elementos en germen de la burocratizhción posterior; Es absurdo negarlo hoy, como una lección del pasado y como una conclusión de principio. En ese sentido, quien tenía razón en 1918 en esta cuestión era Rosa Luxemburgo, no Lenin, ni Trotsky, ni la dirección bolcheViqueJn l

El socialismo fue vencido casi inmediatamente después de octubre 1917. Esta afirmación. molesta a todos los que, de una u otra manera, idealizaron el régimen burocrático. Pa ra ellos el año 1989 -s_imbol ¡zado porla caída del muro de Bcrlín- fue el comienzo. de la catástrofe. Les cuesta comprender que la experiencia del poder basado en los soviets duro apenas "unos meses, entre octubre y la primavera de ¡918. Desde entonces, por razones diversas, los soviets se vaciaron dc su vertLadero contenido como instituciones democráticas inéditas en un Estado dc transición. La dinámica que condujo al triunfo del stal inismo entre 1924 y 1928 (anal iza‘da por Trotsky

9 Una referencia excepcional sobre cl tema es la obra de M. Licbtnan, Le l ninisme sous L nine, París, Seuil. I973. dos turnos. Este trabajo denso y documentado. cs un esfuerzo para explicar la experiencia soviética y cl “Icninismo” durante la vi‘Ja dc Lenin. rompiendo con' las tradicionales falsificacioncs reaccionarios o hagiograficas. - g _

lO Esta muy dc moda también la oposición dc Rosa a Iicnin y Trotsky. mezcla de ignorancia y de. mala fe. desacuerdos y la critica sobre la revolución rusa que mencionamos. no disminuye- la adhesiónhtotalde Rosa a los lplthviqucs y a Lenin yTrolsky cn particular. Sobre la cuestión del partido. en la polémica con una) cn ¡9034001, crea que Rosa y Trotsky, que coincidían en las criticas. tenían razón.

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como el “Thermidor soviético”) comenzó mucho antes, cuando Lenin aun ejercía plenamente el poder)l Esta dinámica se acelero después de 1921 (supresión provisoria de toda forma de expresión democrática interna, Cronstad, etc.) y culminó cualitativamente con la colectivización forzada y la dictadura del partido único en la tragedia que Moshé Lewin llamó la “segunda guerra civil” (1929-1934).”Pero su gérmen estaba ya en la disolución de la Asamblea constituyente (18 de enero de 1918) y en la exclusión y la represión de toda oposición, incluidos las formaciones políticas más próximas del partido bolchevique.

Bajo una u otra forma, la confiscación del poder político por una nueva oligarquía dirigente, ha sido un fenómeno común de todas las revoluciones victoriosas del siglo XX, cualquiera sea su origen. Al respecto, el caso de Cuba merece un párrafo aparte. Treinta y cinco anos después de la revolución, en medio de una crisis económica dramática (resultado de una alternativa que fracasó), la revolución cubana se encuentra en un callejón sin salida. La agresión permanente de los Estados Unidos, el bloqueo, el fin de la URSS, etc., desempeñan un papel importante. Pero no basta como explicación de la bancarrota de su régimen. Desde luego, no comparto el cinismo de los “demócratas” y otras bellas almas al estilo de Vargas Llosa que demonizan a Castro. La lógica inexorable de la estatización, la planificación centralizada y el partido único, no podía conducir a otra cosa. “La historia conoce transformaciones de toda índole; apoyarse en la convicción, la devoción y otras excelentes cualidades morales, es una cosa nada seria en política”, recordaba Lenin en l922. Posiblemente la suerte de Cuba se juegue en la capacidad dela dirección cubana para abrir las vías de una salida política. Hay todavía tiempo y espacio disponibles Z7” Difícil es la respuesta. En todo caso, abandonar toda idealización significa justamente defender aquello porlo que

ll Los escritos de Trotsky. fundamentalmente su obra La revolución traicionada, constituyen un aporte indispensable para Ia comprensión de la dinámica social y política que condujo al Estado burocrático. Empero. tienen que ser leídos en el contexto de su poca, Al final de su vida, Trotsky reviene sobre su caracterización de la "degeneración del Estado obrero" y se plantea una interrogación mayor. Si la burocracia sale indemne de la guerra, “no queda otra cosa que hacer, dice, que reconocer abiertamente que el programa soeialista. construido sobre las contradicciones internas de la sociedad capitalista, se comprobó como una pura utopía..." (D fense du marxisme, EDI, [976. p.110). El poder de la burocracia se hundió estrepitosamente, y en sto el pronostico se demostró correcto. aunque el plazo y las formas fueran bien diferentes. La salida no se dio. en cambio, en el Sentido esperado por Trotsky el de una revolución política que “regenerara” el poder de los soviets.

l'Z M.Lewin. La formation du syst me soviética . Gallimard, 1987.

13 Por cierto, episodios como el affaire Ochoa, en 1989. en que un general “h roe de la revolución" y tres altos funcionarios del ministerio del interior, fueron fusilados, acusados de traición por tráfico de drogas. así como las duras penas aplicadas a otros. entre ellos Patricio de la Guardia, no ayudan evidentemente a mejorar la imagen del régimen. Cualquiera sean las responsabilidades de esta gente, todos altos responsables del Estado, la parodia de un proceso donde los acusados hacían su

06 Maya 1994

el pueblo cubano hizo la revolución y obtuvo conquistas inigualables en comparación con el resto de América Latina. No obstante, los principios que defendía Rosa Luxemburgo en l918 no eran sólo pertinentes para la revolución rusa!

No hay que esquivar tampoco otro debate central que hoy se plantea a la luzdel fracaso de lo que se llamó comunismo al fin de cuentas. “El sentido de socialismo se ha degradado totalmente con el triunfo del socialismo totalitario y desacreditado aun mas con su caída (...) Nos podemos preguntar si este t ¡mino es todavía recomendable”... dice Edgar Morín. Y agrega “La experiencia histérica de nuestro siglo ha mostrado que no es suficiente destronar una clase dominante ni realizar la apropiación colectiva de los medios de producción para arrancar al ser humano de la dominación y de la explotación “.H

Aun sin compartir esas ideas, es evidente que están en el aire. No se trata, en efecto, de condenar solamente al stalinismo (o ala socialdemocracia), sepultureros dela revolución y responsables sin duda de la terrible encrucijada en que nos encontramos. Adoptar una actitud de pretendida virginidad, sin sacar la conclusión que se trata de una crisis que nos toca a todos , impide ver lo esencial la necesidad de sacar conclusiones y afrontar el análisis histórico, rechazando todas las falsificaciones y “olvidos”. Esto implica, incluso, la discusión desde la legitimidad de la Revolución de Octubre y del bolchevismo, hasta la vigencia actual del marxismo y de la idea misma del socialismo."So|o la critica sin piedad de este pasado todavía reciente puede abrir una perspectiva. Rcclamarse del “marxismo” hoy no tiene otro sentido.

El desafío del fin del “Novecento” consiste en la necesidad de repensar la idea misma del socialismo, del “sujeto” y de las formas organizativas sociales y políticas del cambio social. Una renovación programática, teórica y pol ítica es indispensable. En el esbozo de lo que debía ser la transición post-capitalista, Marx presentó siempre el “socialismo” (prolongado por el “comunismo” como una fase caracterizada por el

"confesión". sin derecho real a una defensa. ha sido lamentable. Ver el excelente libro de Janette Habel, Ruptures Cuba. La Br che, París. 1989 (segunda edición aumentada, 1992)

14 E. Morin. “La pens e socialiste en ruine”. Le Monde. 21 de abril 1993. Este autor. militante en sujuVentud del PCF. atribuye a Marx una visión determinista. mecanicisla, etc., y dice que aunque "muchas ideas de Marx son y seguirán siendo fecundas (...) los fundamentos de su pensamiento se han desintegrado". No comparto este punto de vista, por cierto. Una cosa es criticar la visión teleológica de cierto "marxismo". pero no me parece correcto atribuir a Marx las concepciones efectivamente mecanicistas y dogmáticas de muchos “marxistas” formados en la escuela de Stalin o de otros.

15 La que no significa aceptar la idea que el capitalismo gano históricamente. Lo hizo en relación al stalinismo. que es otra cosa. La profunda crisis actual del sistema capitalista muestra precisamente los limites del capital.

Cuadernos del Sur 9 7

comienzo de -la extinción del Estado, de las clases sociales, del salario. Es decir, de la explotación y la alienación de los individuos y de la sociedad. Lo esencial de su pensamiento al respecto está sintetizado en la Critica al programa de Ghota. y otras refloXiones diseminadas en su vasta obra inconclusa. Es ir'npoSible por otra parte olvidar el sentido profundamente anti-etítatistadel marxismo original que inspira El Estado y laRevolución de Lenin. La cuestión capital de la “extinción del Estado“ (y de la “transición") aparece así en su lógica profunda: la necesidad de crear las condiciones materiales, sociales, políticas y culturales para que desde el comienzo el Estado révol ucionario sea un “semi-Estado”.”El primer acto en que 'el Estado se manifiesta efectivamente como representante de toda la sociedad -la toma de posesión de losmedios de producciónen nombre de lasociedad- es a la par su ultimo acto independiente como Estado El Estado no será ‘abolido se extinguirá" .16 Este texto, en aspecto esqucmático e inconcluso (escrito en a gosto-septiembre de 1917, recordemos)“ significativotanto por lo que dice como por los silencios el “partido” esta ausente! Solo pretendo destacarésto, sin ir mas lejos, recordando que este Lenin “libertario” fue bien ocultado durante la momil'icación posterior._ La realidad se mostró mucho más compleja, y sobre todo, bien distinta dela vulgata pro o anti-leninista que se difundió durante tanto tiempo. .

En fin, actualmente se trata de reflexionar sobre la nueva situación creada en lo que es posible llamar el post-comunismo, el fracaso del “social ismo nacional“ o “socialismo en un solo pais".|7 En efecto,sipor un lado el pronostico sobre “la crisis fina l“ del capitalismo se mostró infundado (basta constatar el extraordinario desarrollo de las fuerzas productivas desde 1945 y sobre todo la fase actual), por otro lado, la tesis ,del socialismo nacional también mostró su fracaso. Lo que se construyó en la ex-URSS no tenia nada que ver, ni practica ni teóricamente, con cl socialismo. En ese sentido, cl único mérito que puede atribuirse a la pcrestroika es que terminoobjetivamcnte con la mistificación. Si el fracaso de la refonna gorbatchoviana condujo a una salida “por laderecha'Ï, abriendo ladinámica de una regresión colosal y a la restauración del capitalismo, es otra cuestión. No es posible atribuir otras responsabilidades mas que aquellas que se desprenden de la devastación que ocasionó el stalinismo a nivel practico, político, teórico y sobre todo moral. El hecho que las estatuas dc Lenin caigan al mismo tiempo que cl régimen burocrático, no es otra cosa que el resultado de la impostura que hizo el stal inismo, confundiendo Lenin con su régimen 0pl'0bi050.

La caída estrepitosa del “comunismo” en cl contexto de la nueva

16 V.l. Lenin. El Estado y la Revolución. Obras Escogidas. I. .2,Ed. Progreso. Moscú. 1960. p. 306. l7 Recordemos que esta noción. extraña a la'tradicion teórica del marxismo. fue introducida por Bujarin y Stalin. en 1924. como pieza esencial en la lucha que llevaron contra la oposición de ¡unit-rda.

‘73 , Mayo 1994

o situación mundial, presenta una multiplicidad de problemas inéditos. Las r certidumbres, las creencias en la victoria final, las referencias talmudicas, el triunfalismo, han dejado lugar a múltiples interrogaciones. Las respuestas perentorias no son válidas, no sirven para comprender la extrema complejidad a de nuestro mundo. No se trata sólo de una crisis programática o política, sino una real crisis teórica: los nuevos problemas implican una renovación del arsenal teórico y metodológico. Esto es válido para los que defienden la legitimidad del cambio social, la idea misma del socialismo. En ese sentido, el fin dela Unión Soviética no puede reducirse solo al fin del stalinismo. Con todas las salvedadcs necesarias, hay una herencia que es necesario revisar totalmente. El stalinismo t'alsiticx'r, mutiló yocultó la historia real, remodelandola con su propia interpretación. Pero es toda la práctica del movimiento obrero y social que está cuestionada. Fracaso mayor del stalinismo, es cierto, pero Í también fracaso de todas las corrientes que estuvieron en la oposición 'a éste, ,co -nzando por la socialdemocracia europea. En ese sentido, tienen que inscribirse en el cuadro de una realidad histórica eSpccifica y depasada. Como lo fue en su poca la Comuna de Paris. Trotsky tenia razón cuando escribia en setiembre de 1939: “Si el proletariado es rechazado portodos lados y en todos los frentes, entonces deberemos Seguramente encarar la cuestión de Una revisión de nuestra concepción de la época presente y de sUS fuerzas motrices”... I- _ .

Hoy está claro que el cambio social radical '- la cuestión siempre candente de la revolución - no pu'ede separarse dc la democracia, del ' pluripartidismo, dela auto-organización de los productores y ciudadanos cn l la gestión de la economía y de la sociedad entera. Es decir, la creación de

condiciones que cuestionen toda forma de dominación política, económica,

cultural, sexual. Lejos estamos del modelo mistificado de la toma del Palacio ' de Inviemo ! Esto implica una reflexión, una refundación y un proyecto a 2 construir. Pero probablemente por ahi pasa la única posibilidad de que el socialismo, como aspiración a la ¡liberación de la humanidad, no quede ,meramente como una utopía irreal izable. La posibilidad que se transforme cn la utopía concreta que recuerda Ernest Bloch en su Principio Esperanza. Más allá de las vicisitudes del fracaso del socialismo burocrático, que el año 1989 enterró definitivamente, las contradicciones del capitalismo quedan en pie, agudas como nunca, y con ellas, vigente la necesidad de la revolución. El estudio de esta realidad multiforme, rica y compleja del fin del “Novcccnto” exige rupturas a veces iconoclastas. No fue esa acaso' la audacia teórica y politica de la “herejía” de Lenin cn su época ?

Noviembre de 1993

l8L Trotsky, D fensemdu marxisme, Ed. París. 1976, p. ll6._

Cuadernos del Sur 99

Matta 1994

10!)

anne marie sendic

Economía: ¿dónde está Rusia?

A su paso por Buenos Aires, en marzo de este año y de regreso de un viaje a la Federación Rusa, A.M.Sendic nos dejó este informe en el cual da cuenta de la coyuntura económica, de la situación de desorganización del aparato estatal y de las dificul tades para llevar adelante la política de privatizaciones impuesta por el capitalismo mundial, y de los enormes costos sociales que esta política provoca. En gran parte este informe es si se quiere, complementario de la entrevista que Cuadernos del Sur le hiciera a Boris Kagarlitsky y que publicaremos en nuestro número

anterior.

La política que Yeltsin ha llevado adelante, desde su victoria sobre los putchistas, en agosto de 1991, acaba de ser fuertemente cuestionada y condenada con su fracaso electoral en las recientes elecciones legislativas de enero de este año. Sólo un votante sobre siete ha dado su voto al equipo de Egor Gaidar. No hay que olvidar aquí que hubo un porcentaje de abstenciones que casialcanzó al 50%, lo que refleja la pérdida de autoridad de los llamados reformistas, y la descon- fianza de la población frente a la política económica instrumentada en

los últimos dos años.

Contrariamente, el sector centrista de Chernomyrdein, que Yeltsin ha combatido y tratado de quebrar por distintos medios, y especialmente con la nueva Constitución, sacandole a la Duma (el parlamento) casi todos sus poderes, se ha visto reforzado tanto con el apoyo electoral como con el del ejército.

Enero 1992 - enero 1994. Dos años han pasado desde que co- menzó a aplicarse el programa de reformas económicas inspirado y di- vulgado por el economista bastante

Cuadernos del S ur

101

conocido en Argentina y en Bolivia, Jeffrey Sachs, y denominado por muchos, siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en Polonia bajo el mismo asesoramiento, terapia de choque. ¿Cuál es el balance que podemos hacer ?, ¿qué podemos extraer de esta experiencia de transición hacia una economía liberal de mercado? en este inmenso y multifaeético: país que durante mas de cincuenta años fue el modelo referencial de la pla- nificación centralizada.

Reformas de choque

Con una fe sin límites en las virtudes del liberalismo, líos consejeros del FMI han impuesto a Yeltsin la búsqueda de una estabilización'de la economíaa través de tres grupos de medidas:

* La liberalización de los precios, con la cual se esperaba alcanzar un equilibrio entre la oferta y la demanda de mercancías, y una reabsorción de los excedentes del poder de compra que generaban, en el sistema anterior, las penurias de escasez y las colas interminables.

El primero de enero de 1092 se decidió la liberalización del 90% de los precios minoristas de consumo y del 80%de los precios al por mayor. Fueron excluidos los alquileres, lós

precios del pa'n, de la leche, de los-

transportes, de la energía y de las telecomunicaciones. ,

* La aplicación de la ley de privatizaciones, a' partir de julio de ¡991. Las “pequeñas” privatiza- ciones para el comercio, los

servicios,lasa'rtesanías,etx:.Dehecho g g

¡02

se tra' taba de hacer salir a la luz toda la gama de la enorme economía subterránea que anterioremente abarcaba estos sectores. Porsu parte las “grandes” privatizaciones debian alcanzar a las grandes empresas y a les enormes complejos industriales.

La política dexprivatiza- ciones debía tambien alcanzar a' la propiedad de la tierra: los sovjoses y los koljoses.

"' El tercer eje del programa es el saneamiento financiero. Que tenía como objetivo reducir el déficit del presupuesto, llevándolo del 20% al 1% del PBI., y estabilizar el valor

externo del rublo, llegando a su

convertibilidad interna. Paraalcanzar estos objetivos el Estado tenía que reducir en forma drástica sus gastos, comenzando por la supresión de todas las subvenciones a los precios y a las empresas, como compensación se liberaban los precios como ya fué señalado. Se resolvió una reducción del 50% de la demanda de armamentos, del 30% del presupuesto de investigación. El 50% del nuevo presupuesto tenía que ir a los gastos sociales: enseñanza, salud, pensiones, etc... Este equilibrio del presupUesto era una de las primeras condicionesacumplimentarpara que el país _ se hiciera acreedor a una ayuda financiera occidental.

El plan partía de un supuesto fuerte: esperaba resultados a corto plazo. Una estabilización de la economía a alcanzar en un año; una reabsorción ' de lo‘s excedentes monemriosconsiderados propulsm'es

Maya 1994-

de la inflación; una progresión de sla-

oferta de productos estimulada perla liberación de los precios; y como consecuencia una consolidación y fortalecimiento del valor delrublo. Si bién se preveían consecuencias negativas para los sectores sociales más frágiles de lapoblaciónanrrjeres, desocupados,‘ju-bilados, no hubo una exacta. medida delaamplitudnega-tiva de este impacto sobre el conjunto de la Sociedad.

, Todo este paquete de medidas, cuya aplicación encontrará resistencias y trabas en la Duma, compuesta en su mayoría por diputados opositores a los reformadores del equipo del primer ministro Gaidar, van a ser implementadas en un fuerte clima-de crisis política. Esto, como reflejo de las insoportables tensiones que tales medidas provocan dentro de una economia mayoritariamente opuesta al capitalismo salvaje que se queria implementar, y de una población sin preparación para comprender las reglas de juego de la economía de mercado, y que por lo tantose mostró totalmente desorientada.

A todo esto hay que agregarle ¡la debilidad del Estado central, la falta de homogeneidad de la Federación Rusa, cuyas repúblicas y regiones actuan muchas veces por cuenta propia.

A dos años de esta terapia de choque.elbalanee es verdaderamente catastrófico.

Inflación galopante y devaluación del mblo ' '

La liberación de los precios tuvo Como consecuencia inmediata aumentos en cascada. Solo en el primer mes de aplicación el índice de precios trepó un 245%, iniciandose ¿un proceso "inflacionario que, sin

solución de continuidad, dura hasta

hoy. En 1992 la espiral zinflacionaria alcanzó a-l 2.000 %. Por su parte el rublo perdió , y sigue perdiendo, su valor. ¿En enero del 92 'un dólar se cambiaba por 80 rublos, en jul'io del 93 la paridad estaba ya a 1.000 rublos

por dólar, ya la fecha de estejn forme

está cercano a los 2.000 por dólar. Las medidas lejos de estimular la oferta ' de bienes para .equilibrarla demanda ‘han provocado el efecto contrario: la reducción de la producción local. Estando en situación demonopolio las empresas, que tienen enormes dificultades para conseguir losbienes intermedios para elaïbo rar sus productos,

compensan aumentando los precios

unitarios de una producción cuyo volúmen es mucho ¿menor al necesario. Así es posible observar una reducción de la producción industrial del orden del 30% en 1992.

Por otra parte, el déficit del presupuesto nacional no se reabsorbe. Los trabajadores cuyos salarios han perdido casi el 50% de su poder adquisitivo, comienZan a manifestar su descontento; La huelga ,de los minerosen la primavera del 92 obligó al gobierno a aumentar sus salarios. militares recibieron también un

Cuadernos del S ur

103

incremento del 90% en sus sueldos. El Estado tiene ademas que financiar muchos gastos de guerra, y si bien reduce los crédito’s a las empresas no puede, bajo la presión de la nomenklatura industrial, suprimir totalmente sus subvenciones por miedo a desencadenar un proceso de quiebras en cadena y provocar millones de desocupados. Este financiamiento es muy inflacionario, pues se realiza con la emisión de moneda papel. Por su parte el Banco Central multiplica la emisión de rub’los para financiar créditos a las empresas y el pago de los sueldos. Un nuevo sistema fi5cal fue decidido para tratar de hacer ingresar mas dinero en las arcas estatales. Prevee la tributación a las ganancias, a las importaciones y exportaciones, y sobre todo la apicación del IVA (impuestoalvaloragregado)de128%. En los hechos, al menos por ahora, los ingresos son mucho menores a los previstos. El IVA ha tenido que ser reducido para los artículos de primera necesidad. A la principal exportación, la. de productos petroleros (60% del total de exportaciones) no se le aplica este impuesto. El ingreso de fondos previsto por las privatizaciones resultó diez veces menor a lo esperado. Y a este conjunto de problemas debe agregarse cl fraude fiscal, que ejercitan todos los actores económicos, empezando por el sector controlado por las mafias, y también por parte de las otras empresas. Las repúblicas y regiones deciden por cuenta propia los montos que "envían

al presupuesto central. Envíos que obviamenten son los mínimos posibles.

A todo este panorama hay que añadir la inmensa fuga de capitales hacia el extranjero, del orden de los 40.000 millones de dólares, que han buscado refugio en los bancos extranjeros. Lo que representa casi el 20% del presupuesto nacional, en tanto que la deuda externa del país asciende a 80.000 millones de dólares. Los gastos estatales siguen aumentando a un ritmo superior a los ingresos'y el déficit no alcanza a ser reabsorbido, alimentando así la inflación y la devaluación del rublo. En 1993 el déficit alcanzó el 10,5 % del PBI, previendose una pequeña reducción, 10,4%, para el corrienteaño. El liberal ministro de finanzas, Boris Fiodorov, ha tratado de frenar al máximo la inflación durante el segundo semestre del 93, pero con métodos que no pueden aplicarse por mucho tiempo más, sobre todo si se sostienen en el diferimiento del pago de las obligaciones del Estado, y el atraso de meses en los salarios de funcionarios y de pensionados.

Así, dos años deterapia de choque han arruinado a gran parte de la población, cuyos ahorros de toda una vida de trabajo han desaparecido en algunas semanas o meses, carcomidos por la inflación sin control.

Si el primer ministro, que responde a la Unión Cívica, Chermodyn, proclama como lo ha hecho recientemente, que quiere

104

Mayo 1994

lucharcontra la inflación pormétodos no monetarios, no se alcanza a ver en lo inmediato como el mercado puede encontrar unequilibrio capaz de quebrar la inflación galopante que sigue dominando la economía rusa hasta hoy.

Un país en vías de desindustrializa- ción

Partiendo de una base 100 en 1990, la producción industrial era de 91 en 1991, de 73 en 1992 y las estimaciones arrojan un valor‘de 64 para 1993. La producción de bienes de consumo ha bajado al 50% en 1993 en relación al año base, en tanto que en el sector agro-alimenticio la caída es del 18% en 1992 (22% para las carnes, 26% para el aceite, etc.. ). esto es como resultado de la combinación de la carencia crónica de inversiones en bienes de capital para el agro, y de la desorganización causada por las nuevas medidas en las estructuras productivas agrícolas (menos 9% en 1992), sin que por el momento la agricultura privada haya tomado el relevo.

El retroceso de la producción industrial concierne tanto a la industria pesada como a la liviana. La producción de petróleo, por ejemplo, ha bajado en 1992 casi un 14%, la de la industria metalúrgica un 15%, la química un 16% y la de indumentaria un 10%.

Las causas son múltiples. Hemos señalado ya que numerosas empresas que controlan monopóli- camente el mercado han recurrido al incremento de los precios mas que a

tareas

hacer-esfuerzos para mejorar la producción y sus costos. La liberalización de los precios sería así responsable por un 20% de la caída de la producción, mientras que el desmantelamiento de la URSS lo sería en un 50%, en tanto que el restante 30% encontraría sus razones en la ruptura de los lazos con los países del Este de Europa.

También hay que responsa- bilizar a la forma abrupta en que se han cortado o recortado los-créditos y subvenciones durante los primeros meses de 1992. Eso explica como se ha desarrollado en forma alarmante el crédito inter-empresas (la cantidad de facturas no pagadas se ha multiplicado por 20 en el primer; trimestre de 1992). La mitad del negocio inter-empresas se realiza bajo la forma de trueque.

Otro aspecto. muy preocu- pante de la situación industrial es el. retroceso de las inversiones productivas, siendo que el Estado no tiene ya más planes en este sentido y las empresas no toman el relevo en cuanto a la incorporación de capital fijo a la actividad productiva. Carecen de mercado y por otra parte no cuentan con recursos financieros, ni tampoco tienen acceso a líneas de crédito que les faciliten el equipamiento por medio del endeudamiento. Por lo tanto sus gastos van en forma prioritaria a de mantenimiento y conservación ,del capital) fijo existente, con lo que se refueza el atraso tecnológico. _

En 1992 la inversión

Cuadernos del Sur

105

disminuyó un 56%. Observandose una verdadera destrucción. de la capacidad productiva: desgaste de maquinaria-s, obsoleseerrcia tecnica, degradación de los edificios e instalaciones, de la infraestructura vial, del material ferroviario, aéreo, etc'. En particular este retroceso general es mucho mas notorio en] las- ra-mas de la construcción naval, la química y la construcción general.

Un informeoticia’l ¿que fuera“ citado por Le Monde Diplomatique- constata: El Estado ha perdido todas sus funciones de regulación económica” No existe ningún programa dei inversión" federal. Donaciones y créditos son dirigidos hacia la esfera de la circulación.” Frente a este abandono de toda reglamentación, a la implantación- salvaje de la libertad del mercado, empresas y regiones juegan cada ono para sí. Es, aveces, una buen-a manera para en-riquecerse rápidamente, Tal ciudad no aplica la liberalización de los precios, tal otra rechaza las privatizaciones. En "Nijni Novgorod (ex Gorki) los. koljoses fueron‘ mantenidos, rechaza ndose aplicar la liberación de precios. De esta forma, por ejemplo, la leche se vende 20 veces más barato que en el resto del país.

Brejnisnov, jóven gerente de 323ños, ex dirigente de la Konsom'ol, ha impuesto a las "empresas de esa región un cierto nivel de tasas de rentabilidad y de ganancias, por medio de una'coordinación y

regulación'a traves de los organismos públicos.

En Vlad ivostock, el enriquecimientoyeléxitosedebena la desieiór‘r‘ de‘orientar los negocios hacia la China y el Extremo Oriente, y rrohacia Moscú y Rusia occidental, El rechazo hacia las orientaciones del Centro ' político es por demás obvio.

Pero fuera de algunos éxitos industriales parciales, lo que se suma son fracasos, y cuantos” Envlos cuatro primeros meses 'del año pasado la recesión golpea por todas par-tes: menos 7.6% para la energía y los combustibles, menos 20% para la producción de máquinasj‘La producción de máquinas a control n-uméricose puede dividirpor cinco; laï'de las l incas de montaje autómático por dos. “De allí el riesgo de. que Rusia termine dependiendo del occidente para todas las tecnologías avanzadas” resume el mensuario Ekonorrrika, de julio de 1993.

p Le Monde Diplomatique subraya por su lado que “.. los intercambios del sector externo confirman la tendencia a la desindustrial ización”. La porción de la energía en las exportaciones ha pasado del 46.5% en 1991 a 60% en el primer trimestre del .93, .La producción petrolera ha bajado un 13% en los nueVe primeros meses de 1993, pero la exportación de crudos a crecido un 30% en los mercados de occidente, en tanto que los productos refinados lo han hecho un 40%.

106

* Mayo'lm

El proceso caótico delas priva- tizaeiones

26 de diciembre de 1992 fué' lanzado el proceso de privatizaciones por Yeltzin, y Gaidar. El acuerdo de la Duma solo fué obtenido tres meses después, y recién en esta fecha comenzó a distribuirse a todos los ciudadanos un bono

(voucher)»de 10.000 rublos, unos 15

dólares, para la compra de acciones de las- empresas que iban a 'Ser privatizadas;

Las pequeñas privatiza- ciónm; han dado'así nacimiento a una incipiente nueva burguesía,salida en su gran mayoría de los agentes económicos quea nimaban la anterior economía subterránea. Se calcula que el 69% de las empreSas privatizadas corresponden al sector comercial y de los serviéios; el 2% a-l sector de materiales de Construcción y el 8% a lasindustrias livianas

Las grandes privatizaciones Se realizan sobre todo en beneficio de la nomenklatura, de los jefes del complejo militar/induStrial. El objetivo es desmembrar las grandes | estructuras monopólicas estata’les'en varias sociedades por acciones. La constitución de estas sociedades adquiere Según el caso 'la forma de cerradas o'abierlas ._ ' '

' Los gerentesy los cólectivos de'trabajo, que agrupan a todos los trabajadores de’la empresa, prefieren la forma cerrada, a traves de una adjudicación directa. Evitan así el ser socios‘minoritarios de 'ca'p‘it'ales muchas veces ligados a la mafia o

provenientes .del exterior. La versión abierta es una forma más .“democrática” que permite a cualquier ciudadano convertirse en capitalista. Pero lo que en realidad permite esta forma de privatización es el. blanqueo de los capitales “sucios”. Al 'menos hasta ahora en la forma cerrada se han mantenido los niveles de empleo.

En el 80% de los casos de las grandes privatizaciones el capital ha quedadobajo la. propiedad de los colectivos de trabajo. Sin embargo no se puede hablar de un proceso de autogestión, en la medida de que por falta , de- medios financieros estos colectivos se ven obligados a constituir. cooperativas financieras

. con las cuales buscan atraer capitales

del exterior, que muchas veces se vuelven; socios mayoritarios y controlan las desiciones. En el 20% restante -de_ 'vlas, . grandes privatizaciones, el 25% dc las acciones se les otorga gratuitamente a los trabajadores a quienes se les ofrece además un, 10% adicional. a valores reducidOs.

, Eluproceso es hasta ahora bastante limitado. Un porcentaje pobre de-trabajadores estaría hasta el momento ocupado en el sector privado, que-incluye empresas en locación; sociedades por acciones; cooperativas; empresas mixtas e

individuales. Esdifícil medir el grado

exacto, adel- avance de las

privatizaciones pues las estadísticas "sonmuy aproximativas y de relativa

confiabilidad..Según ciertas fuentes

¡el 3'1%_de lasrempresas habrían sido

Cuadernos del Sur

107

privatizadas (52%enSanPetersburgo y 27% en Mocú), esto sería aproximadamente el 10% del capital y 20% del personal ocupado . Según Anatol B. Chubais, Presidente del Comité de la Propiedad del Estado, la liquidación de la propiedad

colectiva avanza al ritmo de 800'

empresas mensuales. Sin embargo, bajo diferentes formas institucio- nales, el Estado mantiene cuotas de participación, a menudo mayorita- rias, en estas empresas. A lo que hay que agregar que también el Estado mantiene bajo su propiedad el sector energético (con la excepción de GASPROM y tres companías petroleras); el sector transportes; el de los metales no ferrosos; el de las piedras preciosas; del armamento y de los bancos comerciales.

La privatización de la tierra ha quedado trabada en el parlamento, a nte el rechazo de los miembros de la Duma a acordar el otorgamiento de derechos plenos de propiedad. Durante un largo plazo , solo se le da al nuevo dueño el usufructo de su parcela, practicamente sin derecho a venta. Los trabajadores de los sovjoses y de los koljoses tienen derecho —asícomo cualquierpersona- a adquirir parcelas de tierra e irse de la estructura colectiva para fundarsu propiaexplotación bajo formas privadas.

En febrero de 1992, según un sondeo del Ministerio de Agricultura, un 40% de los koljoses deseaban su desmembramiento, el 32% quería transformarse, en sociedad por acciones, el 21% en

cooperativas y el 7% 'optaba‘ por mantenerse en la situaciónr actual. Las explotaciones individuales no representan actualmente mas del 1% del total y contrariamente a lo que ocurre en China, aquí no se observa un movimiento masivo por apropiarse de la tierra y cultivarla en forma individual. Sesenta años de colectivización han hecho desaparecer la clase de los pequeños Campesinos y probablemente hayan matado la motivación y la disponibilidad individual para trabajar la tierra. El sentimiento igualitario y la resistencia de las autoridades locales son por otra parte muy fuertes, lo queen alguna medida puede explicar los actos criminales contra campesinos individuales: incendios de granjas, de cosecha; de ganado; de edificios, robos y asesinatos etc.

La indiferencia de occidente

Fuera de los capitales chinos que se muestran muy activos y

dinámicos en el Extremo-Oriente y

en Siberia, invirtiendo en las actividades comerciales y en pequeñas empresas dedicadas a la producción liviana, los capitalistas extranjeros han adoptado una posición muy prudente. En dos años la incorporación de capital privado extranjero n_o alcanza a los 2.000 millones de dólares, mientras que las necesidades para este tipo de financiamiento han sido estimadas

I en l8.000 millones de dólares. Para

tener una referencia piénsese que el capital de los bancos rusos en el

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exteriorestá en el orden delos 20.000 millones de dólares.

Reunidos en el G7, los siete países más ricos del planeta (Estados Unidos, Canadá, Japón, Francia, Alemania, Gran Bretaña e Italia) han establecido desde el primer momento severas condiciones para conceder su “ayuda” financiera. Ya sea a través de los aportes del Fondo Monetario Internacional, de las líneas de créditos del Banco Mundial o de otros organismos internacionales, la asignación y distribución de los fondos'está supeditada a la realización

de las reformas impuestas por los.

consejeros del FMI., con Jeffrey Sachs a la cabeza, a Yeltsin y su equipo de reformadores. Estas condiciones son las enunciadas mas arriba, y el costo de las mismas ha sido el abrupto empobrecimiento de alrededordel 95% de la población.

A pesar que durante estos últimos dos años Rusia ha aplicado consecuentemente esta batería de medidas de ajuste de la economía el capital financiero internacional no ha ingresado al país mas que a cuenta gotas. El de abril de 1992 el G7 decidió otorgar a Rusia la suma de 24.000 millones de dólares, monto que el Presidente del Banco Central ruso, G. Matioukhine, consideraba una “..gota de agua en un océano de miseria”. En los heChos, cerca de 15.000 millones de dólares fueron otorgados para hacer frente a los intereses atrasados de la deuda externa. En 1993 sólo 1.500 millones de dólares sobre 13.000 prometidos,

fueron efectivamente girados. Hasta el momento los grandes monopolios internacionales no han manifestado mayor interés por participar con” sus aportes de capitales en las grandes privatizaciones en marcha cn los antiguos países de economía planificada. Y en algunos casos han mostrado ciertas debilidades e incapacidades. Como es el caso de la petrolera francesa Elf Aquitaine, que acaba de retirar sus aportes de 15.000 milones de dólares con los que participaba de la reconversión de la economía de Alemania del Este.

Nuevamente reunidos los ministros de finanzas y economía de los “siete grandes”, esta vez en Alemania, en febrero del corriente año, han manifestado su honda preocupación por “..la falta de progreso en la estabilización de la economía rusa”.., han inVitado al país “..a fortalecer y a acelerar sus esfuerzos..”. Como consecuencia de esta evaluación ninguna ayuda nueva fué votada ni acordada. Solamente se pusieron de acuerdo sobre la necesidad de “.. acompañar mas de cerca las reformas, de intensificar el diálogo con los rusos..” y de aumentar por parte del Banco Mundial y de la BERD (Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo) las inversiones directamente aplicables a la infraestructura”. Sin embargo estas “ayudas” financieras están siempre condicionadas al. logro de condiciones mínimas de estabilidad

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en la economía. Esto justificaría que 1500 millones de dólares comprometidos en enero de este año por Michel Camdessus, director del Banco Mundial, al. día de hoy no hayan sido girados.

No obstante, teniendo en cuenta la dramática situación social en que el país se encuentra, el G7 ha aceptado a partir de ahora tener en consideración las consecuencias sociales de la evolución económica actual". Todos estos cambios de frente, estas modificaciones del discurso, estos otorgamientos dc “ayudas” que no llegan ha hacerse efectivas, etc.etc. no son sino distintas fonnas con las que se manifiesta la falta de interés y de motivación del capitalismo mundial por aportar verdaderamente a que Rusia transforme el estado actual de su economía, avanzando hacia una economía de mercado viable.

En consecuencia, no pareciera ser que es sobre el Occidente donde Rusia debiera apoyarse para tener acceso a los recursos financieros que precisa para asegurar su transformación económica manteniendo ciertos equilibrios sociales. Mas aún si se tiene en mente la experiencia atravesada en los años setenta y parte de los ochenta por Argentina y otros países latinoamericanos, donde un porcentaje muy elevado de la ayuda intemacional resultóserrápidamente colocado en las cuentas secretas de los bancos suizos...

. .

Corrupción, crimenes y mafia, ;

Cincuenta años de economía centralizada y colectivista no han permitido desarrollar, en el breve plazo propuesto por los consejeros del BM. y los refonnadores,actitudes y mentalidades ' empresariales que sostuvieran un comportamiento capitalista medianamente aceptable. En esto ha jugado también el peso que aún mantiene sobre la mayoría de la población la ideología

igualitaria. Que es muy fuerte en

toda la sociedad, que en general rechaza el enriquecimiento personal, aún aquel que se lograra por medios lícitos o al menos aceptados.

Por el contrario, intentar implantar en tan poco tiempo, practicamente de un día para otro, la economía de mercado sin tener en la memoria colectiva ninguna tradición capitalista anterior, como si existía en los países de Europa central; sin haber preparado a la sociedad y a las mentalidades de los sujetos

economicos para las nuevas reglas

del juego, creó un vacío social que implicaba correr los riesgos de que fuera ocupado, como sujetos económicos activos, por las mafias organizadas y el crimen económico.

Es esto lo que efectivamente ha sucedido en Rusia. En los últimos dos años la corrupción y el crimen son fenómenos mayores en la actualidad de la sociedad rusa. Un inVestigador de la Academia de Ciencias de Moscú nos decia hace pocos días: se está'creando en cl país una economía de bazar. '

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En el régimen de economía de mando y planificación centralizada se fué desarrollando, hasta alcanzar niveles importantes, una economía subterránea que abarcaba los servicios y las artesanías,_actividades que por lo general no estaban comprendidas en la planificación centralizada, y hacia las que se volcaban los individuos con mayor audacia e lniciativas. Gmndes masas de capital han sido acumulados por esta vía. Y son estos mismos capi tales que han comenzado a aflorar desde 1992. Quesalen a la luzy se invierten masivamente en las pequeñas privatizaciones.

Estas formas del capital exigen elevadas tasas de retorno, y amplios márgenes dc ganancia. Se orientan masivamente hacia la especulación, y utilizan a la corrupción como método. Es gracias a esta masa de capitales, cuyos orígenes se encuentran cn :la economía de la sombra, que la criminalidad ha instalado y se desarrolla rápidamente.

Cuando la mafia se incorpora como un sujeto económico activo se invierte el orden del mundo de los negocios clásicos, y se introducen formas de comportamiento criminales, como el racquet. Para crear un negocio, para alquilar un local, para lograr las autorizaciones correspondientes, para comprar medios de producción y bienes intermedios, ete..., hay siempreque dar una prebenda a los funcionarios, que pagar una cuota a los jefes de las

interior del viejo.

empresas, que gratificar a la mafia organizada.

En la medida en que se van dislocando los viejos mecanismos económicos y políticos, que se desdibujan las instituciones reguladoras del Estado, la criminalidad aparece a rostro descubierto. Por ejemplo, el 21 de diciembre de 1992 se reunieron en un hotel de Moscú 50 miembros de la mafia para discutir los criterios por los cuales se repartirían la ciudad en esferas de influencia y actuación.

El crimen organizado está completamente instalado en Rusia. Ya no se. lleva mas la cuenta del número de jefes de empresas, de bancos, de fábricas, que han sido asesinados. ‘Exi‘ste asimismo una ta'ril'icación para estos Crímenes: 50.000 rublos si la persona esnada o pococonocida, varios milones para un director...

Los Crímenes económicos estan en constante progresión, en particular los robos de productos petroleros, y la especulación con las existencias de gasolina está generalizada. La corrupción se extiende por todas las regiones de la Federación Rusa y los criminales corrompen a los funcionarios locales, a los representantes de las estucturas legales de la economía, y también a altos miembros del cuerpo militar. Recientemente un militar fué deten ido por recibir una gratificación a cambio de haber dado su acuerdo para utilizar los aviones de su base para el transporte de automóviles. También se conocen casos de

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militares de alta graduación que utilizan sus cargos para comprar camiones de la firma KAMAZ y revenderlos,.. a treinta veces su valor!!

. Los negocios honestos no son demasiado rentables. La presión impositiva es demasiado fuerte y hay demasiados vacíos jurídicos que dejan desprotegidos y a merced de la arbitrariedad de los funcionarios a los titulares de los mismos. La competencia en el mercado no pasa entonces ni por la calidad de los productos, ni por la eficiencia de los servicios, ni por los precios de ventas, juegan' otros valores, no necesariamente económicos.

Por un lado los pequeños empresarios corruptos, por el otro los bizinessmen de la mafia de los grandes complejos industriales, que acumulan fortunas gracias al crimen, a la especulación, y a tra ficos de todo tipo. A la venta a precios subvaluados de las riquezas naturales, especialmente el petróleo. Estos capitales asíacumulados se refugian luego en los bancos occidentales, retira ndose de los circuitos nacionales y descapitalizando al país.

Empohrecimiento y desarrollo de las desigualdades sociales

Con la liberación de los precios y el desbocamiento de la hiperinflación, el poder de compra del 95% de la población ha caído dramáticamente. Los sueldos fueron también liberados, y hey se deciden a traves de un proceso de negociación entre los sindicatos y los jefes de las

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empresas. En ciertos sectores, como el energético, los salarios han logrado acompañar la evolución ascendente de los precios, pero en casi todo el resto de las ramas de la economía acumulan un enorme retraso. Esto es manifiestamente visible entre los profesores, los investigadores, los cientificos, el personal de la salud, etc.

En el caso particular de las empresas mecánicas del complejo militar, donde la producción ha bajado enonnememte y se encuentra al borde del colapso, la caída salarial es verdaderamente dramática. Se ha optado porla reducción de lossalarios reales mas que por el desempleo. Esto que es un dato cierto para miles y miles de personas, es lo que permite explicar que no haya todavía una oleada de desocupación masiva, como efectivamente sucede en Europa central. Estas empresas, contrariando las recomendaciones del FMI. juegan todavía un rol de protección del empleo, pero la contrapartida de esta desición es que millones de trabajadores vivan con ingresos que solo permiten una existencia de pobreza y miseria. Según los datos oficiales el desempleo alcanza al 1% de la población, en tanto que para los sindicatos este porcentaje es del 5%.

Sien 199010ssalarioshabían aumentado en promedio el 9%, han caído el 7% en 19.91 y el 55% en 1992. Todos los indicadores que permiten medir el nivel de vida se muestran en caída libre. En 1992 el consumo de carne ha bajado el 14%,

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el de leche un 15%, el de pescado un

,e . . .4 20%, Siendo una disminumon del

13% para el consumo de azúcar. La demanda de productos industriales ha caído en el mismo año el 15%.

Es hoy un dato aceptado por todos que apróximadamente el 95% de la población vive en peores condiciones que bajo la administración Brejnev. Siendo que la 4/5 partes de la población se ha empobrecido fuertemente, y el 30% viven pordebajo del nivel de pobreza, y solo se sostienen por la ayuda de los familiares o por la acción de las obras de caridad. Se habla mucho de un genocidio de las personas de edad avanzada, que se comprueba en la esperanza de vida, que. ha caído fuertemente en estos años a la par que han reaparecido la tuberculosis y otra enfermedades infecciosas, ayer erradicadas por completo. El año pasado, 1993, hubo 360.000 fallecimientos más que en 1992.

Los nuevos pobres se encuentran entre los obreros agrícolas, los pensionados, los enfermos, los desocupados, los obreros no calificados, los trabajadores de empresas def icitarias y las mujeres solas con familia. Para sobrevivir el 25% de la población tiene que desarrollar dos o tres actividades laborales. Como referencia pude tomarse el salario de un científico o de un investigador, que cobran alrededor de 30 dólares mensuales, cuando el kilo de carne está a 4dólares y el pasaje de omnibús a 1 dólar.

Estimaciones realizadas por

economistas locales arrojan que en promedio casi el 80% de la renta mensual se destina a pagar los gastos de la canasta familiar. La distribución de la tierra en pequeñas parcelas, anteriormente integrantes de los sovjoses cercanos a las ciudades, permite al 60% de los habitantes de las grandes ciudades, y al 75% de las medianas, disponer de una pequeña producción suplementaria, pero muchas veces estas parcelas estan muy lejos de los domicilios, o no hay el transporte adecuado.

Este empobrecimiento de la sociedad rusa va acompañado del desarrollo de inmensas desigualdades sociales. Así el l.5% de la población se apropia del 27% de la riqueza, mientras que el 50% solo alcanza a apropiarse del 24% de la misma. El 5% de la población se ha enriquecido aceleradamente en pocos años, gracias a las actividades ilegales, al crimen económico y a la especula- ción.

Perspectivas de cambios

Como conclusión de este breve y rápido informe, puede afirmarse que dos años de transición ultra liberal hacia la economía de mercado han colocado a Rusia frente a una situación de disloque total de su economía. Estamos frente a una verdadera tragedia económica y social, Lo único que todavía no ha ocurrido, y que pende amenazadora- mente, es el desempleo masivo, que como en Polonia podría alcanzar al 18% si los reformadores siguieran al

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pié de la letra las recomendacines de saneamiento de los consejeros del FMI. Pero hasta ahora los dirigentes de las empresas y los-miembros del viejo aparato estatal se, resisten a aplica rlas, manteniendo en actividad las empresas dcl'icita rias.

Elgolpede Esladovictorioso del 21 de septiembre pasado, que diera- Yeltsin, ha podido crear ilusiones en relación a la capacidad de los reformadores pa ra imponer la continuación de sus programas de ajuste y transición acelerada a la economia de mercado. Nadie puede negar que muchas reformas resultan hoy necesarias para permitir que la economía rusa pueda reorganizarce como paso previo para crecer. Pero aquí, como en Hungría, en Polonia o en Lituania , el capitalismo salvaje, que hunde en la pobreza y en la miseria a un altísimo porcentaje dela población no tiene porvenir y favorece en el plano político las victorias electorales de los ex comunistas y nacionalistas.

El discurso de Yeltsin del 24 de febrero pasado refleja el fracaso de su estrategiade reforma ultra- liberal. Y muestra que se esta ahora a la busqueda .de un nuevo compromiso,ante la perspectiva de un cambio. Tiene que aceptar que se debe volver atras en ciertas reformas ultra-liberales, abandona ndo en gran parte la terapia de choque cn beneficio de una mayor intervención reguladora del Estado. De una política estrictamente macroeconómica se iría a una política mas bién microcconómica .. La conseción

selectiva de créditos y subvenciones tendría como contrapartida la formalización de ciertos compromisos contractuales de reestructuración empresaria, renunciandose por el momento a obligar a las empresas deficitarias a cerrar y evitando arrojar a millones de trabajadores al desempleo. Este tipo 'dc políticas ya ha sido experimentada en Nijni Novgorod, con resultados positivos. 1

Hoy, y con el sostén del- ejército, se habla por primera vez de construir una eonomía mixta, donde el Estado sería un agente de la modernización. Un cierto grado de regulación centralizada y la pedagogía, reemplazarían al mercado saIVaje durante el tiempo necesario. Se comprometeríautambién una mayor ayuda social, sin embargo un punto queda sin mayores precisiones: como combatir y eliminar. la inflación.

En este principio de 1994 se puede hablar de un fracaso del plan económico de los reformadores. El

“nuevo compromiso anunciado por

Yeltsin, bajo la presión de las fuerzas que el creía haber eliminado en las jornadas del 3 y 4 de octubre de 1993, disolviendo en sangre al viejo Parlamento, tendrá que vencer también muchos obstáculos. Queda por comprobar en qué medida el equipo centrista de Chernomyrdin tendrá éxito allí donde el de Egor Gaidar ha fracasado. Los plazos son cortos, pues la paciencia de la población puede encontrar sus límites, y ya hay quiénes dicen que

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seestá al borde de una rebelión social. Los resultados de las últimas elecciones legislativas co'n la victoria de los ex comunistas y de los nacionalistas dc .I irinoVski se orientan en este sentido.

El easo de'Rusia, al contrario de los paíSes de Europa Central que también han sufrido la terapia de

choque, pafece ser muy particular y

específico. Un inmenso país de .150 millones de habitantes, que salieron

dela edad media en 1917, y vivieron 50 años bajo un régimen colectivista y de planificación centralizada , mantiene condiciones económicas y mentalidades colectivas muy particulares, las cuales son necesarias de tener en cuenta ante cualquier propuesta de cambio. Bajo pena de generarel caos y favorecersoluciones

políticas dictatOriales.

Moscú/Buenos Aires, marzo de 1994.

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Mi!

Julio Cortázar, ese ser entrañable“

Ignoro si Julio Cortázar, en sus últimos días, habrá tenido conciencia de que se acercaba inexorablemente a su privado final de juego; pero si fue así y pudo hacer un balance de ciertas reacciones que enlosúltimosañOSprovocósu figura, tal vez haya sentido una cierta amargura en el fondo de su ser, tierno, generoso, siempre más preocupado por los demás que de si mismo. es obvio que, a partir de su decidido apoyo a los movimientos revolucionarios de latinoamérica y de su tajante denuncia de las dictaduras del Cono sur, hubo una injusticia esencial en el tratamiento dispensado a Cortázar por algunos medios decomunicación, por ciertos sectores de la crítica y hasta por varios de sus colegas.

Si hubiera cedido a las presiones y se hubiera sumado al

coro de detractores de Cuba y Nicaragua, dos revoluciones que conocía de cerca y que siempre defendió, las fichas biográficas pergeñadas con motivo de su muerte habrían incluido seguramente toda un nómina de premios internacionales de primer rango. Pero Cortázar se va sin premios, al menos en el área hispánica (los franceses galardonaron El libro de Manuel Es cierto que otros autores latinoamericanos, políticamente afines a Cortázar, han sido favorecidos con importantes recompensas, pero a él no se le perdonaron varias cosas: por lo pronto, que, habiéndose iniciado como escritor en un marco literario (concretamente, el de la revista Sur, de Buenos Aires ) francamente conservador y hasta reaccionario, asumiera luego tan definidas

" Publicado originalmente en Revista Casa de la Américas, n 145-146, Julio-Octubre 1984, La Habana. Cuba. Edición consagrada a rendir homenaje a Julio Cortázar. fallecido el 12 de Febrero

de ese mismo año.

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posiciones de izquierda, y también que, siendo un escritor de temas fantásticos (la magia, la fantasía, los sueños sirven hoy frecuentemente para escabullirse de la comprometedora realidad), se vinculara tan estrechamente a muy concretas reivindicaciones del mundo real, a tantas angustias de la América pobre.

No obstante Cortázar nunca fue un incondicional de lascausas políticasque defendía. Aquí y allá dejó expresa constancia de sus objeciones, de sus críticas, de sus diferencias tanto con respecto a Cuba como a Nicaragua, pero también rescató fervorosamente en ambas revoluciones un promedio de realizaciones que él consideraba altamente positivo para los hombre y mujeres de esas tierras. Nunca aisló de su contexto las críticas ni los elogios, ya que era consciente'de que ese aislamiento puede ser una forma sutil de mentira o de calumnia. Se le criticaba su acento y su ciudadanía francesa. Por su parte el Departamento de Estado le incluyó entre sus indeseables, y en varias ocasiones le negó el visado.

También se ha dicho y escrito que, si bien en los primeros volúmenes de cuentos yen Rayuela, Cortázar demostró ser un escritor de primer rango, todo cuanto publicó a partir de la asunción de su compromiso político carecía virtualmente de valor artístico. lo cierto esque, como cualquier escritor de producción constante, Cortázar tuvo altibajos de calidad, pero

siemprea partirde un nivel dignísimo. en cierta ocasión un periodista le recordó que desus últimos relatos se había dicho que, eran los de un Cortázar personal, que sobrevive a susprOpios temas”, y Julio respondió sin alterarse: Es posible. Esa es mi libertad de escritor”. La verdad es que el peor de los cuentos de Cortázar significaría, sin duda, un extraordinario progreso en la trayectoria de alguno de sus implacables desacreditadores. Por otra parte, en cualquiera de sus últimos libros hay relatos memorables, y nadie puede negar que Deshoras, publicado hace algunos meses en España y México, está como conjunto narrativo, a la altura de libros tan notables como Las armas secretas o Todos los fuegos el fuego.

Mi inicial'vinculación con Cortázar fue con su obra. El primero de sus libros que cayó en mis manos fue Bestiario, allá por los años cincuenta, e inmediatamente leíFinal de juego, Las armas secretas y Los premios. Recuerdo que el cuento El perseguidor me pareció brillante, pero, sin duda, el gran deslumbramiento vino conRayuela, y creo que ese asombro se notaba cuando publiqué, en 1965, Julio Cortázar, un narrador para lectores cómplices, en una época en que aún no conocía personalmente a Julio. Desde el comienzo me conquistó en sus cuentos la difícil relación fantasía-realismo, decisivo ingrediente de su tensión interior y también de su indeclinable ejercicio

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del suspenso. no bien el. lector daba cuenta de que este narrador no usaba exclusivamente lo real, ni exclusivamente lo fantástico, quedaba pa rasiemprea la angustiosa espera de los dos rumbos.

Si se tiene la paciencia de efectuar una suerte de lectura colacionada de todos suscuentos, se verá que muchos de los-elementos o recursos l'antásticosrusado's en los mismos son meras .prolongaciones de lo real, o sea , que loincreíble no parte de una raíz .inverosímil, sino que proviene de un dato absolutamente creíble y verit'icable en la realidad. Por ese entonces me pareció descubrir una de las claves del quehacer narrativo de Julio, y la detecte en uno de sus textos no narrativos (El cuento de la revolución, 1963 )_. Allí menciona que, para su admirado Alfred Jarry, “el verdadero estudio de la realidad no residía en las leyes, sino en la excepciones de esas leyes”. La afinidad esencial que une y orienta loscuentos deCortazarponeelacento precisamente en esa característica (la excepción), para .la cual lo fantástico essólo un medio, un recurso subordinado.

Rayuela es, como hoy todos los críticos lo admiten , una obra clave, no sólo de la _ narrativa cortazariana, sino de la novela latinoamericana del siglo XX. Creo que este libro además de la doble lectura que el autor, sagazmente, propone, tuvo también un doble disfrute para todos nosotros. Por un lado , el rigor artístico.- Creo que es la

lección más contundente y .transmisible acerca de cuáles deben ser las pribridades- para alguien que pretende hacer literatura; En ese s‘entidoflayuelapuedeserdisfrutada en varias zonas, a saber: a la cOnformación técnica, el retrato de personajes, el estilo provocativa, la_ alerta. sensibilidad para las peculiaridades del lenguaje

"rioplatense, la comicidad de palabras

e imágenes, la sutil estrategia de las citas ajenas. Ese contenido se brinda al lector en una impecable envase. Más de una vez le he oído decir a- Julio que la distinción entre fonna'y contenido era una falsa dicotomía, y él se encargó dedemostraresa unidad esencial en una obra como Rayuela. Creoque he leído todos los libros publicados por Julio, y' me atrevo a-aflrmar que no hay ninguno que carezca de ese toque esencial que compensa con creces la lectura. (11m pocos escritores de Latinoamérica,tiene el-don de narrar, de inventar historias, de sorprendernos, de dejarnos en vilo. Lo conocípersonalmente en París, creo que allá por 1968, en casa de amigos comunes, y ya entonces me pareció un tipo cálido, sin falsas modestias ni caricaturas devanidad. El posterior conocimiento,s el frecuente trabajo conjunto (por ejemplo, en el Comité Permanente de Intelectuales por la Soberanía de los Pueblos de Nuestra América, que ambos integramos). y las. muchas horasde conversaciones mantenidas en diversospuntos del conmrbado

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planeta ¡que confirmaron la actitud

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generosa, la sincera preocupación por su pa ísy por toda Latinoamérica, en una entrega de tiempo, de talento y de‘energías que en largos lapsos le impidió seguir escribiendo. Alguna vez me dijo, entre preocupado y enternecido: ¿Viste? Nos llaman porque somos escritores, y luego nos dan tanto trabajo que no nos dejan seguir escribiendo".

Nadie más empecinad’o que Cortázaren la crítica a los contenidos del lenguaje. Elmismo ha aseverado que en Rayuela se cuestionan todos los parámetros de la civilización occidental dentro de la órbita capitalista. Rayuela ataca’el orden social y mental de ese mundo, ataca el lenguaje de sus valores y busca una aproximación por un lenguaje diferente. Es necesaria la crítica a los contenidos del lenguaje, de las viejas maneras de decir, del idioma del enemigo. Cuando traducía para la UNESCO me veía obligadoa trabajar en los discursos de los oradores que usaban su tribuna, y en ellos había gente que cuando se referían a la India decían invariablemente la India milenaria, y llamaban a la capital italiana la Roma eterna. Era como una broma.

Y muchos años antes, en una carta'que publicara la revista Señales, - de Buenos Aires, había expresado: Hace años que estoy

convencido de que una de la razones

que más se oponen a una gran literatura argentina de ficción es el falso lenguaje literario (sea realista y aun neorrealista, sea alambica- damente estetizante). Quiero decir

que si bien nose trata de escribir como se habla en Argentina, es necesario encontrar un lenguaje literario que llegue, por fin, a tenerla misma espontaneidad, el mismo derecho que nuestro hermoso, inteligente, rico y hasta deslumbrante estilo oral. Pocos, creo, se van acercando a ese lenguaje paralelo, pero ya son bastantes como para creer que, fatalmente, desemboca- remos un día en esaadmirable libertad que tienen los escritores franceses o ingleses de escribir como quien respira y sm caer por eso en una parodia del lenguaje de la calle o de la casa.

Cortázar siempre intentó dcslizarlc casi secretamente al lector la semiconvicción deque su oído era argentino (hasta sus personajes franceses hablaban como porteños), por tanto, que el lenguaje del mundo se incorporath a su ser a través de ese oído. En París todo le era Buenos Aires, y viceversa”, escribió Cortázar acerca de Oliveira, su personaje de Rayuela, pero la viceversa apenas si se notaba. u

Con su muerte, probable- mente'se calmarán los desal'orados enconos y sur irán las tardías reivindicaciones. Curiosamente, Julio era un ser desprovisto de odios; jamás respondía a los virulentos ataques quepretendían serliterarios, pero en el fondo eran políticos. Algunos pensaran que Cortázar muerto molesta menos que Cortázar VÍVO. Se equivocan, claro. Cortázar les molestará siempre, ya que su obra y su actitud seguirán marcando

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rumbos, abriendo caminos, y los lectores, que siempre le fueron fieles, y particularmente los jóvenes de Latinoamérica, los de hoy y los de mañana, seguirán acudiendo a sus páginas como quién penetra en un mundo en que la realidad es un

descubrimiento, y la fantasía, un hecho cotidiano. La verdad escueta, irreversible, es que hemos perdido a un ser entrañable que nos contaba historias inesperadas y asombrosas.

Montevideo, Uruguay, 1984

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Documentos:

Foro de Debate Socialista BASES CONSTITUTIVAS

l - Quienes nos autoconvocamos para constituir el organismo que aquí se propone, viejos y jóvenes militantes de la causa del socialismo, provenientes de distintas experienciaspolíticas —organizadas partidariamente o no- partimos de un reconocimiento compartido: la profunda crisis que recorre toda la franja política de quienes se reclaman —nos reclamamos- tributarios de un cuerpo de ideas orientado a transformar radicalmente, en una perspectiva socialista, nuestras sociedades. Esta autoconvocatoria responde a la necesidad imperiosa e impostergable de dar respuesta a los desafíos de la época, en la convicción de que asistimos a una fase histórica que preanuncia el caos y la barbarie, si las fuerzas conscientes y losprotagonistas históricos no encuentran las vías y la' praxis para ofrecer una alternativa.

2 - Esta crisis no es nueva ni reciente, arrastra tras de varias décadas, sin embargo ha-quedado crudamente expuesta por la eclosión de un conjunto de procesos queinterrelacionadamente van modificando al mundo actual, transformando las condiciones de vida y existencia, los sistemas de producción y comunicación, las estructuras sociales y lospatrones culturales. Cambiando así el contexto en que se desenvuelven los conflictos sociales y políticos a escala mundial. Somos conscientes de que cualquiera fuere la significación del arsenal teórico, programático y político de los militantes socialistas, este es un punto de partida necesario, pero no suficiente prara enfrentar los desafíos que nos plantea el fín del milenio. Somos conscientes que por significativas que fueran nuestras experiencias no hay grupo, tendencia u organización política que por si misma pueda pretender proveer las soluciones que esta etapa histórica exige. Esto está en la base de nuestros esfuerzos por reagrupar fuerzas y experiencias en un ámbito democrático y colectivo, para avanzar entre todos hacia una mejor aprehensión de la realidad en la perSpectiva de su transformación.

3 - Sin pretender una enumeración acabada, hay acontecimientos mundiales que caracterizan el escenario de este fín de siglo y que van configurando los condicionantes del próximo milenio: a) el estrepitoso derrumbe del estalinismo y el fín de la contradicción Este- Oeste( cualquiera fuera la interpretación es evidente que ha traído como consecuencia el fín de una etapa caracterizada como de enfrentamientos entre bloques, con formas de propiedad, relaciones de producción y organización social distintas, y ha desPejado el verdadero antagonismo social: explotadores y explotados,

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opresores y oprimidos); b) el proceso de reestructuración capitalista y las implicancias sociales del' cambio teenológieo, respuestas del caprtaia su propia crisis, han puesto a este a la ofensiva, amenazando con excluir del sistema de producción y consumo aun gran porcentaje de los ciudadanos del mundo; c) el cambio en la correlación de fuerzas económicas a escala mundial con el cuestionamiento a la hegemonía de los EEUU. y como contrapartida el refuerzo de su predominio militare ideológico; d) el fracaso del liberalismo libreca mbista en América Latinacon su secuela de decadencia y descomposición social; e) la degradación del medio ambiente y de la calidad de vida, resultado de un modelo de desarrollo que está ya en el límite de la frontera ec'ológica; l) la discriminación de género, sexual y étnica.

_ 4 - Estas tendencias generales han concluido colocando en el centro de la escena mundial al mercado y a la competencia, como neutralizando las ansias de cambios, de transformación, de igualdad y solidaridad, que las masas obreras y populares del mundolevantaran como estandarte por más de cién años. Sin embargo esta realidad no alcanza aocultar que este fín de siglo culmina en una profunda crisis del capital, donde lo que se descompone es todo un orden mundial, gestado durante casi ochenta años, ni tampoco la centralidad de ciertos temas que recorren el mundo contemporáneo: .la agudización de la contradicción Capital-Trabajo; la. modernización; la emergencia de las masas en la política; los procesosde democratización; la realización material e intelectual del ser humano. Ala luz de la experiencia cotidiana ya nadie se atrevería a sostener el canto victorioso del "tïn dela historia", por el contrario esa misma experiencia muestra los límites del sistema social imperante y señala la necesidad de superarlos. Nada es fatal en la historia, tampoco lo es que esta ofensiva mundial del gran capital logre prolongar la supervivencia de una sociedad organizada sobre las bases de la actual. Por el contrario estamos convencidos que es el desarrollo social, cultural y ético del genero humano lo que cuestiona de raizsuperdurabilidad.

S -.El reconocimiento de esta problemática, que en. nuestro país adquiere rasgos propios por lo que significa la superposición del derrumbe estal inista y el agotamiento delpopul ismo, y la insuficiencia de la estructuras políticas para canalizar la necesaria reflexión , es lo que nos impulsa a constituir este FORO, como un espacio que estimule la reflexión ypractique el intercambio de ideas, experiencias, conocimientos e informaciones, en un marco democrático. Asumir la crisis significa agudizar nuestra .propia capacidad crítica. Es esta capacidad crítica, conquista histórica de la humanidad, la que está en el orígen del FORO DE DEBATESOCIALISTA.

6 - El FORO .DE DEBATE SOCIALISTA responde a un acuerdo

¡22' Mayo ¡994

entre perSonas. Loshombres y mujeres que lo integramos (y los que lo hagan en el futuro) , sumamos así nuestras preocupaciones a quienes en distintas .regiones del mundo unen sus esfuerzos deinvestigación, reflexión y diálogo, para superar antiguos hábitos, rigideees e intolerancias de un pensamiento que, nacido abierto y creativo para subvertir el orden existente, llegó a convertirse en dogma.

7 - El FORO DE DEBATE SOCIALISTA es un organismo de reflexión e intercambiode informaciones y experiencias, de puertas abiertas a los partidos y a los diversos movimientos sociales, que'pretende, con seriedad y responsabilidad, dar un-adecuado marco a la discusión de los problemas centrales que enfrentarnos los marxistas en la búsqueda de la transformación social. Consecuentemente el Foro no está obligado como tal a tomar posición política alguna sobre acontecimientos locales o internacionales que pudieran ocurrir, salvo que irna desición plenaria y consensuada dc sus miembros así lo resolviese.

8 -' Las actividades del FOROesta rán centradas en el debate de ideas y enla reflexión, pero las formas que esta adquieran estarán supeditadas a la capacidad y potencialidad de los integrantes para organiza rlas y desenvolverlas: charlas, debates, cursos, seminarios, cenferencias, mesas redondas, publicaciones etc., que podrán ser internas oabiertas al público en general, con participación de los miembros o a traves de invitados locales o del exterior.A ios efectos de organizar estas actividades el FORO se dará un marco normativo de funcionamiento interno que asigne responsabilidades y establezca derechos y obligaciones de sus miembros. '

9 - Quienes constitu-imos este Foro'somos conscientes que buena parte de la resolución delos problemas que afectan a nuestra Sociedad dependerá dela capacidad de generar políticas concretas que faciliten y promuevan la creación de organ’ismosde deliberación y decisión cólectivos en los que los sujetos históricos y los movimientos socio-político y culturales tengan peso propio y ejerciten la democracia directa con la menor delegación posible. Esta cuestión esencial lo es también para el funcionamiento interno del FORO al que aspiramos como un organismo democrático; respetuoso de las diferencias y que ejercite lasdecisiones“colectivas. ' '

Buenos Aires, marzo de l994.

Cuadernosdel sur l 23

CUADERNOS DEL SUR 1984 diez. años 1994

1

BROCATO: Golpismo ymil itarismo en la Argentina / LUCITA: Argentina: Reorganización del movimiento social y proyecto alternativo /-PLA: Heterogeneidad y profundidad de la crisis mundial / ALTVATER: Una recuperación malsana / GILLY': La mano rebelde del trabajo / WINNICK: Rápido despliegue y guerra nuclear / POZNANSKI: Mayakovsky y la revolución, la ilusión del encuentro./

2

SPAGNOLO: La transición y sus problemas / ABALO: [a economía argentina en los años ochenta / CANDIA: Proceso militar y clase obrera / HUMPREY: La fábrica moderna en Brasil / OSORIO:Chile: Estado y dominación / LAUREL: Crisis y salud en América Latina / LEQUENNE: Arte, historia y sociedad. /

3

LUCITA: Elecciones sindicales y autoorganización obrera en Argentina / DEL CAMPO: Continuidad y cambio en el movimiento sindical argentino/ ABALO:La economía argentina en los ochenta (2da. parte) / WRIGHT: Intelectuales y clase obrera /CASSASUS :Chile: estructura de clases y acción obrera / ANDA/SEGRE: Política informática en países dependientes. / Documentos: Nicaragua: análisis de los resultados electorales / Artista plástico invitado: Juan Carlos Romero./

4

GILLY: La anomalía argentina / PLA: Orígenes del Partido Socialista Argentino /DABAT: Crisis y economía en América Latina / DAVIS:Reagan en pos del milenio/ANDERSON: Modernidad y revolución / BARHO: Ecología y socialismo./ Artista plástico invitado: Ricardo Roux./

5

ALTAMIRA: País en transición y recomposición de la izquierda / CIEZA:

124 May01994

El FP: una experiencia inédita en la Argentina/ LUCITA: La reforma laboral / CORIAT: Taylorismo, Fordismo y nuevas tecnologías / DEGREGORI: Sendero Luminoso: lucha armada y utopía autoritaria / HARTMANN: El infeliz matrimonio entre marxismo y feminismo] SEGRE: Tendencias y alternativas de la vivienda en Cuba socialista / Artista plástico invitado: Carlos Boccardo.

6

LUCITA: Hace 20 años: Ernesto "Che" Guevara / ALTAMIRAzLa crisis de hegemonía en Semana Santa y las elecciones de septiembre / PLA: La argentina y la crisis mundial / ANDERSON: Las antinomias de Antonio Gamsci (lra. parte) / CORIAT: Revolución tecnológica y proceso de trabajo / Reforma en la URSS: El hermano mayor somos nosotros / Perestroika contra Stalin / Artista plástico invitado: Miguel Melcon.

7

BUSTOS: Reestructuración productiva e inserción internacional de la economía argentina / RUBIO: La unidad de las izquierda ¿que hay entre la resignación y el delirio? / ANDERSON: Lasantinomias de Antonio Gramsci (2da. parte) / PLA: La Internacional Comunista y el Partido Comunista de Argentina (1918-1928) OSORRIO:Acerca de la democracia /HOLLOWAY: La rosa roja de Nissan / ALMEYRA: El pasado que no pasa y el futuro que se prepara / Artista plástico invitado: Fernando Bedoya.

8

SIGAL/CUELLO/BORON/ROZITCHNER: Diálogo con marxistas argentinos / ANDERSON: ¿ Existe una crisis del marxismo? / MILIBAND: El nuevorevisionismo en Gran Bretaña / SANCHEZ VAZQUEZCuestiones marxistas disputadas / RUBIO: Al este del menemismo, la izquierda frente a las elecciones / MIEDZIR / PEIXOTO/FERNANDEZ/LUCITA: Los agrupamientos político-sindicales: un intento de caracterización / Artista plástico invitado: Daniel Acosta.

9

LUCITA: Continuidad democrática y alternativa socialista (la izquierda en las elecciones) / PLA: La Tablada, la crisis y el socialismo/ MAKARZ: La crisis militar: la democracia alfonsinista y las fuerzas armadas / LOWY: Brasil, un nuevo tipo de partido, el PT/ DI FRANCO: Perú,crisis global y

Cuadernos del Sur 125

elecciones / GILLY: México, fin de régimen, fin de época /ANDA: 1.a crisis de la Universidad latinoamericana / RAPTIS: Marx,marxismo, comunismo / artista plástico invitado: Raúl Veroni.

10

EDIT: Seis años en democracia 1984-1989 Diez números de Cuadernos del Sur/ BELLOTI'I: 1984-1989, El feminismo y gl movimiento de mujeres l GIGLIAN I: La economía política de Alfonsín (l983-1989)/LUCITA: 1984- 1989, Reestructuración. del capital y reorganización de los trabajadores / LOWY: Notas sobre la recepción del ma rxismo enAmérica Latina / DABAT/ RIVERA RIOS: Los cambios tesnológicos en la economía, y las exportaciones de los países semiindustrializados / GUERIN: Burgueses y " Sans-Culottes", la revolución permanente en la Revolución Francesa / Artista plástico invitado: Daniel Funes.

11

EDIT: 1990, Cién años del primero de mayo en Argentina / IZAGUIRRE: reflexiones sobre las condiciones del conocimiento de lo social a fines de los 80 / DIAZ: La reestructuración industrial autoritaria en Chile / GILLY: Panamá y la revolucióndemocráticaen América Latina /PETRAS: El futuro del socialismo en América Latina / PLA: En defensa del socialismo / MANDEL: La Glas'riost y la crisis de los partidos comunistas / KAGARLITS KY-EFIMOSffROVSKllzRusia: no vemos una vía que no sea la socialista hacia la‘democracia en nuestro país / ALMEYRA: Unión Soviética: la eclosiónnaeionalista / RODRIGUEZ L.: Revolución y contrarrevolución en el Este / PLA-LUCITA: Hace 50 años fué asesinado León Trotsky /artista plástico invitado: .i uan Carlos Romero.

12

EDIT: 1991, el principio del fin del siglo / DREW: La etapa actual del desarrollo apitalista / ANDRE-UDRY: Las contradicciones de la expansión del capital / LOPEZ/LOZANO: Estado y politica en el populismo / PLA: Notas sobre el agotamiento; del populismo / ALMEYRA-MORENO: La crisis del Golfo: un punto'd'e vista latinoamericano / GUIMARAES: Brasil: la esperanza no fue a la‘s urnas / ESTELLANO: Bolivia: del populismo a la economía de la coca / ALBARRACIN:Mercado y plan en la crisis del socialismo real / POSSAS: Elproyecto teórico de "La escuela de la regulación"

136 h Mayo 1994

/ BROCATI‘O: Aborto. ¿La penúltima batalla de la moral dogmátican/ Artista plástico invitado: Juan Carlos Romero.

13

EDIT: Elecciones 91: ¿Legitimación del ajuste estructural o sólo mayorías desesperanzadas? / ABALO: La reconversión y las mutaciones de largo plazo en el capitalismo / ARECES: Quinto centenario: recuperar la memoria / HABEL: Cuba: rupturas en la "fortaleza sitiada" / PETRAS: Crisis y desafíos para la izquierda / LOWY: Marxismo y cristianismo en América Latina / KAGARLITSKY: La revolución democrática de Europa Oriental vista desde la izquierda /RlEZNIK:Marxismo y populismo /TRAVERSO: walter Benjamín y León Trotsky /Artista plástico invitado: Mario Gallito.

14EDIT: 500 años, Malvinas, Mercosur. Viejas y nuevas formas de dominación / DURAN D: ¿ Adónde va la crisis ? / PARKER-SLAUGHTER: EE.UU: el " trabajo de equipo", ideología y realidad / DAVIS: Los Angeles: la compleja trama ¡del estallido / HABEL: Cuba: han batido mal la clara / GILLY: Las tensiones y las crisis en el, marxismo / HOLLOWAY: Crisis, fetichismo y composición de clase /. LOWY: La critica marxista de la modemida /Artista plástico invitado: Germán Schaer'.

1 5 EDIT: El triunfo de Clinton y las relacionesargentino/norteamericanas lSALAMA-VALIER: Argentina, Brasil y México: similitudesy diferencias del ajuste antiin flacionario/ AZCURRA:EE. UU,la decadencia del liderazgo industrial /GABRIEL: Europa enerisis / LABICA:"'Maatritch no es nuestra Europa" / GUEVARA: Mercosur, una vez más Adam Smith y Karl Marx / ESTELLANO: Uruguay, el Frente Amplio en la encrucijada /ZAMBONI: Flexibilidad laboral, desandar la historia / PR ESTI PINO: Social ismos reales y capitalismos'imperiales / Artista plástico invitado: Ricardo Roux.

16 EDIT: EConomía y política: el futuro no es un camino de rosas / BONNET-GLAVIQH: Reestructuración capitalista y régimen democrático (Ira. parte) / ASTARITA: Plan Cavallo y ciclo de acumulación / ALBARRAClN-MONTES: El capital en su laberinto / HOLLOWAY: Reforma del Estado: dinero global y Estado nacional / LEW:-China: Un capitalismo llamado socialismo/ KAGARLITSKY: Ex URSS: todos contra todos / LABICA-LUCITA: la lección de Rosario lArtista plástico invitado: Hilda Paz. '

Cuadernos del Sur ¡27

1 7 EDIT: A un cuarto de siglo del Cordobazo / BONNET/GLABICH: Restructuración capitalista y régimen democrático (2a. parte) /NEGRJ-VINCENT: Por una nueva forma de representación política / BALVE: 1969: Hegemoma proletaria y hegemonía burguesa / GILLY: 1968 La ruptura en los bordes CALLINICOS: Los hijos de Marx y de la Coca Cola/ HERNANDEZ NAVARRO. Chiapas: La nueva guerra maya/ MORENO: El fracaso del socialismo burocratrco / SENDIC: Economía: ¿Dónde está Rusia? / BENEDE'I'I'I: J uho Cortázar: ese entrañable. / DOCUMENTOS: Foro de Debate Socralrsta/ Artista plástico rnvrtado.

León Ferrari.

FICHAS TEMATICAS DE CUADERNOS DEL SUR

DEMOCRACIA Y SOCIALISMO, la lucha democrática desde la perspectiva socialista. Perry Anderson.

PERESTROIKA Y SOCIALISMO, una revolución política de nuestro tiempo. l

L. Albalkin / T. Zaslavskaia / M. Najman /R. Medvedev B.Kagarlitsky / Y.Afanassiev.

A.J.Plá (compilador)

LA LIBERACION DE MARX, el debate actual en el socialismo _

A.J.Plá / M.Pablo / M.Lowy / G.Labica /A.Gilly / A. Dabat/ E.Lucita (compilador)

LOS ESTUDIOS SOBRE EL ESTADO, y la reestructuración capitalista. J .Hirsch / W.Bonefeld / S.Clarke / E.Peláez / J .Holloway / A.J.Plá

128

Mayo 1994

COMITE EDITORIAL:

ALBERTO BONNE‘T /

EDUARDO (j LAVICH:

TONl NEGRl / JEAN M. VINCENT:

BEBA BALVE:

ADOLFO GILLY:

ALEX CALLINICOS:

LUIS H, NAVARRO:

HUGO MORENO:

ANNE M. SENDIC:

MARIO BENEDE’I’I‘I:

DOCUMENTOS:

Un (‘uano de siglo del Cordobazo/ los 60 en los 90

Reestucturación capitalista y regimen democrático (2da. parte)

Por un nuevo modelo de represen- tacion politica

1969. hegemonía proletaria y hegemonía burguesa

1968: la ruptura en los bordes

Los hijos de Marx y de la ("oca Cola

Chiapas. la nueva guerra maya

El fracaso del socialismo burocra- tico

Economia. L,donde esta Rusia”? Julio Cortazar: ese ser entrañable

Foro de Debate Socralista

Tierrgfiuei’o